Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
32 INTERNACIONAL SÁBADO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es internacional ABC Nicolas Sarkozy confía en recuperar hoy el liderazgo de la derecha francesa Las primarias de la UMP son el prólogo de las elecciones para su candidatura presidencial JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS Nicolas Sarkozy confía en ser proclamado hoy presidente de la UMP (Unión por un Movimiento Popular) abriendo una nueva página en la historia de la organización de la derecha francesa, y lanzando al mismo tiempo la larga marcha hacia la próxima elección presidencial, en 2017, enfrentado a Alain Juppé. Por vez primera en la historia política francesa, los militantes de un gran partido, la UMP (unos 268.000 cotizantes) han podido votar electrónicamente, durante veinticuatro horas (de las 20 h del viernes a las 20 h de este sábado) entre los tres candidatos que se disputaban la presidencia, Nicolas Sarkozy, Bruno Le Maire y Hervé Mariton. Si Sarkozy no consiguiese la mayoría absoluta, como parece muy poco probable, los militantes de la UMP serían invitados a realizar una nueva votación, el próximo 6 de diciembre. Nicolas Sarkozy ya fue elegido presidente de la UMP en el 2004, con el 85,09 por ciento de los votos militantes. Diez años después, nadie espera que Sarkozy sea elegido con un resultado tan abrumador. Bruno Le Maire (ex ministro de Agricultura) se ha revelado como un líder ambicioso y convincente. Hervé Martion (ex secretario de Estado) ha confirmado su peso a la derecha de la derecha más moderada. La importancia aritmética del triunfo de Sarkozy permitirá evaluar provisionalmente las relaciones de fuerzas de las distintas familias del centro derecha francés. Elegido presidente, Sarkozy anuncia una oposición muy activa y enérgica contra el Gobierno socialista, con un primer viaje a Alemania, para participar en el próximo congreso del partido de Angela Merkel. Estrategias electorales Nicolas Sarkozy tiene previsto refundar su propio partido de la derecha francesa, incluso con un posible cambio de nombre. Sus grandes rivales, Alain Juppé (ex primer ministro) y François Fillon (igualmente ex primer ministro) esperan la convocatoria de unas elecciones primarias anticipadas, para elegir al futuro candidato conservador a la presidencia de la República. El ex presidente conservador ha prometido la convocatoria de esas elecciones primarias dentro de su formación, para el 2016. A su modo de ver, en las futuras elecciones primarias de la UMP solo deberían votar los militantes del partido. Juppé y Fillon, por el contrario, desean que las primarias de la UMP estén abiertas a todos los electores potenciales del centro derecha. Detrás de esa diferencia de criterio se perfila una guerra sin cuartel entre los tres dirigentes con más proyección pública de la derecha francesa. Nicolas Sarkozy es el mejor candidato de los militantes de la Unión por un Movimiento Popular. Alain Juppé es el mejor candidato en los sondeos abiertos a toda la opinión pública. Instalado en la presidencia de la UMP, Sarkozy entrará en campaña inmediatamente, esperando que su proverbial activismo termine convirtiéndolo en el candidato natural de la derecha para las próximas presidenciales. Tres en busca del Elíseo ALAIN JUPPÉ EX PRIMER MINISTRO FRANÇOIS FILLON EX PRIMER MINISTRO Veterano del Gobierno francés, donde se labró un prestigio dentro y fuera de Francia, Alain Juppé no oculta sus ambiciones presidenciales. No cuenta con el control del partido, en el que el liderazgo de Sarkozy parece indiscutible, pero sí con más tirón popular. Gran parte de su capital político- -y de su honorabilidad- -se han dilapidado tras el reciente es cándalo de sus encuentros secretos con el jefe de gabinete de Hollande para, presuntamente, conspirar contra Sarkozy. Fillon no ha tirado sin embargo la toalla y busca el Elíseo. REUTERS Sarkozy tendrá una posición privilegiada para las presidenciales de 2017 si recupera el control de la UMP Videoanálisis de la disputa por el liderazgo de la derecha francesa VOTO SIMBÓLICO El Parlamento francés debate reconocer al Estado palestino J. P. QUIÑONERO PARÍS La Asamblea Nacional comenzó ayer a debatir una propuesta de resolución de la izquierda socialista, destinada a pedir a François Hollande el reconocimiento del Estado de Palestina. La propuesta debería aprobarse el próximo martes, pero ha desenterrado ya una cierta tensión e incertidumbre política de fondo, incluso dentro del grupo socialista. La propuesta de resolución es una iniciativa de un grupo de diputados y de un ex ministro muy críticos con el presidente Hollande y con su primer ministro, Manuel Valls, que contemplan con reserva una maniobra táctica que perciben como una operación destinada a atizar la fronda socialista contra Hollande, en el próximo congreso del PS. A la derecha, Nicolas Sarkozy ha pedido a los diputados conservadores que voten contra la resolución socia- lista, por considerarla peligrosamente electoralista Mayoritariamente favorables al reconocimiento del Estado palestino, los diputados del centro y de la derecha oscilan entre la doble tentación del no o la abstención. Las reservas de algunos diputados socialistas y las dudas de fondo del centro- derecha no impedirán que la resolución sea aprobada el próximo martes, antes de ser discutida en el Senado, a primeros de noviembre. La resolución aprobada próximamente por la Asamblea Nacional y el Senado no tendrá valor institucional de ningún tipo. Se trata de un voto de tipo moral y político, con una importancia simbólica muy alta, pero no prejuzga las decisiones que pudiera to- mar el presidente Hollande, cuando lo considere oportuno. Dentro del gobierno francés no existe una unanimidad férrea en un terreno sensible. Elizabeth Gigou, ex ministra de Justicia y diputada, estima que la resolución de la Asamblea debe ser un primer paso. Laurent Fabius, ministro de Asuntos Exteriores, estima que la resolución puede ser muy útil ya que, a su modo de ver, los palestinos tienen derecho a un Estado. François Hollande deja decir, pero se reserva su opinión de fondo. La resolución simbólica del Parlamento francés sobre Palestina se sumaría a las que ya han realizado, en ese sentido, los parlamentos de España y el Reino Unido.