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38 INTERNACIONAL Legislativas en EE. UU. Aécio Neves El socialdemócrata ha demostrado que tiene fuerza para ser un sólido jefe de la oposición MARTES, 28 DE OCTUBRE DE 2014 abc. es internacional ABC El duelo político Ofensiva republicana para Aspiran a controlar el Senado y la Cámara de Representantes, desde donde podrán torpedear las principales iniciativas del presidente EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL EN WASHINGTON ferentes aspectos a analizar, pero el más curioso es que haya logrado convencer al 51 por ciento largo de la ciudadanía con su eslogan muda mas (cambia más) cuando llevaba cuatro años para mudar y ocho anteriores con Lula mudando El 70 por ciento de los brasileños querían un cambio y ella, con el publicista Joao Santana, lo asumió como propio. En términos de campaña resulta una estrategia formidable reflexiona el prestigioso politólogo Humberto Dantas. En cuanto al futuro liderazgo de Aécio Neves, Dantas aprecia que tendrá algunas dificultades dentro de su propio partido: Hay luchas intestinas, no todos hicieron campaña por él pese a que es el presidente del PSDB, y ojo, que el candidato a presidente ocupe ese cargo es algo nuevo reflexiona. Oposición dividida Para ilustrar las divisiones del Partido de la Socialdemocracia de Brasil (PSDB) recuerda que Aécio fue de los pocos que defendió la gestión de Fernando Henrique Cardoso. Lula da Silva y Dilma Rousseff dijeron barbaridades en la campaña, le compararon con los nazis y trasladaron el mensaje de que Brasil comenzó a existir cuando llegó el PT al poder, que antes no había nada. Pero la defensa no vino de las filas del partido sino de la prensa recuerda. Como era de esperar, los mercados reaccionaron con gesto adusto a la victoria de Rousseff y no creyeron en sus buenas intenciones de la víspera: Vamos a retomar nuestro ritmo de crecimiento, empleo y salario... Seguiré combatiendo la inflación (roza el 7 por ciento) dijo. El gerundio, dados sus fracasos en la economía, no pareció una buena señal para el mundo de las finanzas, que reclama un radical giro de ciento ochenta grados a su actual modelo económico. La intervención de Lula en la campaña y la filtración interesada de que el expresidente intentaría volver en el año 2018 al Palacio de Planalto (sede del Ejecutivo) y estará más presente en el Gobierno de Dilma no influyeron en los mercados financieros que esperan conocer, cuanto antes, quién será el nuevo ministro de Economía y descubrir si Dilma Rousseff le deja hacer su trabajo o sigue, como hasta ahora, diciendo la primera y la última palabra en una economía que, con suerte, este año cerrará con 0,25 de crecimiento. Estados Unidos ha entrado en la recta final de las elecciones legislativas del próximo martes, 4 de noviembre, en las que se prevé un avance de los republicanos, que intentan anular la capacidad de maniobra de Obama en el interior del país y complicar lo más posible sus dos últimos años en la presidencia. Si ya meses atrás se contaba con una posible victoria republicana, los acontecimientos de las últimas semanas lucha poco efectiva contra los yihadistas del Estado Islámico y miedo a la extensión del ébola parecen haber consolidado la tendencia. Una encuesta publicada ayer por NBC WSJ daba a los republicanos un apoyo del 46 frente al 42 de los demócratas, distancia que llega a ser de once puntos en el caso de votantes probables Lo más significativo de ese sondeo es que el 53 por ciento de los simpatizantes del Partido Demócrata aseguran que los acontecimientos de las últimas semanas les hacen ver de modo menos favorable a esta formación. El próximo martes se celebra lo que en Estados Unidos se conoce como midterm elections Cada dos años se elige toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Esas elecciones quedan algo escondidas cuando coinciden con las presidenciales, pero alcanzan todo su valor político cuando tienen lugar a mitad del mandato presidencial. En este último caso tienden a recoger cierto voto de castigo contra el ocupante de la Casa Blanca. Ocurrió en 2010, cuando los republicanos tomaron el control de la Cámara de Representantes a rebufo del éxito del Tea Party (los demócratas lo tenían desde las midterm de 2006, ganado con- tra George Bush) Ahora pueden ampliar esa mayoría y hacerse con la del Senado. Si los republicanos logran tomar las riendas en los dos hemiciclos del Congreso, Obama quedará reducido claramente a la condición de pato cojo como se denomina en la jerga política estadounidense la fase final de un presidente ya sin iniciativa. Algunos analistas, sin embargo, estiman que quizá se aprueben más leyes que en el periodo previo, ya que los republicanos estarán interesados en labrar su imagen para las presidenciales de 2016. En concreto, se apunta a la conveniencia para los republicanos de aprobar la reforma inmigratoria, a la que hasta ahora se oponen. La baja popularidad de Obama (alrededor del 40 por ciento de aceptación) ha llevado a lo que The New York Times ha llamado pánico demócrata La petición a Obama de muchos candidatos de su partido de que no se acerque a sus distritos electorales para participar en la campaña es realmente notorio. George W. Bush tampoco fue requerido por muchos candidatos republicanos en 2006, en medio de la guerra de Irak, pero en el caso de Obama el distanciamiento ha llegado más lejos. Ha habido candidatos demócratas que se han negado a responder a la pregunta de si votaron por Obama. En la diana de todos El presidente tampoco se lo está poniendo fácil a su partido. Ha aceptado limitarse a aparecer junto a algunos candidatos a gobernadores (el martes se eligen también 36 de los 50 gobernadores estadounidenses, pero quedan al margen de la batalla por las dos Cámaras del Congreso, que es donde está el principal pulso político) o junto a ciertos senadores sin problemas de reelección. Pero al mismo tiempo ha adver- tido, aparentemente llevado por cierto despecho, de que quienes ahora miran para otro lado han estado defendiendo sus mismas políticas. Toda esa gente ha votado conmigo dijo en un programa de radio, en referencia a los candidatos demócratas. Y en uno de sus discursos públicos indicó que son sus políticas como presidente las que están en la papeleta de voto Cuando todos en el Partido Demócrata están haciendo un esfuerzo por presentar cada batalla electoral como algo local, con las especificidades propias de cada sitio, Obama hacía el juego al Partido Republicano, que ha centrado en la persona del presidente los principales mensajes negativos. Hasta David Axelrod, artífice de las victorias electores de Lo que está en juego 33 senadores El martes se elegirá a 33 de los cien miembros del Senado. En la actualidad, los demócratas controlan 55 puestos, y los republicanos, 45. De los puestos que salen a votación, 20 son defendidos por los demócratas, y 13 por los republicanos, con lo que aquellos ofrecen un mayor flanco débil en la batalla electoral. A los republicanos les basta con tener una ganancia neta de seis escaños. 435 congresistas 36 gobernadores Como ocurre cada dos años, el día 4 se eligen todos los escaños de la Cámara de Representantes. Los republicanos podrían sumar hasta una docena de escaños, lo que supondría una de sus cifras récord tras la Segunda Guerra Mundial. Ahora disponen de 234 escaños, frente a los 201 de los demócratas. Las batallas más reñidas afectan a 38 distritos, de los cuales 23 están defendidos por los demócratas. El día 4 se elige a la mayoría de los gobernadores de los estados. En la actualidad hay 29 gobernadores republicanos y 21 demócratas. Del total de 50 gobernadores, se ponen a votación 36, de los que 22 están defendidos por republicanos y 14 por demócratas. Aunque los primeros quedan más expuestos, el viento a su favor hará probablemente que las cifras de gobernadores de uno y otro partido apenas varíe.