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ABC MARTES, 28 DE OCTUBRE DE 2014 abc. es internacional INTERNACIONAL 39 DE LEJOS humillar a Obama 65 años, también claramente por encima del 13 por ciento que supone ese grupo de edad entre la población estadounidense. Los distritos con mayor número de jubilados están en Florida, estado que por su buen tiempo atrae a la tercera edad de todo el país, al menos estacionalmente; en la mayoría de ellos ganan los republicanos. PEDRO RODRÍGUEZ MIDTERM De caminar sobre las aguas, Obama se enfrenta a un final cada vez más problemático para su presidencia La economía no basta Pero basar en esto último la ventaja electoral republicana que pronostican las encuestas para el día 4 es pasar por alto la principal cuestión: para muchos estadounidenses lo que se vota el martes es la gestión de Obama, y esta no goza de elogios, razón por la que los candidatos demócratas tratan de distanciarse de la Casa Blanca. Según un sondeo de Gallup, el 52 por ciento de los votantes quieren aprovechar la ocasión para votar sobre el presidente, el 32 por ciento para expresarle su rechazo y el 20 por ciento para manifestarle apoyo. Un estudio de Pew Research indicó la semana pasada que el 65 por ciento de los ciudadanos están descontentos sobre cómo marcha el país, siendo la política exterior y de seguridad uno de los puntos de mayor desagrado. El 47 por ciento de los estadounidenses creen que los republicanos harían mejor trabajo en la lucha antiterrorista, lo que supone diecisiete puntos por delante de los demócratas. Ni siquiera la recuperación económica está jugando a favor del presidente. Todo indica que esa mejoría no se está reflejando en la intención de voto. Aunque el paro descendió en septiembre al 5,9 por ciento, la lenta recuperación ha impedido que la salida de la crisis haya generado un especial optimismo social. Además, en las últimas semanas ha descendido la confianza de la ciudadanía en relación con el modo con que la Administración Obama se ha ocupado de la emergencia del ébola. L Obama embarca en el avión presidencial en Chicago AFP Obama, reconoció que esas declaraciones habían sido un error Símbolo del desplome de la buena estrella de Obama, según destacó la semana pasada The Washington Post fue la poca atención que le prestaron los asistentes a un mitin en Maryland. Antes de que terminara su intervención, muchos comenzaron a abandonar la sala. Tampoco Michelle Obama, en otras ocasiones muy activa en la campañas electorales, está teniendo especial protagonismo. Incluso ha tenido un resbalón En una visita a Iowa para apoyar a Bruce Braley, candidato demócrata al Senado, la primera dama se refirió a él repetidamente como Bailey La siguiente vez que viajó a ese estado, Mi- chelle Obama bromeó sobre su error, pero cuando la Casa Blanca distribuyó la transcripción de sus palabras, en ella se decía que Braley era candidato a gobernador. A los republicanos les favorece el hecho de que en las elecciones legislativas de mitad de mandato, que no cuentan con el efecto movilizador de ir acompañadas de unas presidenciales, suele haber una mayor participación del voto republicano. En concreto, se constata un mayor porcentaje de votantes que son de raza blanca y jubilados. En las de 2010, el 77 por ciento de quienes emitieron el voto eran blancos no hispanos, cuando esa raza suponía el 64 por ciento de la población; el 24 por ciento fueron personas de más de Videoanálisis sobre las elecciones legislativas de Estados Unidos Estados más disputados La atención de estas elecciones se centra en ocho estados, en los que la carrera por el Senado está más apretada. Algunos de ellos también ofrecen una reñida contienda por la plaza de gobernador. Eso estados son Colorado, Georgia, Kansas, Luisiana, Iowa, Alaska, Carolina del Norte y New Hamsphire. Para tomar el control del Senado, los republicanos deberían hacerse con la mayoría de ellos. Voto de castigo al presidente Las elecciones de medio mandato son propicias al voto de castigo al presidente. Son muchos los que ven estos comicios en clave nacional. El 58 de los republicanos dicen que enviará un mensaje de oposición a Obama, mientras que el 38 de los demócratas afirman que aprovecharán para expresar su apoyo al presidente. Esa última cifra se queda siete puntos por debajo de la de 2010. Con la vista puesta en los comicios de 2016 Estructurada en ciclos de dos años, la vida política estadounidense abrirá la carrera presidencial de 2016 tras los comicios del martes. Las presidenciales, por tanto, no están ahora en primer plano, pero no dejan de ser vistas de reojo. Hillary Clinton está participando en la campaña, en apoyo de diversos demócratas. Y del plantel de candidatos republicanos puede surgir alguna estrella. a política de Estados Unidos me resulta siempre fascinante. Y creo que ese atractivo radica en que sus grandes protagonistas y contenidos son creados casi sobre la marcha pero sobre una pauta de instituciones, tiempos y equilibrios que empezaron a fijarse hace más de dos siglos. De esta manera, lo nuevo, lo diferente y todo aquello que captura la imaginación del electorado debe conciliarse con unas reglas codificadas a partir de la Constitución de 1787 y perfeccionadas a lo largo de 227 años de experiencia democrática. Dentro de esa tensión permanente, Estados Unidos celebrará el 4 de noviembre sus midterm elections elecciones que coinciden con la mitad del mandato presidencial. Los americanos están llamados a las urnas el primer martes después del primer lunes de noviembre para, entre otras cosas, renovar todos los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 33 de los 100 escaños que componen el Senado, 36 puestos de gobernador y 46 Legislaturas estatales. Frente a la prevalencia bastante incuestionable de los republicanos en la mayoría de todos esos frentes electorales, la clave pasa por el Senado. Los demócratas mantienen en la Cámara Alta una estrecha mayoría que los conservadores aspiran a eliminar con una costosa batalla electoral en un puñado de los 50 estados de la Unión. Tras llegar a la Casa Blanca con fama de caminar sobre las aguas y niveles de entusiasmo que solamente podían ir hacia abajo, el presidente Obama se enfrenta en estos comicios a un final cada vez más problemático para su presidencia. Durante esta campaña, muchos demócratas en apuros han preferido mantenerse alejados de un presidente que arrastra índices de popularidad comparables a los de W. Bush. Más allá de lo que ocurra con el Senado, Obama se convertirá a partir del 4 de noviembre en un lame duck o pato cojo. Es decir, un presidente con una fecha de caducidad cada vez más evidente y un margen de maniobra cada vez menor. En su caso, un final mucho más tullido de lo que nadie se hubiera podido imaginar hace seis años.