Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL SÁBADO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es internacional ABC Más de 120 muertos en el ataque a una mezquita en Nigeria El atentado no ha sido reivindicado pero lleva el sello de los terroristas de Boko Haram EDUARDO S. MOLANO CORRESPONSAL EN ACCRA El radicalismo demuestra otra vez que no entiende de credo. Decenas de personas fallecieron ayer en Kano, norte de Nigeria, en varios atentados simultáneos cometidos en la principal mezquita de la ciudad. Según cifras ofrecidas por los equipos de rescate, al menos 120 cadáveres y 270 heridos fueron transportados a uno de los hospitales de la localidad, segunda más poblada de Nigeria. En este sentido, fuentes de la morgue de Kano señalan que el número definitivo de muertos podría superar los dos centenares. La masacre se produjo cerca de las dos de la tarde, hora local, cuando tres deflagraciones sacudían los aledaños del centro. En la primera de ellas, un pequeña motocicleta era detonada en el exterior. De forma paralela, un terrorista se inmolaba al intentar acceder al templo. Posteriormente, tiradores sin identificar abrían fuego en el exterior del lugar de forma indiscriminada. Entonces, miles de fieles se concentraban en el centro islámico celebrando el tradicional rezo de los viernes. La mezquita central se encuentra en las cercanías del palacio del emir de Kano, Lamido Sanusi, uno de los principales líderes del islam en Nigeria y quien hace unos días hiciera un llamamiento a las armas contra la milicia de Boko Haram. tal del estado de Borno y el epicentro de la violencia de la milicia islamista de Boko Haram. Precisamente, el pasado 14 de abril, a solo unos kilómetros de su parroquia, milicianos de Boko Haram atacaban un internado femenino de Chibok, secuestrando a más de dos centenares de jóvenes. Tres semanas después, en un nuevo ataque, entre 200 y 300 personas fallecían cuando los rebeldes asaltaron un mercado. Límites a la autodefensa El debate sobre los límites de la autodefensa comienza a calar en Nigeria ante el creciente avance de Boko Haram al norte del país. A menos que se tomen medidas urgentes, Nigeria se enfrenta a una rápida pérdida de largas áreas de su territorio, que recuerda a los avances relámpago de Estado Islámico en Irak denunciaba un reciente estudio del Nigeria Security Network. Para el panel de expertos, en el que se encuentran, entre otros, John Campbell, ex embajador estadounidense en el país africano, Boko Haram se está preparando para iniciar un asedio a la capital del estado de Borno, Maiduguri. Los números hablan por sí mismos. Según cifras del Internal Displacement Monitoring Centre (IDMC) entre mayo de 2013 y marzo de este año, la milicia islamista se cobró la vida de más de Agentes de policía junto a la mezquita tras el ataque de ayer en Kano 3.000 personas, mayoritariamente al noreste del país. En una región de tamaño similar a Grecia, el 50 de su población se ha visto afectada por el conflicto. En menos de doce meses, más de 250.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares (76.000, en el estado de Yobe; 67.000, en Adamawa; y 111.000, en Borno) Y la tendencia continúa. En la primera mitad de este 2014, el incremento de los ataques de la milicia islamista de Boko Haram, así como las represalias incontroladas de las fuerzas de seguridad provocaron la muerte de más de 2.000 personas al noreste de Nigeria (más de la mitad, civiles) Níger Chad Kano Benín Nig ria Nigeria iger geria Lagos Lagos ago agos 100 km Camerún De gobernador del Banco Central a emir de Kano, la carrera de Lamido Sanusi La biografía del propio emir de Kano, Lamido Sanusi, demuestra la complejidad del proceso de Nigeria. El pasado febrero, Sanusi, entonces gobernador del Banco Central del país africano, acusaba a la compañía nacional del petróleo local- Nigerian National Petroleum Corporation- de saquear de forma sistemática los ingresos del oro negro. Entonces, durante una comparecencia ante el comité de finanzas del Senado, Sanusi aseguró que, de 67.000 millones de dólares vendidos de petróleo entre enero de 2012 y julio de 2013, cerca de 20.000 millones se habían perdido Tras la denuncia pública sobre la flagrante corrupción que asolaba el país, la reacción del Gobierno de Nigeria no se hizo esperar. Aunque ésta quizá no fuera la deseada: en lugar de abrir una investigación, el Ejecutivo decidió apartar de su cargo a Sanusi. Posteriormente, en junio, sería nombrado emir de Kano, convirtiéndose en una de las figuras más críticas contra el Gobierno y Boko Haram. Y su peso político no es menor. Sanusi es la segunda figura para los musulmanes nigerianos (tras el sultán de Sokoto, Alhaji Muhammad Sa ad Abubakar) De igual modo, la elección de Sanusi demuestra un hecho igual de categórico: la total desconexión entre la clase política del sur (de mayoría cristiana) y el norte (musulmán) Una desunión que es palpable en el manejo por parte del presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, de la crisis abierta con la milicia islamista de Boko Haram. Ojo por ojo De igual modo, más de una veintena de localidades de los tres estados en emergencia se encuentran ya bajo el control del grupo islamista. Así que ante este desgobierno, el ojo por ojo comienza a multiplicarse entre la población. A mediados de mes, una patrulla ciudadana compuesta por dos centenares de cazadores y vigilantes liberaba la ciudad de Mubi, en el estado de Adawama, en manos de Boko Haram desde hacía dos semanas. En el enfrentamiento, fallecieron al menos 75 presuntos miembros del grupo terrorista. Un conflicto interno que demuestra la falta de confianza de la población local en las medidas tomadas por el Ejecutivo en su lucha contra los terroristas de Boko Haram. Ya el pasado mes de mayo, al menos 100 presuntos miembros de la milicia islamista fallecían tras una ola de ataques protagonizados por patrullas ciudadanas en la localidad de Kalabalge, situada Reaccionar por las armas Para el emir, es hora de que la población civil tome medidas frente a los radicales y empuñe las armas frente a la barbarie terrorista. Las personas deben ser conscientes de la importancia de estar preparadas y utilizar cualquier medio para protegerse a sí mismas aseguraba Sanusi, segunda figura para los musulmanes nigerianos (tras el sultán de Sokoto, Alhaji Muhammad Sa ad Abubakar) Consultado por ABC sobre esta cuestión, Oliver Dashe Doeme, obispo de Maiduguri, mostraba su apoyo al derecho que tiene la población a protegerse. No se trata del uso de la violencia contra la violencia, solo de defenderse frente a los ataques reconoce el líder cristiano, quien se enfrenta cada día a la infamia. Maiduguri es la capi-