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MARTES 17.2.2015 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.209 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO La leche, antes que el té La auditora British Standards Institution zanja el debate sobre cómo debe servirse la perfecta taza de la bebida nacional inglesa IGNACIO RUIZ- QUINTANO BÉLMEZ Con Carmona y Aguirre, la campaña será un déjà vu de caras de Bélmez T Una mujer toma una taza de té en el Hillsborough Community College EFE LUIS VENTOSO CORRESPONSAL EN LONDRES E sostengo que mi teoría es irrefutable. Al poner el té primero se puede regular exactamente la cantidad de leche, mientras que si se hace al revés se puede poner demasiada leche y no tendrá arreric Arthur Blair, George Or- glo Primero el té y luego la leche, zanwell para el mundo, fue un jaba así Orwell. Pero parece que por una memorable ensayista que vez se equivocó. escribió algunas de las fáLa British Standards Institution es bulas más esclarecedoras una auditora de calidad que nació en contra el totalitarismo. La 1901 en Londres, asociada al principio tuberculosis se lo llevó con solo 46 años. a proyectos de ingeniería. Con el tiemEn su corta vida, Orwell meditó tam- po se ha convertido en una multinaciobién con perspicacia y afecto sobre la nal, que lo mismo chequea si se ha facotidianidad inglesa. En enero de 1946, bricado bien un extintor que un presercuatro años antes de morir, escribió en vativo. Ahora acaba de emitir su un periódico su artículo Una agrada- veredicto sobre un asunto nada menor ble taza de té que se ha citado desde en Inglaterra: cómo se prepara la perentonces como fuente de fecta taza de té. Orwell La auditora autoridad. Orwell rechacae derrotado. Primero zaba el té de China y abo- señala que debe se debe echar la leche gaba por el de Ceilán y so- echarse la leche (unos 2,5 mililitros) y luebre todo por el indio. Tamantes que el té, go se vierte el té. La razón bién indicaba que la tetera es que ha comprobado porque así la ha de ser de porcelana o mezcla resulta que la mezcla resulta más loza, nunca un termo uniforme. más uniforme Condenaba la bolsita y peEl informe de la British día volcar directamente Standards lleva el pretenlas hojas. Por último, abordaba el pelia- cioso título de Preparación de un licor gudo debate que ha entretenido a los de té para su uso en pruebas sensoriaingleses desde el siglo XVIII: ¿hay que les Las hojas deben reposar seis miechar primero la leche en la taza y lue- nutos en el agua, que nunca debe estar go el té o al revés? Su veredicto fue el si- a más de 85 grados, y alcanza su punto guiente: En todas las familias de Gran óptimo en 60. Concuerdan con Orwell Bretaña probablemente hay dos escue- en el mandato de la porcelana y recolas de pensamiento sobre el tema. Yo miendan dos gramos de té por cada cien mililitros de agua. La infusión debe quedar seis milímetros por debajo del borde de la tetera. Son cuestiones que interesan en uno de los países más consumidores del mundo, con 1,9 kilos al año por británico como media. Sin embargo, no fueron los ingleses los primeros europeos en darle al té. Antes se engancharon los portugueses. De hecho, su entrada en Londres se le atribuye a la Reina católica lusa Catalina de Braganza, que comenzó a tomarlo en la corte en 1662. A finales del XVII ya era una moda y en el XVIII se convierte en un fenómeno de masas, aunque con polémica. Por ejemplo, en 1748 John Wesley pedía abstinencia plena de una bebida que a su juicio provocaba desórdenes nerviosos El gran intelectual de apariencia osuna Samuel Johnson impuso una vez más su apabullante sentido común y zumbó duro a los puritanos antité. El té divierte al ocioso, relaja al estudioso y ayuda a diluir la comida a quien no puede hacer ejercicio estableció con razón Johnson, que lo bebía a litros (cuando le dejaba sitio la cerveza) El rito del té de las cinco también tiene un origen femenino. Se debe a Ana María, la mujer del séptimo duque de Bedford, que lo instauró en su salón en 1841, porque se conoce que tenía buen saque y entre la comida de la una y la cena de las siete la tarde se le hacía muy cuesta arriba. enía yo a Carmona por un Bono de Cuatro Caminos hasta que un amigo mío me abrió los ojos: ¿No has visto la oficina de campaña de Carmona, en Santa Cruz de Marcenado? ¡Es nuestro Kerry! Kerry es el tío al que, por odio a Bush, el periódico global en español hizo presidente de los Estados Unidos (por un rato) en su portada del miércoles 3 de noviembre de 2004. Teníamos encuestas... explicó El Tuerto, responsable de aquel gazapillo. El otro día, una de esas encuestasexpress del mismo medio, daba la mayoría absoluta a Pdr Snchz sólo por el despido de Gómez, el hombre que emocionó a Spielberg resucitando para la política a Carmona, quemado por sus chascarrillos sobre el Prestige Estamos sobrados de votos y, si hace falta, hundimos otro barco. Lo echaron. Y se fue. ¡Es broma, es broma! fue su alegación. Y su grito dejó en el viento una sombra de ciprés. Carmona ha puesto el listón de la ética y la nobleza muy alto dijo el reumatólogo Pedro Sabando, un Marañón del cigarral socialista en Madrid Será difícil que alguien lo supere. Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, un andaluz tan claro, tan rico de aventura Bueno, pues ahí está otra vez Carmona ¿qué hay de nuevo, viejo? por lo que pueda ocurrir. En sus diarios de presidente habla Alcalá Zamora de un enchufado de Priego, su pueblo, en la portería mayor de la República: Reaccionario de origen humilde, cultura nula, suerte inesperada y menester subalterno, tan pronto se ha removido el problema del artículo 81 (la trampa azañista para birlarle el sillón a don Niceto) y ha visto la posibilidad de que yo me vaya, ha dado en pronunciar dentro de palacio mítines subversivos, por lo que ha habido que llamarle la atención. Está visto que el hombre mira el empalme en sus funciones y procura ponerse bien con el Frente Popular, por lo que pueda ocurrir Si volviera Aguirre, que también se había ido, la campaña de Madrid será un déjà- vu de caras de Bélmez.