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ABC SÁBADO, 24 DE OCTUBRE DE 2015 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA 7 REGLAS DE ORO PARA VIVIR EN PAREJA POR ENRIQUE ROJAS En este artículo no regalo los oídos a nadie. El mejor amor es exigente y lo pide todo. Estos siete puntos son una pedagogía del amor hecha con materiales resistentes, firmes, compactos. No hay amor sin cultura L amor en pareja tiene un alto porcentaje de artesanía psicológica. Pero hay una base que no debemos olvidar: para estar bien con alguien, hace falta estar primero bien con uno mismo. Tener un cierto equilibrio psicológico. Voy a exponer lo que para mí es la alquimia del amor. Quiero ir pasando por cada una de estas reglas que propongo: 1. El amor hay que trabajarlo a base de detalles pequeños positivos. Lo pequeño nunca es banal ni insignificante, sino al contrario, tiene un enorme valor, porque hace la vida amable, llevadera. En la psicología moderna se le llama a esto intercambio de conductas gratificantes que refuerzan ese amor. Cuidar esos pormenores hace que el amor no tenga fecha de caducidad. Y por el contrario, el descuido sistemático de las cosas menudas en el amor lleva a un cierto abandono, que a la larga es su ruina. Y entra el enemigo mortal, que se lo lleva todo por delante: la rutina. 2. No sacar la lista de agravios del pasado. Este principio es importante. Poner todos los medios para no traer a primer plano el repertorio de reproches, ese inventario de anécdotas negativas que, en momentos de tensión, asoman, piden paso y tienen un efecto destructivo, demoledor. Esa colección de recuerdos malos hay que tenerla encerrada en un cajón bajo llave. El que controla su lengua se controla en un noventa por ciento. Porque el gobierno más importante es el gobierno de uno mismo. Sabiendo que la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria. Ser capaz de superar las heridas del pasado significa buena inteligencia emocional. El amor se perfecciona con el perdón. Perdonar y olvidar es perdonar dos veces. 3. Evitar discusiones innecesarias. En las parejas que funcionan bien casi no se discute. Se han aprendido unas reglas, mediante las cuales se sabe cuándo uno entra por un vericueto peligroso, que consiste en enzarzarse en un debate que no conduce a ningún lugar positivo. En esos desacuerdos se dicen cosas fuertes y muchas veces las discrepancias no son importantes. Rara vez de una fuerte discusión sale la verdad, pues suele servir más de desahogo y catarsis: quejas, acusaciones, agresiones verbales y por esa rampa deslizante se termina en un avispero de críticas recíprocas... en el que la razón deja paso a la pasión, y a la larga no se olvidan esas palabras duras. Dejan una huella dolorosa y un sabor a derrota. 4. Esforzarse por ir consiguiendo habilidades yecto de vida en común, capacidad para superar las dificultades de la vida ordinaria, la alegría de sacar adelante a la familia... y un crecimiento equilibrado de los dos con el paso de los años. Todo eso y más se refleja, de alguna manera, aquí. Las relaciones íntimas desempeñan un papel muy importante y el hecho de que funcionen bien es fruto de aprendizajes sucesivos, de acuerdos y acercamientos. Es la entrega total. Se trata de integrar la sexualidad a ese programa en común. Es una gran sinfonía con cuatro grandes partituras: física, psicológica, cultural y espiritual. Todo junto sumado y a la vez. La ternura es el ungüento del amor. 6. Ahora voy al punto que es fundamento de todo el edificio. Saber que el amor maduro consiste en un tríptico esencial hecho de voluntad, inteligencia y sentimientos. Me explico. Uno de los grandes errores de la psicología del siglo XX ha sido pensar que el amor es sobre todo un sentimiento y este va y viene y es difícil apresarlo, fijarlo, centrarlo. ¡Qué equivocación tan seria! El amor verdadero es un acto de la voluntad, que significa la determinación de trabajar el amor elegido, poniendo todos los medios a nuestro alcance. En los amores inmaduros, la voluntad brilla por su ausencia y todo está al pairo de los vientos exteriores. Además, el amor es un acto de la inteligencia, lo que quiere decir, en lenguaje coNIETO loquial, saber llevar a esa persona, utilizando la cabeza y la experiencia, pero sin que pierda esa relación frescura y lozanía. Fien la comunicación interpersonal. Aprender a jarse, tomar nota, aprender de circunstancias dialogar con respeto y eficacia. Este es un terre- complicadas a evitar caminos inadecuados o no que hay que cultivar con esmero. Me abro meterse en complicaciones absurdas. paso entre masas de pensamientos, intentando espigar lo esencial de este apartado: cuidar el a tercera nota: el amor es de entrada un lenguaje verbal (la magia de las palabras y sus sentimiento fuerte, de atracción física y efectos) el lenguaje no verbal (gestos, ademapsicológica. Los sentimientos son perfectibles y defectibles. Lo que quiere denes, silencios, etc. y el lenguaje subliminal (que se camufla entre los dos anteriores) cir que, si uno se afana en mantenerlos y pone esTambién, saber tener el don de la oportuni- fuerzos repetidos en positivo, se mejoran. Y por dad, para plantear un problema o algo compli- el contrario, si se les descuida y se abandonan, va cado, buscando el momento más adecuado. El a peor y aparece antes o después el desamor. 7. Para que una pareja marche bien es neceamor es arte y oficio, corazón y cabeza, saber combinar de forma armónica los instrumentos sario compartir una espiritualidad vivida. Se de la razón y las herramientas de la afectividad, mezclan aquí lo natural y lo sobrenatural, lo fía la vez. No conozco nada más complejo que la sico y lo metafísico, lo horizontal y lo vertical. convivencia en pareja, no hay nada (en mi opi- En una palabra: lo humano y lo divino. Se trata nión) que tenga tantas vertientes, matices y la- de una filosofía común, un sentido de la vida deras, donde uno puede resbalar y tener proble- fuerte, que a la larga va a ser cemento de unión de esa pareja ante los avatares de la vida. Cada mas o roces o enfrentamientos. 5. Haber sabido alcanzar una sexualidad po- uno debe encontrar aquí las mejores respuessitiva. La sexualidad es el lenguaje del amor com- tas. La cultura y la espiritualidad son la estétiprometido. Y es un idioma íntimo que requiere ca de la existencia. En este artículo no regalo los oídos a nadie. encontrar sus claves, para que ambos sepan disfrutar de esa gramática misteriosa y concreta. El mejor amor es exigente y lo pide todo. Estos siete puntos son una pedagogía del amor hecha Es la parte física del amor. Cantidad y calidad o, lo que es lo mismo, fre- con materiales resistentes, firmes, compactos. cuencia e intensidad. La sexualidad es un ter- No hay amor sin cultura. mómetro que mide muchos ingredientes de la vida conyugal: hay comunicación, hay un proENRIQUE ROJAS ES CATEDRÁTICO DE PSIQUIATRÍA E L