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8 ENFOQUE LUNES, 4 DE ENERO DE 2016 abc. es ABC Anna Gabriel y otros dirigentes almuerzan en un bar de Barcelona tras la reunión del Consejo Político de la CUP, que ayer decidió no apoyar la investidura de Artur Mas INÉS BAUCELLS Dice no a la investidura y aboca a elecciones con Unió, su partido tiene solo 38 escaños en Junts La CUP da la puntilla a Mas Tras más de dos meses de humillación, el Consejo Político de la CUP se decidió ayer a asestar a Artur Mas el golpe definitivo. Tras la enésima asamblea interna, el partido antisistema al que el líder de Convergència fio su supervivencia política decidió no auparle al Palau de la Generalitat, como ya había prometido antes de las elecciones de septiembre. Cataluña queda por tanto abocada a unas nuevas elecciones autonómicas, las cuartas en apenas cinco años, único logro palpable que ha cosechado desde que decidió emprender el desafío independentista. En 2010, Mas gobernaba y CiU tenía 62 diputados en el Parlament. Un lustro después, ha deshecho la histórica coalición pel Sí y un grupo de antisistema (con el 8,2 por ciento de los votos) acaba de terminar con su carrera, amén de estar imputado en los tribunales por desobediencia grave, prevaricación, malversación y usurpación de funciones en la consulta ilegal del 9- N. Sin duda, todo un récord de autodestrucción política personal y de su partido, el que más años de gobierno acumula en Cataluña. Para los demás, el único consuelo de este caos que ha generado es que seguramente la causa soberanista también tiene visos de naufragar tras la brecha abierta entre las distintas corrientes separatistas. La fractura social ya no solo divide a constitucionalistas e independentistas, sino que ahora resquebraja a estos últimos. No había más que ver los insultos que unos y otros se dispensaban ayer en la redes sociales. ESPAÑA