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ABC SÁBADO, 10 DE ENERO DE 2015 abc. es AGENDA 77 Necrológicas José Luis Crespo de Vega (1935- 2014) Un gran embajador de España El Gobierno lo utilizó en casos complejos; no le dio descanso y creo que hizo bien José Luis Crespo de Vega nació el 28 de febrero de 1935 en Sahagún de Campos, León, y ha muerto el 31 de diciembre de 2014 en Madrid. Fue un diplomático de dilatada carrera como embajador de España. S e nos ha ido un gran embajador de España, José Luis Crespo de Vega. Y hemos perdido al mismo tiempo con su desaparición a ese hombre humano y entrañable a quien la familia y los amigos llamábamos Chele; un ser ejemplar y sonriente, que me hubiera fruncido el ceño por llamarle ejemplar en estas líneas, porque nunca quiso enterarse de que así era él. Solo los seres auténticamente ejemplares no se enteran de que lo son. En la extensa literatura sobre la profesión diplomática en nuestro país no figura una buena descripción de lo que es un gran embajador de España. Personalmente creo que es un hombre con sentido del Estado, enamorado de nuestro país, a quien el Ministerio de Asuntos Exteriores considera un referente y carga con graves e incómodas responsabilidades, a quien nuestra colectividad en el exterior considera un líder imprescindible y al que las autoridades del país extranjero ante las que está representado respetan, admiran y estiman. Justo la imagen de José Luis Crespo. Tras su fructífera etapa como ministro consejero en la Embajada en Marruecos, donde coincidimos, el Gobierno español lo eligió entre varios candidatos con prestigio y seriedad ABC profesional para reanudar las difíciles relaciones entre España y Guatemala tras el trágico incendio de nuestra Embajada, que condenó a nuestros dos países al frío durante un tiempo. Era un reto que exigía tacto, profesionalidad, inteligencia, saber apostar por el futuro y una mirada a las exigencias de la Historia. El Gobierno sabía que tenía un embajador de altos vuelos, capaz de conducir re- laciones internacionales difíciles. Lo utilizó en grandes y complejas oportunidades: Guatemala, Brasil, Israel, y Rusia. No le dio descanso y creo que hizo bien. Era un diplomático de élite hecho para los caminos en cuesta, que supo alcanzar el éxito de su país sin desfallecer. Su relación con la colectividad española en el exterior estaba basada en la confianza, la asistencia y la ale- gría. Cualquier tensión de nuestros españoles se diluía ante la habilidad de Crespo para transmitirles la sensación de apertura y de comodidad que invitaba a que todos se sintiesen en la Embajada un poco en casa Siento que esta fotografía no sería real si no supiésemos colgar de una percha y hasta olvidar por unos minutos la profesionalidad del embajador Crespo. El hombre fue tan alto como el embajador. Lo recuerdo todavía y especialmente en Toledo, cuidando del incidente de Susa, entre la angustia y el coraje, sostenido por el amor, la fuerza y la fe. Le quedaba tiempo para sonreír con valentía. Mi pensamiento vuela hacia Susa, China, José, Diego, Mariana, sus nietos, su nuera y sus yernos, que lo rodearon siempre y no lo decepcionaron nunca. La familia fue el centro de su vida. Es el pensamiento que los ayudará a sonreír. Me pregunto finalmente si los hombres grandes hacen a las familias fuertes, o si las familias que saben lo que es de verdad la ternura y el amor hacen a los hombres grandes y fuertes. Descansa en paz, Chele, no te olvidamos. RAIMUNDO BASSOLS EMBAJADOR DE ESPAÑA Rod Taylor (1930- 2015) El tiempo en sus manos Era célebre por su papel en Los pájaros de Hitchcock L os amantes del cine clásico recordarán a Rod Taylor entrando en una pajarería para comprar dos agapornis destinados a su amada, que interpretaba Tippi Hedren. Es el comienzo de Los pájaros uno de los clásicos del cine de suspense por el que el actor australiano será recordado siempre. En ella, Alfred Hitchcock se sirvió de su talento para interpretar al fornido gentleman que tendría que enfrentarse a las bandadas de aves asesinas. Taylor murió rodeado de su familia. Su única hija, Felicia, periodista financiera en la CNN, explicó en un escueto comunicado que ser actor fue su pasión Rod Taylor se pudo dedicar a ello gracias unos primeros papeles en el mundo de la televisión y a su desembarco en el gran cine de Hollywood años más tarde. En 1956 participó en el rodaje de Gigante con un papel secundario, y en 1960 le llegó la gran oportunidad con El tiempo en sus manos una película en la que se rodeaba de dinosaurios y morlocks, basada en la novela de Rodney Sturt Taylor nació el 11 de enero de 1930 en Lidcombe, Australia, y ha muerto el 7 de enero de 2015 en su casa de Los Ángeles, Estados Unidos. Se casó en tres ocasiones y tuvo una hija, Felicia. H. G. Wells La máquina del tiempo En la larga lista del casi centenar de películas en las que participó destacan también Chuka (1967) y Ladrones de trenes (1973) Su última actuación en el cine fue en el papel de Wiston Churchill en la película Malditos Bastardos de Quentin Tarantino, con la que obtuvo un premio del Sindicato de Actores. DIEGO CASADO