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56 CULTURA La Familia de Juan Carlos I, según Antonio López SÁBADO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es cultura ABC Dibujos muy reales Arriba, dibujos de Doña Sofía y Don Juan Carlos utilizados por Antonio López para su retrato. Cambió el vestido de la Reina, pero volvió a pintar el original Bueno, no hay cetros, no hay mantos de armiño, no hay coronas... Si caes de Marte y no sabes que es la familia de los Reyes, dirías que parece una familia más. ¿Cómo queda la composición? El Rey coge suavemente de la espalda a la Reina. Ella está delante de él, la presenta en cierta forma. Está a su izquierda. A su derecha está la Infanta Elena, a la que coge por el hombro. Una cosa que me complicó un poco es que en el posado inicial faltaba la Infanta Cristina. Estaba de viaje. Vino otro día. El Príncipe se halla en el extremo derecho del cuadro y la Infanta Cristina en el izquierdo. ¿De qué figura está más orgulloso? Lo que más me gusta del cuadro es su tono moral, ético; la limpieza y la nobleza que emanan de él. No es un cuadro de detalles, sino una lucha por conseguir un conjunto armónico. ¿Cree que ha conseguido captar en cada una de las figuras su auténtica personalidad? Seguramente podía haber estado más fino. Inocencio X exclamó Troppo vero! al ver reflejada su alma en el retrato de Velázquez. ¿Dirán algo parecido los retratados en este cuadro? No sé si les va a gustar. Me encantaría que así fuera. ¿Sabe si lo han visto ya? No lo sé, pero creo que no. José Luis Díez, director de Colecciones Reales, decía que en estos diez metros cuadrados está el mejor Antonio López... No sé si es el mejor Antonio López o no, pero es un Antonio López distinto. Hay una cosa muy buena de este cuadro y es que no hablo de mí de una manera directa. Mi pintura, como la de casi todos los figurativos, es muy autobiográfica. Como la mayoría de los cineastas y de los poetas. Y acabamos siendo unos pesados, hablando de nuestras alegrías y nuestros pesares. Ha acabado siendo eso el arte. En la Gioconda está Leonardo, pero es involuntario. Y en el Juicio Final está Miguel Ángel, pero es involuntario. Ahora es voluntario todo, todo es tu vida, tus intestinos, tus sentimientos... Que la obra trate de algo que nos corresponde a todos es algo sano. ¿Es su obra menos autobiográfica? Pero yo creo que para bien. He querido armonizar lo que querían los demás con lo que yo podía ofrecer. ¿Es benevolente con su obra o es su peor crítico? Me llevo muy bien con mi trabajo y eso me ayuda a vivir. ¿No es de los que se fustiga? Bueno, me fustigo todo lo que haga falta y me dejo el pellejo si es necesario. Soy de los españoles que se toman el trabajo en serio, pase lo que pase. ¿Se planteó incluir a los entonces maridos de las Infan- tas, a Doña Letizia, a los nietos de los Reyes? Yo pregunté y me dijeron que no de una forma contundente. Pensaba incluirlos alrededor del cuadro. No ha querido enmarcar la escena en una sala palaciega... No, he hecho unos retratos como si fueran un grupo escultórico. El suelo, para que se posen en la tierra, y un fondo de pared. Toda la pintura es muy luminosa. Extremadamente luminosa. La luz entra en el cuadro y en los personajes y da carácter a la pintura. He intentado que el cuadro tuviera un mensaje luminoso. Sin mentir. Es lo luminoso que puede haber en la vida de unas personas. ¿Se embarcaría en la aventura de retratar a la actual Familia Real? Pues mire, si me lo encargan, creo que lo haría con gusto. Sin embargo, sí tiene otro encargo de la Maestranza de Sevilla para retratar a Don Juan Carlos... Sí, está en marcha. Vamos, que no abandona a la Familia Real... Los Reyes, también en escultura El tema real no es nuevo en la producción de Antonio López. Ya hizo, junto a Julio y Francisco López Hernández, una escultura de Don Juan Carlos y Doña Sofía, que se halla en el Patio Herreriano de Valladolid DANIEL G. LÓPEZ