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46 SOCIEDAD JUEVES, 6 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es sociedad ABC No sé lo que falló y ni siquiera sé si falló algo. No guardo rencor a nadie El día de su alta médica, Teresa Romero no compareció junto a los médicos y prefirió leer una declaración arropada solo por los enfermeros LAURA DANIELE MADRID A diferencia de aquella primera comparecencia en la que el Ministerio de Sanidad confirmaba el primer contagio de ébola fuera de África, los rostros ayer en el hospital Carlos III eran de satisfacción. Después de un mes de incertidumbre ante una enfermedad casi desconocida que ha desencadenado una crisis sanitaria y ha puesto en cuestión la gestión política, Teresa Romero recibía por fin el alta médica. En el salón de actos del centro la esperaban un centenar de cámaras y medios de comunicación que aguardaban con gran expectación las primeras palabras de la única superviviente de esta infección tratados en España. Los otros dos pacientes, los misioneros de la Orden San Juan de Dios, que también fueron atendidos en el Carlos III, no lograron superar la enfermedad. Después de 25 días de aislamiento y cinco en una habitación normal, Teresa aparecía ayer en el vestíbulo del hospital en una silla de ruedas, con el rostro visiblemente cansado y arropada por su marido y un numeroso grupo de auxiliares y enfermeros. Querían animar a la que había sido hasta ese momento una buena paciente además de su compañera. Te queremos Tere mucho ánimo le decían en medio de un sinfin de abrazos y aplausos. de profesionales que estuvo a su cuidado. Si Dios hizo el milagro, se sirvió de mis compañeros para ello. Gracias a todo el equipo que ha estado conmigo aseguró la auxiliar de enfermería, quien pidió tranquilidad para poder recuperarse completamente Anoche, la mujer llegaba a su pueblo de Becerreá en Lugo, donde reside su madre. En su breve declaración, Teresa no logró, sin embargo, despejar la incógnita sobre cómo se produjo el contagio. No sé lo que falló y ni siquiera sé si falló algo. Solo sé que no guardo rencor, ni reproches dijo. Sus palabras desmentían por segunda vez las declaraciones del doctor Germán Ramírez Olivenza, quien pocos días después de que Teresa fuera ingresada en el Carlos III compareció ante los medios con autorización del centro y de la Consejería de Sanidad para informar de que la auxiliar había reconocido la posibilidad de que se hubiera tocado la cara con el guante mientras se quitaba el traje de seguridad. El médico, que no estuvo presente en la rueda de prensa, recibió ayer palabras de apoyo de sus compañeros a través de José Ramón Arribas. El doctor Ramírez Olivenza tiene todo el respaldo, el respeto y la admiración más profunda de todo el equipo médico y directivo que hemos trabajado con él desde el primer caso aseguró. El director gerente del hospital explicó, por su parte, que se tomó la decisión de informar al respecto a causa de la alarma y la incertidumbre generadas en la población y que contribuyó a aumentar la tranquilidad del equipo asistencial y también a disminuir en gran medida el miedo existente a todos los ciudadanos El segundo blanco de Teresa fue la gestión política de la crisis del ébola. Los profesionales abnegados han demostrado que tenemos la mejor sanidad del mundo y que, a pesar de una nefasta dirección política, son capaces de obrar milagros. Yo soy uno de ellos Con estas palabras la mujer cerraba su lucha contra el ébola para abrir la judicial. En este sentido, adelantó que sus abogados serán los que se encarguen de los próximos pasos sin precisar más detalles. Un éxito de la sanidad Su último mensaje fue para la hermana Paciencia Melgar a quien prometió un abrazo apenas se encuentre recuperada. Nunca estaré lo suficientemente agradecida comentó Teresa, quien, al igual que la religiosa, ofreció donar su sangre si sirve para salvar a otras personas Me ofrecí voluntaria para atender al misionero y aunque he estado al borde de la muerte no ha sido en vano. Aquí estoy para ofrecer mi sangre hasta quedarme seca aseguró. Con el alta de Teresa, el sistema sanitario celebraba ayer su primera victoria sobre el ébola. Ha sido un mes duro y enriquecedor porque hemos aprendido mucho. La valoración es muy positiva porque demuestra que en la sanidad estamos preparados para estas cosas y eso es muy importante apuntó Fernando de la Calle, especialista en Medicina Tropical, durante la rueda de prensa en la que el equipo médico quiso mostrar su unidad. Todo el equipo recibió palabras de reconocimiento. Desde los médicos hasta los enfermeros e incluso el personal de limpieza y seguridad. Un equipo multidisciplinar formado por más de cien personas destacó Pérez Santamarina, en medio de un aplauso espontáneo de los periodistas en el que cabía toda la sociedad. Contra la gestión política Los profesionales abnegados han demostrado que tenemos la mejor sanidad del mundo y que, a pesar de una nefasta dirección política, son capaces de obrar milagros Colaboración Si mi sangre sirve para algo, para ayudar a encontrar una vacuna o curar a otras personas, que me la saquen hasta quedarme seca Encuentro con Paciencia Deseo encontrarme con la hermana Paciencia y darle un abrazo. Nunca estaré suficientemente agradecida Sin el equipo médico En su breve declaración, la auxiliar de enfermería quiso dejar claro varios mensajes. El primero ya lo había dado horas antes al no querer comparecer junto al equipo médico que la atendió. El propio director gerente del hospital, Rafael Pérez Santamarina, se vio obligado a explicar ante la curiosidad de los periodistas que Teresa había decidido al principio no comparecer, pero que luego había cambiado de opinión y optó por leer un comunicado solo en compañía de los enfermeros. Sus primeras palabras, sin embargo, fueron de gratitud para el equipo Las fechas clave para Teresa Romero 25 DE SEPTIEMBRE Fallece el hermano Manuel García Viejo, segundo español víctima del virus. Teresa se encarga de doblar el colchón para retirarlo. 30 DE SEPTIEMBRE Tiene fiebre y llama al servicio de prevención de riesgos laborales. Al estar por