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ABC LUNES, 16 DE FEBRERO DE 2015 abc. es madrid MADRID 81 la, todos los demás concejales que sí participaron en aquella junta de gobierno y en otra posterior de 2009 en la que se completó ese sobrecoste. A finales de 2006 y principios de 2007, a pocos meses de la inauguración y ya con las obras terminadas, Gómez informa por fin al Consorcio de Transportes de ese incremento del 40 El CRTM responde entonces con una carta contundente (ver documento 2) en la que le advierte de que el Ayuntamiento ha incumplido su obligación de informar previamente sobre esas obras adicionales, que en todo caso debería haber adjudicado el propio CRTM. Y también que esas obras se hicieron antes de modificar el contrato original y sin cumplir los procedimientos previstos en la ley. Documentos que le desmienten Carta de Gómez al Consorcio: El tranvía es mío El exlíder socialista ha responsabilizado siempre al Consorcio de la deuda del tranvía y de su gestión. En esta carta del 31 de enero de 2005, firmada por el propio Gómez, se advierte de que las competencias económicas en ningún caso son del CRT (documento 1) Inauguración estelar Pero eso no pareció importarle a Tomás Gómez, que justo antes de las elecciones municipales y autonómicas de 2007 inauguró su anhelado tranvía. Al acto acudió el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Ese día tuvo tiempo de jactarse ante Aguirre de lo buen gestor que era: Mira, Esperanza, así hago yo las cosas le dijo al oído a la presidenta madrileña. Es más, aquel día Tomás Gómez presumía de que prácticamente ya tenía pagado el tranvía, pues a través de los beneficios de Parla Este acababa de Tirón de orejas del CRT a Parla: El proyecto se ha modificado sin avisar Fue el 1 de marzo de 2007 cuando el Consorcio remitió una carta al Ayuntamiento donde denuncia la continua omisión del procedimiento a la hora de informar de las obras y las numerosas modificaciones del proyecto sin seguir los procedimientos adecuados (documento 2) adelantar 42 millones y preveía pagar otros 51 de los ingresos que recibiría el Ayuntamiento con la aprobación del nuevo plan urbanístico, que aún hoy, ocho años después, sigue pendiente. Pero todo lo que sigue es la historia de una desastrosa gestión que, como han señalado distintos organismos, ha convertido al tranvía en el principal causante de que Parla sea uno de los tres ayuntamientos más arruinados de España. Según Hacienda, tiene la deuda municipal per capita más alta: 2.941 euros por vecino. El agujero que dejó el tranvía no se empezó a conocer hasta mucho tiempo después de que renunciara a la alcaldía para dedicarse en exclusiva al PSM. Tuvieron que pasar cinco años de su marcha para que su sucesor, José María Fraile, reconociera que el coste de las obras sería finalmente de 256 millones a pagar en 30 años. Y sin contar los 42 millones que se adelantaron al principio ni la parte de subvención al billete que le corresponde pagar a las arcas municipales, todo lo cual eleva el coste del proyecto a los 300 millones solo por las obras. Al final, todo se resume en la apuesta irresponsable y temeraria de un Tomás Gómez que hace 10 años soñó con un tranvía para alcanzar la Puerta del Sol, haciendo transbordo en Callao, que ha acabado por dejarle fuera del liderazgo del PSM a cien días de las elecciones autonómicas.