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ABC JUEVES, 13 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es cultura CULTURA 51 Vivo muy marginada del mundo del arte. No busco exponer, ni hacer performances, ni que me den premios... No conozco a los críticos, nunca he pedido dinero a ningún Gobierno ni a ningún ministerio. Simplemente, sigo mi camino como puedo. En 2008 le concedieron el premio Nacional de Artes Plásticas y ahora el Velázquez. ¿Siente que se le ha reconocido tarde en su país? Nunca he buscado ese reconocimiento. Solo he buscado en mi vida vivir haciendo lo que hago, que es lo me gusta hacer. Si lo reconocen los otros, pues maravilloso; si no, pues no me importa nada. Si no me hubieran reconocido, hubiera seguido siendo la misma, trabajando igual. A lo mejor si me hubieran dado el premio más joven me hubiera equivocado. ¿Sabe ya en qué va a gastar los 100.000 euros con que está dotado el galardón? Es curioso que me den este premio en un momento en que realmente tengo un problema económico. A sus 77 años sigue en plena forma... Seguiré trabajado con premios, sin premios... Una de las ventajas de ese no reconocimiento del que hablaba usted antes es que durante muchos años, como nadie me proponía exponer y nadie se interesaba por mi trabajo, tengo muchísima obra y proyectos antiguos que ahora, veinte años después, pueden hacerse. Hay en mi estudio muchísima obra que nadie ha visto. Pero mi proyecto fundamental, cuando se acabe todo este barullo, será volver a encerrarme en mi estudio y seguir trabajando. Doña Sofía inaugura una exposición del Greco en Atenas La Reina Doña Sofía conversa con el ministro griego de Cultura, Costas Tassoulas (izquierda) y la presidenta del Museo Benaki, Eleni Geroulanou, ayer durante la inauguración en Atenas de la exposición El círculo de amigos del Greco en Toledo organizada con motivo del IV centenario de la muerte del pintor EFE Marina Castaño, imputada por un delito de malversación de fondos Acusan a la viuda de Cela de cargar gastos privados a la fundación del Nobel P. A. RODRÍGUEZ SANTIAGO DE COMPOSTELA Fotogalería de la artista modo: Esther Ferrer no solo está viva y coleando. Sigue dando guerra en todos los frentes de todas las guerras donde los Immortales (la infame turba de las cosas de eso que en otro tiempo se llamaba el espíritu) siguen resistiendo contra los Titanes (los ejércitos imperiales de las técnicas desalmadas que están desertizando espiritualmente el planeta) Ya decía. Cosas de ángeles de la guardia, o divinidades tutelares de una tierra amenazada por la desertización. Ese es el combate de fondo de Esther Ferrer, tras las apariencias de la señora disfrazada de artista premiada por un Velázquez que comenzó ganando Ramón Gaya, un resistente de otro tipo. No menos heroico, en los mismos frentes donde solo luchan los héroes capaces de defender causas perdidas. La investigación iniciada en un juzgado de Padrón por el supuesto desvío de fondos públicos desde la Fundación Camilo José Cela a otras sociedades privadas acabó salpicando a la viuda del Nobel de Literatura, Marina Castaño, que finalmente tendrá que prestar declaración en calidad de imputada ante el juez. El caso, en manos del juzgado número 2 de esta localidad coruñesa, persigue los presuntos delitos de malversación, estafa, apropiación indebida y fraude en relación con la gestión de la fundación que lleva el nombre del escritor gallego. La imputación de Castaño se remonta a una denuncia que el fiscal de Santiago de Compostela, Álvaro García, presentó a mediados del año 2012 y que detectaba supuestos desvíos a una empresa privada de las devoluciones del IVA de la Funda- ción Cela, exenta de tributaciones. Castaño que tendrá que verse las caras con la magistrada encargada de las pesquisas el próximo 11 de diciembre también está acusada de cargar a esta entidad gastos privados. La lista de imputados, encabezada por la viuda del Nobel, se cierra con dos investigados más: el exgerente de la Fundación Cela, Tomás Cavanna, y una tercera persona cuyo nombre no ha trascendido. Denuncia de una vecina El origen del caso está en la denuncia que una vecina de Iria Flavia, donde está ubicada la sede de la institución que lleva el nombre del escritor, presentó hace unos años. Según la denunciante, se estaba traspasando capital de la Fundación Cela a otras sociedades propiedad de Castaño. Además, en la querella consta que varios empleados que figuraban a todos los efectos como trabajadores de la institución creada en honor al Nobel (y que, por tanto, cobraban de ella) en realidad estaban al ser- vicio de las actividades privadas del matrimonio. Tanto es así que, según llegó a afirmar en su día la vecina que destapó el caso, uno de estos contratados por la Fundación trabajaba en la vivienda privada que Cela y Castaño compartieron durante años en Madrid. La Fiscalía, por su parte, argumentó que los pagos de los servicios de estos empleados con fondos provenientes de subvenciones y ayudas recibidos por la fundación eran una práctica habitual desde hace algunos años La polémica gestión de la institución bautizada con el nombre del Nobel de Literatura obligó al Gobierno gallego a su rescate en 2010. Después de hacerse cargo de la custodia del legado del autor y de asumir la deuda hipotecaria para blindar los inmuebles, se llevó a cabo un cambio en el equipo directivo de la fundación. En la actualidad, es el consejero de Educación de la Xunta de Galicia el que ostenta la presidencia del Patronato de la fundación, en sustitución de la viuda del Nobel.