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ABC LUNES, 15 DE DICIEMBRE DE 2014 abc. es opinion OPINIÓN 13 UNA RAYA EN EL AGUA EL CONTRAPUNTO ISABEL SAN SEBASTIÁN ¿QUIÉN DA MENOS? Me interesa mucho más conocer los planes de Montoro para Cataluña que el importe de su nómina ENGO para mí que España no será menos corrupta ni desde luego estará mejor gobernada porque el ciudadano sepa lo que gana hasta el último integrante del interminable escalafón administrativo. Es más, en lo que a mí respecta, renunciaría gustosa a conocer el importe de esos sueldos a cambio de que se redujera de manera sustancial la lista en cuestión, porque estoy convencida de que un equipo ajustado de gente competente, experimentada y suficientemente motivada con salarios competitivos resultaría infinitamente más eficaz que esta legión de titulares y asesores cuyos emolumentos, comparados con los que se perciben en niveles similares de responsabilidad trasladados a la empresa privada, resultan ser bastante cicateros. Dicho de otro modo; una vez más hemos equivocado el enfoque y por tanto erramos el tiro, alimentando entre todos ese pecado capital intrínsecamente español llamado envidia, en lugar de ir al fondo del problema que corroe nuestro sistema. El ejercicio de destape llevado a cabo en nombre de la transparencia sólo ha logrado irritar al respetable, empezando por los protagonistas del striptease desnudados en la plaza pública y terminando por todos los que consideran excesivas las cantidades desveladas, que son mayoría. ¿En qué contribuye esta información a impedir el expolio del erario público perpetrado por hordas de políticos corruptos? En nada. Si de lo que se trata es de abrir puertas y ventanas en aras de evitar chanchullos, son los contratos de las admi- T nistraciones públicas lo que nos interesa conocer, sus condiciones, a quiénes se adjudican y por qué; los créditos; las subvenciones; los trabajos realizados. Habría que revisar una a una las fundaciones y organismos más o menos opacos que reciben fondos procedentes de nuestros bolsillos, averiguar cuántos amiguetes están enchufados en ellos, discernir a qué dedican sus anhelos. No estaría de más tampoco hacer extensiva la criba a los cónyuges y familiares de los sospechosos, es decir, de los cargos públicos, porque hay formas indirectas de retribuir favores y aquí se conocen y practican todas. Y puestos a desnudar... ¿Dónde fijar el límite? ¿Por qué en el embajador y no en el catedrático, el bombero, el médico, el ujier o el maestro? ¿Acaso no están todos ellos en la nómina del Estado? Una vez desatado, el apetito que se nutre de este populismo ramplón es tan voraz como insaciable. Incluso en el caso de que se estableciera por decreto un salario máximo equivalente a cuatro o cinco veces el salario mínimo, siguiendo la propuesta soviética de Podemos, muchos lo considerarían injusto. Nunca lloverá a gusto de todos, pese a lo cual ésa ha sido la tónica dominante desde el arranque de la Transición. La democracia española sucumbió desde el principio a la tentación de tirar hacia abajo los sueldos de los políticos, en un intento vano de satisfacer los instintos más bajos, y ha terminado teniendo aquello por lo que paga: una clase política integrada casi exclusivamente por funcionarios, que desconocen lo que es crear un puesto de trabajo o afrontar cada nuevo día sin la certeza de un sueldo garantizado a fin de mes. Una clase política endogámica. Una clase política mediocre, de acuerdo con el viejo dicho que reza: tanto ganas, tanto vales Una clase política susceptible de dejarse tentar por regalos o promesas de futuro en forma de puertas giratorias. Una clase política vulnerable. Puestos a airear las cuentas del Reino en público, yo querría saber si es verdad que Montoro planea reajustar la deuda de ciertas comunidades autónomas de manera que, de nuevo, se proceda a enjuagarlo todo y paguemos justos por pecadores. Si quienes han gastado lo que no tenían en consultas ilegales o eres fraudulentos van a ser tratados con mayor benevolencia por su Ministerio que los cumplidores obligados a ejecutar impopulares recortes. Me intersa mucho más conocer sus planes para Cataluña que el importe de su nómina. IGNACIO CAMACHO LAS FUGAS DEL TIEMPO Los amigos que mueren en diciembre parecen llevarse con ellos, entre jirones de tu vida, una hoja de tu propio calendario I la muerte de los amigos siempre parece arrancarte jirones de tu existencia, cuando mueren en diciembre tienes la sensación de que se llevan con ellos una hoja de tu propio calendario. A partir de cierta edad un hombre se empieza a quedar sin padres, sin maestros, sin las referencias que han anclado su vida a la de otros, y ese proceso natural forma parte de la conciencia de la condición humana; lo que cuesta trabajo es asumir la desaparición prematura de las huellas generacionales, la de la memoria de eso que Carlos Barral llamó los años sin excusa: aquellos en los que se forja la personalidad que ya nunca podrá abandonarte. En la Universidad sevillana del tiempo de la Transición, cuando los alumnos letraheridos dudábamos entre ser poetas o profesores, la figura bohemia de Rafael de Cózar Sievert nos estimulaba a perseverar en ambas vocaciones. Entonces era un joven profesor ayudante de Literatura que parecía escapado de una función de Valle: estrafalario, patilludo, transgresor, de una jovialidad subversiva. Frecuentaba a Quiñones y a Ory, organizaba simposios de escritores, gastaba sandalias y mochila de saco y escribía poesía de vanguardia. Te podía levantar un ligue en cinco minutos con su simpatía tierna, transparente, y su labia seductora. El profesor Cózar nunca dejó de ser el Fito de los años revueltos de caligramas y porros; jamás le abandonó ese perfil peterpanesco y anticonvencional cuando la edad y los libros le fueron remansando la irreverencia provocadora y lo convirtieron en un señor catedrático. Había sintetizado la guasa gaditana en un humor surrealista y ácrata de ocurrencias- relámpago; al fondo de su retranca ya perfilada en escepticismo habitaba siempre aquel joven penene entregado a la pasión abismal de la literatura que escribía libros con la intensidad del que los estuviese protagonizando. Los libros le dieron la vida y se la quitaron; murió este viernes con muerte de escritor irredimible, tratando de salvar su biblioteca, como Guillermo de Baskerville, de un incendio doméstico. Sólo que en sus anaqueles no estaba prohibida la risa; era obligatoria como una premisa existencial, como un mandamiento aristotélico. Escribo estas líneas bajo un cuadro de Juan Roldán, formidable paisajista andaluz que también se ha ido bajo la lluvia de este diciembre irreparable. Un leve prado amarillo tamizado por la bruma azul de la vega. Humanísimo conversador, comprensivo como pocos con el trabajo del periodista en ciernes, tal vez nadie, salvo Carmen Laffon, haya pintado como él los rastrojos y las luces indecisas de los horizontes de mi tierra. Hay una regla de los obituarios que aconseja alejarse de los recuerdos en primera persona pero esta vez solicito la venia de la excepción. Porque la amistad siempre deja deudas pendientes cuando su trazo memorial se escapa entre las yemas de los dedos con certeza implacable. S JM NIETO Fe de ratas