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40 ECONOMÍA Recorte de ayudas sociales FERNANDO GONZÁLEZ URBANEJA MIÉRCOLES, 1 DE OCTUBRE DE 2014 abc. es economia ABC Francia reduce el permiso de maternidad a 18 meses JUAN PEDRO QUIÑONERO PARÍS ASEADOS PERO VULNERABLES El Presupuesto es continuista, sin objetivos ambiciosos; ni siquiera es electoral E l economista Santiago Carbó utilizó esta semana la expresión aseada pero muy vulnerable para caracterizar la situación económica española en un debate entre economistas. Me parece que sirve para valorar los Presupuestos que el Gobierno ha enviado al Parlamento, de manera que se la tomo prestada. El Presupuesto 2015 es continuista, pegado al terreno, sin objetivos ambiciosos o estimulantes, ni siquiera es electoral, una tentación muy propia de la actual política de bajo vuelo. Aseado con objetivos modestos, que se pueden alcanzar si no se producen cambios en el entorno; sin esos factores geopolíticos que tanto teme el presidente del Banco Central Europeo. La presentación coincide con el dato de ejecución presupuestaria de los dos primeros cuatrimestres del año: hasta 34.000 millones de déficit en la Administración central, 3,2 del PIB, a unas décimas del objetivo para todo el ejercicio. Hacienda confía que a fin de año lograrán el objetivo de déficit pactado con Bruselas, que ahora tiene facultades para intervenir ante desviaciones. Desde el Gobierno sostienen que estos Presupuestos son para la recuperación y el empleo El ministro, que ha sido prudente, sustenta el Presupuesto en la recuperación que dibuja el cuadro macroeconómico, un crecimiento del 2 del PIB durante 2015. Por eso aspira a un crecimiento del 5 en los ingresos (fundamentalmente IVA y sociedades) y estabilidad en los gastos. Para ese objetivo de congelar el gasto global el Presupuesto goza de dos bazas relevantes: una rebaja del precio de la deuda del orden de 3.500 millones menos (más deuda pero a menos coste) y un menor coste de las subvenciones al servicio de empleo, no tanto por la reducción del paro cuanto por el agotamiento de los plazos de las prestaciones. Pero eso revela la vulnerabilidad de la situación; a medida que la recuperación se vaya consolidando, hipótesis muy discutible, desaparecerá la excepcionalidad de unos tipos de interés muy bajos, que elevará peligrosamente el servicio de la deuda. Todo muy vulnerable, cogido con alfileres en una fase preelectoral con incertidumbres inquietantes. La ministra de Sanidad y Asuntos Sociales de Francia, Marisol Touraine, anunció ayer de 700 a 800 millones de euros en recortes a las ayudas a las familias para intentar sanear las cuentas de la Seguridad Social, que tienen un déficit de más de 13.400 millones. Esta política solo es la parte presupuestaria más visible del ajuste del cinturón que el Gobierno de François Hollande, dirigido por Manuel Valls, ha comenzado a poner en práctica. De entrada, la prima concedida a las familias con el nacimiento del segundo hijo sufrirá un severo recorte, pasan- do de 923,08 a 308 euros. Las ayudas directas al nacimiento de más hijos sufrirá recortes más o menos semejantes, maquillados discretamente con una reforma que impide saber, por ahora, cual será el montante de esas ayudas directas. En cuanto a los subsidios que afectan a las personas que cuidan a sus hijos en el domicilio familiar serán suprimidas en muchos casos para intentar centrar la ayuda en las familias más modestas. El permiso laboral concedido a las familias con motivo del nacimiento de cada hijo sufrirá también una reforma de fondo, con recortes directos e indi- rectos. Antes, las madres francesas podían beneficiarse de dos años y medio de baja maternal, con ayudas directas e indirectas, de carácter fiscal. Ese permiso ha quedado recortado a 18 meses, para padres y madres. Las ayudas a la guardia de los niños van a ser suprimidas o revisadas a la baja. En el terreno de las ayudas indirectas, de difícil cálculo presupuestario, la fiscalidad familiar y la financiación de guarderías y centros de atención a niños sufrirán recortes mal conocidos. Estaba prevista la creación de unos 275.000 puestos de trabajo subvencionados, para ampliar los servicios de guarderías y centros de cuidado y atención a la infancia, pero el proyecto está empantanado. Y las familias tendrán que privarse de los servicios anunciados o pagarlos de su bolsillo.