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48 SOCIEDAD SÁBADO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es sociedad ABC El Papa Francisco fue recibido ayer por el presidente de Turquía, Recep Tayip Erdogan, en el palacio presidencial en Ankara El Papa pide a los líderes islámicos que prediquen claramente contra la violencia En su primer día en Turquía, fustiga el fanatismo, el fundamentalismo y las fobias irracionales JUAN VICENTE BOO ENVIADO ESPECIAL A ANKARA E n tono sereno pero muy claro, el Papa Francisco dijo ayer a los más altos responsables del Islam en Turquía que todos los líderes religiosos deben condenar la violencia. Era una invitación a terminar con la ambigüedad de muchos líderes islámicos y con la apología de las matanzas que hacen algunos fanáticos. Les hablaba con el telón de fondo de la desquiciada actividad asesina del Estado Islámico en Irak y Siria, de donde han llegado más de millón y medio de refugiados. Los dos discursos de la primera jornada del Papa en Turquía fueron sendos desafíos al mundo islámico, presentados con humildad. Ante las autoridades, Francisco castigó con palabras fuertes el fanatismo, el fundamentalismo y las fobias irracionales de la sociedad civil, así como las continuas guerras fratricidas que parecen nacer una de otra por culpa de los políticos. A los líderes religiosos, les habló de su obligación de predicar contra la violencia y defender el derecho a la vida. El primero de los tres días del Papa en Turquía estuvo dedicado al mundo islámico en todas sus facetas, incluida la estatal en una conversación de media hora con el presidente Recep Tayip Erdogan, que después decidió quedarse también con el Papa en su encuentro con el primer ministro y otros mandatarios. Desde el aeropuerto de Ankara el Papa se dirigió en primer lugar al mausoleo de Mustafá Kemal Ataturk, situado a 45 kilómetros, para depositar una corona de flores en el cenotafio del fundador y primer presidente de la República Turca. ¡Saludos, soldados! El Papa no es aficionado a estas ceremonias, pero cumplió con el protocolo requerido a cada jefe de Estado visitante, tanto en el sombrío mausoleo como a su llegada al fastuoso palacio presidencial recién estrenado por Erdogan, donde pasó revista a las tropas y dirigió al piquete de honor el grito ritual en turco: ¡Saludos, soldados! En su encuentro de media hora con el presidente, le agradeció la acogida a los refugiados de Irak y Siria. Erdogan abordó enseguida su tema favorito del aumento de la islamofobia en Occidente, que es cierto pero responde sobre todo al obsceno espectáculo de violencia que prodiga en vídeo el Estado Islámico y a su modo cruel de asesinar también a millares de musulmanes. Según el portavoz del Vaticano, Francisco se centró sobre todo en la necesidad de combatir el fundamentalismo y respetar la libertad de expresión y religión de cada persona humana como ser racional. Más que un diálogo, fue un cruce de temas, como sucedería en los respectivos discursos posteriores ante las autoridades. El Papa abordó inmediatamente en el suyo la urgencia de hacer frente al fanatismo, el fundamentalismo y las fobias irracionales mediante un refuerzo de solidaridad de todos los creyentes en tres puntos: el respeto de la vida humana, de la libertad religiosa y del medio ambiente.