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MARTES 21.10.2014 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.090 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. 14432 8 424499 000013 EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO Revolución LED: del carril- bici al traje de noche La iluminación premiada con el Nobel de Física inunda calles, casas, hospitales y prendas de vestir. La digitalización de la luz trae nuevos estilos de vida IGNACIO RUIZ- QUINTANO GAÑAFONES El gañafón de Pablemos a ABC, impidiendo su entrada a Vista Alegre, es muy del encaste ideológico de este personal E P. ESPINOSA DE LOS MONTEROS MADRID e decía de los LED (Light Emitting Diode) que eran luces frías, caras y que duraban poco. Que no eran para tanto. Pero los creadores del LED azul, los japoneses Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura, han sido galardonados con el premio Nobel de Física 2014. Así que tan mal no estaban. Hace casi quince años, esos puntitos de luz se metieron en nuestras vidas y ahora van camino de copar el 90 del mercado. Por ello, diseñadores y fabricantes se han puesto manos a la obra para hallar nuevas aplicaciones no sólo en iluminación, sino también en decoración, arte y urbanismo. Crear efectos, perfilar, resaltar, insertarse en esculturas, en fachadas, en alfombras y en tejidos... Es la digitalización de la luz, que nos trae nuevos estilos de vida. Hace unos años y en la inauguración de la muestra Liberation of Light Emile Aarts, vicepresidente y director del programa científico de la firma Philips, dijo que la verdadera revolución era la de liberar la luz apresada en una bombilla a través de un sensor Aquellas sorprendentes instalaciones que vimos en la exposición, trajes de noche que se iluminaban con mayor o menor intensidad según el nivel de CO 2 en el aire, paredes interactivas que actuaban como pizarras, setos para las piscinas... parecían una quimera. Pero ya son realidad. S Los LED resultan interesantes porque son capaces de generar luz sin elementos mecánicos o móviles. El primer LED fue rojo y, luego, se desarrollaron otros colores, como el ámbar o el verde, usados para poner testigos en los aparatos. Como no había color azul, no servían para iluminar pues no daban luz blanca. Los premiados con el Nobel de este año lo han sido porque fueron capaces de conseguir LED azules con los que poder iluminar con suficiente potencia y calidad, a un bajo coste energético explica el arquitecto Ignacio Valero, especializado en iluminación. Dicen que desde que la Cibeles se enciende con LED, se ahorran 40.000 euros anuales. Su media de vida es de 60.000 horas. Aunque todavía es un tema sujeto a debate, todo parece indicar que vamos hacia la generalización de los LED sentencia Valero. Esos puntos diminutos Arriba, setos de LED ideados por el holandés Daan Roosegaarde. Debajo, iluminación del pasillo de un hotel y de una moqueta. Derecha, su aplicación textil Desde el móvil Y como el futuro ya está aquí, con una simple bombilla llamada Hue se puede encender, apagar o cambiar el color y los tonos de la decoración de nuestra casa desde el móvil. En la región de Eindhoven, en los Países Bajos, ya señaliza con LED el carril- bici como si de un lienzo de Van Gogh se tratara. También se han lanzado al mercado chaquetas y cascos ciclistas para aumentar la seguridad, así como moquetas luminosas (una asociación entre Philips y Desso) y textiles (Kuadrat) En hospitales como el Centro Médico Universitario de Maastricht se están utilizando los sistemas de iluminación Healwell, que modifican la intensidad a lo largo del día como si se estuviera al aire libre. Es un cambio de paradigma, otra manera de alumbrar el siglo XXI. l puertas del comunismo amable impidió a ABC el paso a la rave carabanchelera de Pablo Iglesias, que hizo de balde en Vista Alegre un tercio de aforo que The Maestros pagando. El gañafón de los Pablemos a la prensa es muy propio del encaste ideológico de este personal, tan ajeno al mundo del trabajo que todas sus posibilidades de éxito pasan por el hecho de que los trabajadores en España son hoy una minoría democráticamente insignificante. Pablemos se presenta como un grupo de doctores en Ciencias Políticas ¿quéee? salidos de la Complutense ¡aaah, bueno! que tienen un plan de asalto al Estado (el cielo de toda la vida, para los españoles) con dos puntos fuertes: hacer simpas con la deuda, como el pequeño Nicolás, y, en el colmo de la posmodernidad, atender culturalmente al movimiento okupa cosa que ya hacía la Casa Encendida de la Caja de Carmen Cafranga y Pablo Abejas. Ahora, en corro de sardaneta, vamos todos ¡los hombres también! a cantar L Estaca Si no podem desfer- nos- en mai no podrem caminar! Y al que se ría, estacazo. O cerillazo, si cambiamos L Estaca de Llach por La hoguera de Krahe, que tampoco sería mal himno. La lección de todo esto, y así lo aprendió uno ya en Fernández Flórez, es que, históricamente (a salvo, quizás, los tres o cuatro años de vacío administrativo del suarismo) la libertad de pensamiento y la libertad de expresión nunca caminaron juntas. Una u otra. Puede haber libertad de expresión si piensas como Cintora (Berlusconi dice que Ancelotti escoge a sus futbolistas, pero ¿quién escoge a sus tertulianos? es decir, si piensas lo mismo que Monedero (el de la democracia que yo tengo en la cabeza sólo que después. Pero la libertad de pensamiento siempre es la leña de la hoguera del inquisidor, aunque, comparada con la actual inquisición progresista, la antigua inquisición reaccionaria, la de Torquemada, era plácida como una tarde de agosto fumando yerba en Woodstock.