Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
52 CULTURA JUEVES, 13 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es cultura ABC Las únicas personas que pueden permitirse ser artistas son los ricos Entrevista Hanif Kureishi Novelista y autor de La última palabra DAVID MORÁN BARCELONA Hanif Kureishi INES BAUCELLS Si no quieres aparecer en un libro, no frecuentes a escritores. Las novelas, en realidad, son cotilleos proclama Hanif Kureishi (Bromley, Londres, 1954) mientras pasa de puntillas por el hecho de que su novela más reciente, La última palabra (Anagrama) pueda estar vagamente inspirada en la agitada vida del premio Nobel VS Naipaul. En realidad es la historia de dos hombres atrapados juntos en el campo, dos hombres que luchan y discuten de mujeres, sexo, escritura y política relativiza Kureishi sobre una sátira del mundo editorial en la que Harry, un aspirante a promesa literaria, es contratado para escribir la biografía de Mamoon Azam, un presti- gioso y venerado autor de origen indio tras el que se esconde un ser humano sádico y monstruoso. Una historia que, asegura el autor de El Buda de los suburbios está estrechamente ligada a Le week- end película de Roger Mitchell con guión del propio Kureishi. En ambos casos, son dos personas que pasan un tiempo juntas y vuelven convertidas en alguien diferente. Y uno de los personajes es rudo y dominante dice. -Se diría tiene especial predilección por esos personajes rudos. -Escribir sobre monstruos es mucho más divertido. Es gente a la que te gustaría parecerte, pero a la que te asusta parecerte. -En cualquier caso, La última palabra es, ante todo, un libro sobre la escritura y el oficio de escritor. -Esa es mi vida. Mis amigos son escritores, enseño escritura... El otro día pensaba en que todo lo que hago es leer y escribir, así que pensé que sería horrible quedarse ciego. ¡No tendría nada que hacer! Ninguna persona decente ha empuñado jamás una pluma leemos en la novela. ¿El escritor tiene que ser un ser amoral? -Escribir tendría que ser excitante, transgresor. Cuando eres joven y lees El guardián entre el centeno o El retrato de Dorian Gray ves que son libros que van contra las convenciones. Definitivamente, el arte tiene que ser rompedor y audaz. -La familia y la identidad son dos de los temas que se repiten durante toda su obra... -Todos estamos en familias. Eso es lo que somos. ¿Y la identidad? -Cuando yo crecí, en los sesenta, la posibilidad de un cambio social era mucho mayor, podías aspirar a ser alguien. Esa es mi idea de identidad. ¿Y cómo han evolucionado esas diferencias sociales desde que publicó El Buda de los suburbios en 1990? -El otro día alguien me decía que las únicas personas que pueden permitirse ser artistas ahora mismo son los ricos, y en cierto modo así es. Abres los periódicos y están los hijos de Mick Jagger, de John Lennon, de Annie Lennox... Vivir como escritor es mucho más difícil. Hay obstáculos reales. La justicia social es ahora una anomalía. -Después de firmar el guión de Le week- end ¿qué le aporta el cine al Hanif Kureishi novelista? -La mayoría de escritores solo hacen un cosa: escribir novelas. A mí me gusta involucrarme en muchas cosas diferentes. Si fuese un escritor joven, ahora mismo estaría haciendo True Detective Todo el mundo lo ve y todo el mundo habla sobre ello. En las cenas la gente habla de Breaking Bad y The Wire del mismo modo que solían hablar de las novelas.