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70 MADRID MIÉRCOLES, 1 DE OCTUBRE DE 2014 abc. es madrid ABC Una empleada de este servicio madrileño sanciona al dueño de un vehículo que ha excedido el tiempo para estar aparcado FOTOS: JOSÉ RAMÓN LADRA Un empleo de riesgo Palizas e insultos como propina a los vigilantes de parquímetros Una trabajadora abortó tras ser pateada, y este verano a otras dos les dieron una paliza. Así es el relato del infierno diario de estos mileuristas TATIANA G. RIVAS MADRID Multas 10 denuncias Es la media de sanciones que dice interponer cada controlador al día. Depende de la zona. C on su uniforme de polo azul celeste y banda amarilla pasean por la ciudad para hacer que se cumpla la ordenanza de Movilidad. A veces, son despreciados. Nadie valora la función de los controladores de los parquímetros, y lo saben. Pero no es la peor parte de este trabajo mileurista. Los insultos no les faltan a diario, relatan, y, para algunos de ellos, tampoco las agresiones en sus años de trabajo; las últimas registradas han ocurrido este verano. Esta escena se repite decenas de veces al cabo del día: uno de los operarios se para frente a un vehículo. Mira a través del cristal en busca de un tique. Algo no cuadra. Entonces, saca su bolígrafo digital y pulsa el botón rajabolsillos Denuncias Comienza a introducir la matrícula del coche mientras su dueño ve la acción de lejos. Al inminente sancionado se le acelera el pulso; le sube la adrenalina en el mismo grado que la irritación. Y empieza a gritar: ¡Oiga! ¡Oiga! ¡Que ya voy! El tique con la multa, de 90 euros, empieza a salir de su máquina. Y el que la recibe ve cómo aparece a cámara lenta el infernal papelito. La furia se desata y la reacción frente al operario del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) varía según la personalidad del sancionado. Omitimos las identidades de estos trabajadores por razones obvias. Pertenecen a distintos distritos. Dos de ellos narran a ABC cómo una mujer fue agredida este verano en la zona de Pirámides después de que le indicase 90 euros Es el precio de la multa por estacionar en carga y descarga o por no colocar el tique. 30 euros, si se pasa del tiempo abonado. SER en la calle de Linneo. Informó a la responsable de una tienda de electricidad de que tenía que mover su vehículo por la misma situación que el anterior caso. Se opuso. Tras un rifirrafe, dos conocidos de la increpada sujetaron a la trabajadora del Ayuntamiento por los brazos y se liaron a puñetazos y patadas con ella. Le ocasionaron un esguince de cuello y magulladuras por todo el cuerpo. Desde entonces, está de baja. Llamada de pánico Estos empleados cuentan en su dispositivo, en la parte superior, con la llamada de pánico Sirve para que avisen cuando sufren cualquier agresión o la situación puede derivar en un ataque. Pulsamos y dejamos que escuchen al otro lado, donde siempre hay alguien que manda a personal o Policía Municipal, en función de lo que esté ocurriendo detallan. Pese a este botón de ayuda, otra operaria del SER fue golpeada y pateada hace unos años, hasta tal punto que sufrió un aborto, cuentan sus compañeros. Tenemos un trabajo complicado. Los insultos no nos faltan cada 200 euros Es el importe de la sanción por dejar el coche en doble fila. Los controladores también tienen potestad para denunciarlo. a un hombre que debía retirar su coche de la zona- -ahora solo se puede estar un máximo de dos horas en zona verde y cuatro en zona azul- Comenzó una discusión y el reprendido le propinó un bofetón a la trabajadora. Peor parte se llevó otra empleada del