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46 ESPAÑA DOMINGO, 19 DE OCTUBRE DE 2014 abc. es españa ABC Las andanzas del pequeño Nicolás obligan a revisar la seguridad de actos Accedió a la recepción del Palacio Real como acompañante de uno de los invitados PABLO MUÑOZ MADRID Un tipo con una florida ideación de tipo megalomaníaco según el forense que le ha analizado; alguien que, con su mera palabrería ha sido capaz de estar en conferencias, lugares y actos a los que accedió sin alertar desde el inicio su conducta a nadie, por muy de las Juventudes del Partido Popular que manifieste haber sido según alerta la juez de la Audiencia Provincial de Madrid en el auto en el que le deja en libertad con cargos; y aunque nadie lo diga por escrito, un chaval de apenas 20 años que con el único cebo de su labia y unos supuestos informes oficiales con sellos y firmas torpemente escaneados consiguió, entre otras cosas mucho menos significativas, estar en la recepción que Felipe VI ofreció en el Palacio Real el día de su proclamación. Y eso son palabras mayores. Al margen de que las andanzas de Francisco Nicolás Gómez Iglesias puedan provocar cierta hilaridad por supuesto ya nadie reconoce haberse fiado de él y todos hablan de apenas un saludo breve y una fotografía casi robada- lo cierto es que la presencia del impostor en la recepción del Palacio Real ha provocado estupor en el servicio de seguridad de la Casa Real, que en cuanto tuvo conocimiento de lo sucedido comenzó a averiguar cómo había llegado hasta allí. Estas pesquisas han servido para confirmar que el pequeño Nicolás apelativo del que ya le será muy difícil desprenderse el resto de su vida, no era una de las personas directamente invitadas a la recepción, sino que llegó como acompañante de una de las personalidades que sí lo estaban. Como era de prever, quien le facilitó el acceso al acto no ha dado de momento la cara, y en cualquier caso será difícil identificarle porque el protocolo de seguridad vigente no exige que se ponga nombre y apellidos a esos acompañantes que figuran como autorizados en las invitaciones. Según ha podido saber ABC, las mismas no partieron solo de la Casa Real, sino que también Presidencia del Gobierno, y el Congreso y el Senado, cursaron las suyas. En cualquier caso, nunca hubo un problema de seguridad, porque todos los invitados, fueran o no acompañantes, pasaron por los arcos detectores de metales y otros filtros sostienen las fuentes consultadas- Era imposible que alguien introdujera un arma añaden, aunque admiten que se trata de un hecho sin precedentes que obliga a revisar los protocolos que se aplican. Lo cierto es que después de cada acto en el que participa la Familia Real se celebra una reunión de los responsables de seguridad en la que se hace un juicio crítico sobre cómo se han desarrollado los acontecimientos desde ese punto de vista. Así se hizo con ocasión de la recepción de Felipe VI, pero la irrupción del impostor ha aconsejado volver a revisar lo sucedido. Aunque por el momento no hay decisiones tomadas, las fuentes consultadas creen que a partir de ahora se va a exigir por adelantado la plena identificación tanto del invitado oficial como la de su acompañante de modo que a la entrada de los actos se exigirán a ambos los documentos necesarios. En cualquier caso- sostienen las fuentes- tampoco se puede ir mucho más allá en los actos tan multitudinarios como fue el de la recepción del Palacio Real, porque si se actúa de forma inflexible se organizaría un caos muy difícil de gestionar Exhibición de fotografías El atestado policial destaca la intensa actividad que el estudiante del Centro Universitario de Estudios Financieros (Cunef) desarrollaba en actos públicos en los que había una gran presencia de personajes de la vida política y empresarial española, ante los que se hacía pasar, a conveniencia, bien como asesor de la Vicepresidencia del Gobierno, como enviado del Gobierno y del CNI o incluso como enlace entre el Gobierno y la Casa Real, según algunos testimonios. Para ello incluía el atrezzo necesario, como la utilización de vehículos de alta gama con lanzadestellos como los que utilizan las Fuerzas de Seguridad, lo que le daba apariencia de alto cargo, o bien la interrupción brusca de conversaciones con personas de cierto nivel porque me llama determinado alto cargo del Ejecutivo, las comidas en restaurantes de alto copete y, por supuesto, la exhibición de fotografías con lo más granado de la sociedad para demostrar que se trataba de un personaje de alcurnia, respetado por todos... Pero en realidad, lo más curioso es comprobar cómo algunas de esas per- FOTOS ABC sonalidades del mundo económico y político le seguían el juego naturalmente, todos lo negarán ahora más que nada por si al menos era cierto una pequeña parte de lo que el chaval contaba en esos círculos y en algún momento podían beneficiarse de sus influencias, según fuentes consultadas. Al menos eso debió pensar el ejecutivo de banca J. M. de la H. a quien convenció de que le entregase 25.000 eu- ros con la promesa de que intentaría que el Gobierno mediase en la venta de un inmueble familiar que tenía en Toledo. Tras cobrar, el impostor dio al ejecutivo un documento titulado Palacio de la Moncloa. Protocolo de actuación. Gobierno de España con el nombre de la víctima y una firma que se atribuía al subsecretario de Presidencia, Jaime Pérez Renovales. La puesta en escena del impostor fue colosal,