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ABC JUEVES, 6 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es cultura CULTURA 53 Genial: una obra maestra hecha en solo tres días Bernini esculpió en 1632 en mármol de Carrara el busto del cardenal Scipione Borghese, su primer mecenas y protector. Un accidente en la entrega provocó una pequeña grieta en la frente. Dicen que hizo esta réplica en solo tres días Propiedad de Darío del Bufalo, se creía perdido: formaba parte del modelo de la Fuente de los Cuatro Ríos, que se halla en el Palacio Real. Y más inéditos: un álbum de dibujos de arquitectura de la Roma barroca, de la Colección Juan Bordes, y adquirido por el Prado, en el que descubrimos proyectos casi desconocidos de Bernini, como la Capilla Poli, en San Crisogono de Roma. Entre los tesoros de la exposición, un precioso boceto en terracota del maravilloso Éxtasis de Santa Teresa de Bernini, cedido por el Hermitage de San Petersburgo. La escultura definitiva preside la iglesia de Santa María de la Victoria de la capital italiana. Y bocetos de su proyecto no realizado (una pantalla desvela su restitución virtual) para un monumento a Felipe IV en Santa Maria Maggiore. Iglesia muy vinculada a la Monarquía hispánica y donde reposan los restos mortales de Bernini, quien contribuyó como pocos a la propaganda dinástica, política y religiosa de la Monarquía hispánica en Roma. Un virtuoso Artista polifacético FOTOS: ERNESTO AGUDO Provocador: Luis XIV, convertido en Carlos II Bernini llevaba muy mal el fracaso. Su estatua ecuestre de Luis XIV no gustó nada al Monarca francés. Acabó arrumbada en Versalles. Se vengó haciendo otra igual, pero cambiando el rostro por el de Carlos II. Una real guerra de jinetes. Se halla en una colección particular de Brentwood (Tennessee) 2006 ha sido atribuido a Bernini por Delfín Rodríguez y destacados especialistas en el maestro, como Marcello Fagiolo. Se trata de un estudio para su monumental escultura de Constantino a caballo destinada a la Scala Regia de San Pedro del Vaticano. También se ha atribuido a Bernini el boceto de La Verdad desvelada por el Tiempo que se creía obra de Gaulli. Entre las piezas inéditas presentes en la exposición destaca además un precioso león de bronce. Bernini tuvo una actividad febril, siempre en busca de soluciones creativas. Escultor, arquitecto, pintor, escenógrafo, autor teatral, diseñador de fiestas, creador de fuentes... Fuerte personalidad Delfín Rodríguez lo define así: Brillante, osado, extrovertido, seductor, irascible, orgulloso, fascinante, irónico, inteligente, culto... Se construyó su leyenda como artista Fotogalería de la exposición y en el Madrid del XXI Cuatro siglos después de aquella odisea artística, protagonizada por Bernini en la Roma barroca, las cosas no parecen haber cambiado demasiado. El director del Prado, Miguel Zugaza, hablaba ayer, durante la presentación de la muestra, que en su preparación no han faltado suspense ni intrigas palaciegas En este caso intercambiamos Papas y Monarcas en la Roma del XVII por directores y presidentes de instituciones como el Prado y Patrimonio Nacional en el Madrid del XXI, cuyas relaciones no son todo lo diplomáticas que cabría esperar. El Prado solicitó siete obras a Patrimonio Nacional para incluir en esta muestra: dos medallas, un álbum de dibujos, una colección de estampas, un estudio de arquitectura... Y dos piezas especialmente relevantes para el discurso expositivo: un Cristo crucificado encargado por Felipe IV para el Panteón Real del Monasterio del Escorial, y un modelo en bronce de la Fuente de los Cuatro Ríos de la Piazza Navona de Roma, que Felipe IV colocó en su despacho privado en la Torre Dorada del Alcázar de Madrid. Desgraciadamente, Patrimonio Nacional no se ha sumado a este esfuerzo coral se lamentaba ayer Zugaza, quien apunta que la negativa de los préstamos llegó en julio: No nos dieron ninguna razón concreta. Fue una decisión del presidente de Patrimonio Nacional (José Rodríguez- Spiteri) Insistimos en la petición, pero no fue posible Silencio en Patrimonio Desde Patrimonio Nacional no se pronuncian. Fuentes de la institución solo comentan que los préstamos se valoran en función de distintas circunstancias. Tras valorar los del Prado, se denegó la autorización Sí han llegado al Prado, en cambio, para la exposición préstamos de colecciones internacionales tan relevantes como la de la Reina de Inglaterra, la Galería Borghese de Roma o el Hermitage de San Petersburgo, y españolas, como la Biblioteca Nacional y la Academia de Bellas Artes. Hay quien ve detrás de esta decisión otros motivos. Como el hecho de que Patrimonio Nacional reclamara para su futuro Museo de Colecciones Reales cuatro obras maestras de su propiedad, depositadas en el Prado: El Jardín de las Delicias y la Mesa de los pecados capitales ambas de El Bosco; El Descendimiento de Van der Weyden, y El Lavatorio de Tintoretto. Petición que, al parecer, cayó en saco roto por decisión del Gobierno. En este pulso entre dos grandes instituciones culturales del Estado se enfrentan dos Ministerios: el Prado depende de Cultura y Patrimonio Nacional, de Presidencia. Tendrá que ser Soraya Sáenz de Santamaría o el mismísimo Mariano Rajoy quienes zanjen de una vez por todas una polémica que no lleva a ningún sitio. Zugaza trata de quitar hierro al asunto y subraya que son dos instituciones que colaboran habitualmente. La voluntad del Prado es la de seguir colaborando con ellos. Deseamos mantener las mejores rela- ciones con Patrimonio Nacional Ambas instituciones tienen préstamos actualmente en una muestra sobre Rubens en el Museo Getty de Los Ángeles; en el Museo Carlos de Amberes, que ayer inauguraba el Rey... Además, un Calvario de Van der Weyden, propiedad de Patrimonio Nacional, se está restaurando en los talleres del Prado. Y, para colmo, el director de Colecciones Reales es José Luis Díez, exconservador del Prado. Al igual que este museo, Patrimonio Nacional mantiene activa su política de préstamos: en estos momentos hay 141 obras en la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa formando parte de la exposición Tesoros de los Palacios Reales de España Zugaza invitaba ayer a los visitantes de la exposición a pasar por el Monasterio del Escorial para admirar el Cristo Crucificado de Bernini, que se halla en las Salas Capitulares (concretamente, en la celda prioral baja) y por el Palacio Real de Madrid para contemplar el modelo de la Fuente de los Cuatros Ríos. Esto no será posible, pues la obra se halla en el taller de restauración del Palacio.