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54 CULTURA Sala de esculturas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando LUNES, 3 DE NOVIEMBRE DE 2014 abc. es cultura ABC Reales Academias Una renovación urgente y necesaria para el siglo XXI Pese a recibir este año 4,3 millones de euros del Estado, reclaman más apoyo económico y reconocimiento social ANTONIO VILLARREAL MADRID E s una sinécdoque habitual escuchar Real Academia y pensar solo en diccionarios. En realidad, la Real Academia Española es sólo una más de las ocho que se agrupan en el Instituto de España. Están también la Real Academia de la Historia, la de Bellas Artes de San Fernando, la Nacional de Medicina, la Nacional de Farmacia, la de Ciencias Morales y Políticas, la de Jurisprudencia y Legislación y por último, la de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. A menudo, estas instituciones cargan con el prejuicio de ser una especie de refugio para el solaz de expertos que, cada jueves, pasan horas en un edificio palaciego del centro de Madrid. Sin embargo, la realidad dentro de estas Reales Academias es bastante diferente. En su mayoría, están formadas por profe- sionales en activo que sortean una constante falta de recursos y, a veces, el desinterés de la administración para mantener en pie instituciones centenarias. No es una torre de marfil, al revés dice Alberto Galindo, físico teórico y presidente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. En los últimos 17 años, hemos impartido unas mil conferencias fuera de Madrid, siempre gratuitamente dice Galindo como ejemplo de su labor divulgadora. Además, elaboran informes de todo tipo, sobre fuentes de energía o cambio climático, y los mandan al gobierno de turno, los quieran o no dice el presidente, que reconoce que una de las grandes frustraciones es que no conseguimos que la administración nos consulte Esta función asesora de las academias es, quizá, la más desconocida. La Academia de la Historia realiza una función importante a través de nuestros informes, encargados por el gobierno, las comunidades autóno- mas o los ayuntamientos explica Feliciano Barrios, secretario de la Real Academia de la Historia. Desde leyes de patrimonio histórico a declaraciones de bienes de interés cultural, escudos municipales o nombres de cambios de pueblo. Hacemos desde informes de gran calado hasta, en ocasiones, responder dudas a algunos programas de entretenimiento en televisión, si la contestación que ha dado un concursante es válida o no dice Barrios. La Real Academia Nacional de Medicina posee una gran biblioteca histórica Servicios y patrimonio Incluso la de los médicos incluye este servicio. En nuestros objetivos estatutarios figura que somos auxiliares de la administración de justicia y del estado explica Joaquín Poch, otorrinolaringólogo y presidente de la RANM, emitimos informes siempre que nos lo piden Y, por supuesto, la Real Academia de Ciencias Morales, a quienes corresponde evacuar consultas de interés público, relacionadas con sus fines propios, las cuales son tramitadas a través de los departamentos ministeriales a los que corresponda la competencia explica Marcelino Oreja, presidente de esta institución. Además, puede elevar al Gobierno iniciativas relacionadas con las competencias de la Corporación, pero debe de abstenerse de contestar consultas particulares Estas ocho academias, a las que habría que sumar las que no forman parte del Instituto de España, como las de ingenieros o economistas, u otras regionales, ostentan un patrimonio impresionante. La de Bellas Artes, por ejemplo, es sede de una de las mayores pinacotecas de España, la tercera colección de calcografías de Europa, que incluye la serie de Desastres de la Guerra de Goya, o una importantísima gipsoteca. Incluso sigue realizando talleres que nunca han sido interrumpidos, desde su fundación en 1752. La de Medicina posee la segunda biblioteca médica histórica del país, la