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36 INTERNACIONAL LUNES, 16 DE FEBRERO DE 2015 abc. es internacional ABC Grecia advierte de que la falta de acuerdo rompería la zona euro Tsipras pide ahora a los socios europeos tiempo para cambiar en seis meses el país ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS PIDEN 162.000 MILLONES Atenas se lleva los agravios del III Reich a la mesa de negociaciones GUILLERMO D. OLMO MADRID Los negociadores de la Unión Europea esperan llegar a convencer a las nuevas autoridades griegas de su escaso margen de maniobra. Los contactos a nivel técnico que han tenido lugar durante este fin de semana solamente han servido para que los griegos intenten aclarar a qué se refieren cuando dicen que quieren cambiar el programa de ayuda financiera por tiempo Y por ahora los pocos indicios que se conocen indican que la reunión del Eurogrupo de hoy volverá a ser un diálogo difícil y complejo entre posiciones muy alejadas. Tanto el primer ministro, Alexis Tsipras, como su ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, han hecho declaraciones este fin de semana tratando de difundir la impresión de que el acuerdo es posible, bajo la promesa de que serán capaces de cambiar Grecia en seis meses con sus propias recetas. Los representantes europeos, sin embargo, han recordado que el tiempo corre en su contra y que no es una broma el ultimátum del Banco Central Europeo (BCE) sobre del cierre de la financiación de la banca helena para el 28 de febrero. Está previsto que en la reunión del Eurogrupo participe el presidente del BCE, Mario Draghi, y el miembro francés de la junta, Benoît Coeuré. En una entrevista a la revista alemana Stern Tsipras asegura que está lleno de confianza sobre las posibilidades de éxito de la reunión de los ministros de Economía de la Eurozona en la que se debe tomar una decisión sobre el futuro del plan de rescate. En este nuevo gesto de exhibición comunicativa, dice ahora que no están pidiendo ni dinero ni préstamos de emergencia sino que solo solicita tiempo. Según Tsipras, los ministros deben buscar una solución en la que salga ganando todo el mundo, que salve a Grecia de la tragedia e impida que Europa se fracture Manifestación celebrada ayer en Atenas contra la austeridad REUTERS participaron varios miles de personas apoyando al nuevo gobierno. Las primeras encuestas revelan que Tsipras sigue gozando de un masivo apoyo. Varufakis, por su parte, afronta la reunión con optimismo Nuestra posición, basada en la lógica de las cosas, es firme y nos tiene que llevar a un acuerdo, aunque sea en el último minuto, o incluso después del último minuto ha afirmado en una entrevista publicada ayer por el diario Kathimerini En un tono que se puede interpretar como la amenaza de que están dispuestos a llegar hasta el borde del precipicio, insiste en que da por hecho que sus colegas del Eurogrupo harán lo que haga falta para evitar un resultado que debilite la unidad de la zona euro No perdonaremos nada ni nadie del pasado Esta declaración de intenciones, pronunciada por Alexis Tsipras en su discurso de investidura como primer ministro, es la máxima con la que la envalentonada Grecia de Syriza ha retomado el pulso que libra en Europa para tratar de aliviar las condiciones del programa de crédito que rescató al país cuando se asomaba a la bancarrota. Y nada ni nadie incluye, nada menos, que a Alemania y la destrucción causada por los nazis en la Grecia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, por la que Atenas exige, más de 70 años después, una indemnización económica. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, ha puesto sobre la mesa esta emblemática reivindicación de su jefe, que ha convertido el supuesto agravio histórico alemán en banderín de enganche ideológico. Consciente de que muchos de sus votantes han comprado la especie de que Grecia no remonta el vuelo por la cicatería de Berlín, Tsipras se plantó en su primer acto público como gobernante en un campo de tiro de la periferia de Atenas que homenajea a los griegos ejecutados allí en los remotos tiempos de la ocupación alemana. Cero posibilidades El problema para Varufakis es que con quienes negocia no son electores inflamados por la retórica izquierdista, sino los ministros de 18 estados amigos que están hartos de poner dinero, y que ahora ven cómo el socio al que auxiliaron en momentos de dificultades para todos amenaza con romper unilateralmente la baraja. El vicepresidente alemán, Sigmar Gabriel, dejó claras las posibilidades de que Alemania pague por los daños que causó el Tercer Reich: Cero Atenas quiere que la actual Alemania la compense por los daños materiales y humanos que causó la ocupación nazi. El historiador británico Mark Mazower estimó que solo en Atenas 40.000 personas murieron de hambre durante la guerra. Decenas de miles de griegos fueron ejecutados por ocupantes y colaboracionistas y la comunidad judía del país fue casi totalmente exterminada. Por todo ello y por el préstamo sin intereses de 476 millones de euros que en aquellos años negros para Europa firmaron a favor del Reich las autoridades del Banco nacional, la pretensión de Tsipras es obtener de Alemania la friolera de 162.000 millones. Una utopía. Tensar la cuerda En Bruselas se percibe una sensación extraña respecto a estas negociaciones, que fuentes parlamentarias califican como inéditas, en el sentido de que hasta ahora nunca nadie había llegado a tensar tanto la cuerda Los distintos responsables que se han reunido ya con Tsipras y Varufakis han resaltado el escaso grado de realismo con el que presentan sus pretensiones. Ayer volvió a haber una manifestación en el centro de Atenas en la que