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ESPAÑA Tras la farsa del 9- N 18 JUEVES, 13 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es españa ABC Rajoy tacha la pseudoconsulta de Mas de profundo fracaso del independentismo Me opondré a cualquier reforma de la Constitución que liquide la soberanía nacional advierte ante la propuesta federalista del PSOE MARIANO CALLEJA MADRID ca, sino un gran acto de propaganda política que se produjo, eso sí, incumpliendo las resoluciones del Tribunal Constitucional. Contradicción Si no hubo referéndum, y si encima dos tercios de los catalanes habilitados para votar, según las propias cuentas de la Generalitat, no acudieron al llamamiento de Mas, entonces puede hablarse de profundo fracaso del proyecto independentista según Rajoy. Tanto ruido, tanta movilización y tanto dinero público empleado para un solo asunto que ha ocupado con exclusividad la agenda catalana sin atender otros problemas, y al final no lograron que cuatro millones de catalanes secundaran el desafío independentista. Fue una demostra- S in perder la calma y sin ningún volantazo extraño en su posición de siempre, Mariano Rajoy compareció ayer en el Palacio de la Moncloa para valorar lo ocurrido el domingo 9 de noviembre en Cataluña. Muchos en su partido, y fuera de él, esperaban escucharle desde el mismo domingo, cuando los independentistas, con Artur Mas a la cabeza, burlaron la prohibición del Tribunal Constitucional y organizaron un simulacro de consulta con urnas y papeletas. Pero Rajoy tiene sus tiempos, deja reposar la euforia de unos y las ansias de otros, y al final comparece para demostrar que nada ha cambiado en el Gobierno de la Nación, que los que unos vendieron como un éxito total resulta que para él es un profundo fracaso porque la mayoría de los catalanes no fueron a votar, y que mientras él sea presidente la unidad de España y la soberanía nacional son absolutamente intocables. La carta que envió Artur Mas al presidente del Gobierno en la que exigía un referéndum definitivo sobre la independencia de Cataluña llegó el martes a La Moncloa. No hizo falta estudiarla ni analizarla, porque la respuesta estaba clarísima de antemano: un no rotundo a la consulta ilegal, igual que hace un año. Con la misiva en la mesa de Rajoy, La Moncloa se decidió a convocar por fin a los medios de comunicación al día siguiente (por ayer) para valorar la situación. Antes que Rajoy ya habían fijado la posición del Gobierno el ministro de Justicia, Rafael Catalá (el mismo domingo por la noche) y la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría (el martes en el Senado) ambos con idéntico mensaje: Mas no conseguirá nada por el camino ilegal que había emprendido, ni una sola ventaja política. No cabían esperar por tanto sorpresas en la respuesta de Rajoy, que ayer fue más previsible que nunca. La comparecencia se llevó a cabo en la de conferencias de prensa de La Moncloa, sin la solemnidad empleada en otras ocasiones. Rajoy, arropado por los miembros de su gabinete, llegó con puntualidad y se mostró tranquilo y seguro de tener controlada la situación, pese a las críticas que ha recibido dentro y fuera de su partido. Lo primero que dijo es que el referéndum ilegal no se ha celebrado tal y como él garantizó tan pronto se anunció, el 12 de diciembre de 2013. No ha habido consulta subrayó. Lo que se produjo el 9- N fue un simulacro electoral, sin censo, sin interventores, controlado por las personas que apoyaban una de las posturas y que se erigieron en juez y parte No hubo, por tanto, una votación democráti- ción de debilidad y no de fuerza. La conclusión que extrae Rajoy es que hay muchos más catalanes que independentistas, que Cataluña es plural y que Mas no puede llevar a cabo su objetivo sin producir una gran fractura en la sociedad catalana. ¿Y a partir de ahora qué? La pregunta se la hizo Rajoy en voz alta. Su primera respuesta fue esta: diálogo. Nunca me he negado al diálogo, creo profundamente en él, es un deber irrenunciable La cuestión es que el diálogo de Rajoy no tiene nada que ver con el diálogo de Artur Mas. El presidente del Gobierno pone una línea roja muy clara: la Constitución y la ley. El dirigente nacionalista entiende el diálogo, sin embargo, como exigencia: pretende imponer un referéndum definitivo y si no, elecciones plebiscita- Los mensajes El 9- N, un simulacro El referéndum no se ha celebrado. En su lugar ha habido un simulacro electoral, sin censo, controlado por los mismos que querían ganarlo Revés La gran mayoría de los catalanes han renunciado a secundar este empeño del señor Mas. Dos de cada tres catalanes no han participado Fractura social Mas no puede llevar a cabo su objetivo sin provocar una enorme fractura en el seno de la sociedad catalana y sin afectar a la paz social Diálogo, dentro de la ley Nunca me he negado al diálogo, pero ha de enmarcarse siempre en el límite de la Constitución. Y ahí no cabe la consulta (de Mas) Referéndum ilegal Lo que era ilegal hace un año sigue siéndolo hoy. Mi posición y lo que era mi deber hace un año tampoco han cambiado Reforma de la Constitución Si Mas desea modificar la Constitución para que quepa el derecho de autodeterminación, tiene todo el derecho. Es el camino legal, pero no tendrá apoyos para recorrerlo