Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 INTERNACIONAL MIÉRCOLES, 1 DE OCTUBRE DE 2014 abc. es internacional ABC ALFONSO ROJO UN DIOS SALVAJE Nuestra sociedad no tiene estómago para asumir el coste humano de una intervención por tierra E l mantra que hay que repetir si te dedicas a la política o el periodismo es que el islam es respetable y que la mayoría de los musulmanes son gente de paz, que rechazan el terrorismo yihadista. No voy a decir lo contrario, pero no se puede pasar por alto que los autores de casi todos los grandes atentados de las últimas dos décadas han perpetrado sus masacres invocando el nombre de Alá y que son un fenómeno raro las manifestaciones callejeras de seguidores del profeta Mahoma condenando a los decapitadores. Por mucho que nos repugne, son esas bandas de barbudos misóginos y sedientos de sangre quienes monopolizan la voz de un mundo rico en matices y acentos, pero en el que marcan la pauta los que usan a Alá como excusa para violentar, fanatizar, esclavizar y matar. No se trata de un fenómeno salido del hambre y la desesperación. Lo que pomposamente se hace llamar Estado Islámico es un movimiento millonario, alimentado por el contrabando de petróleo y las donaciones que llegan de Arabia Saudí y los Emiratos del Golfo. Y lo que lo hace letal es la perversa mezcla de dinero, tecnología del siglo XXI y una mentalidad del siglo XIII. No hay negociación posible ni posibilidad alguna de convertirlos. Son impermeables y la única opción que resta es destruirlos, como ha terminado descubriendo Obama, a fuerza de ver en Youtube cómo cercenaban la cabeza a periodistas norteamericanos. El camino es complicado, porque nuestras sociedades, acunadas en la democracia, la Seguridad Social y las vacaciones pagadas, no tienen estómago para asumir el coste humano que implicaría poner tropas sobre el terreno. A falta de eso, la alternativa es bombardear sin piedad y asumir que, en el proceso, reforzaremos en el poder a sátrapas como Assad. No es un plato de gusto, pero no nos ayudaría a digerirlo una charla con los libios, a los que libramos del esperpéntico Gadafi y ahora son martirizados por pandillas de alucinados. También nos podrían decir algo los iraquíes. Refugiados sirios huyen ayer hacia la frontera turca EFE Turquía prepara el terreno para operaciones militares en Siria Los yihadistas llegan junto a la frontera y bombardean territorio turco DANIEL IRIARTE SURUC (FRONTERA SIRIO TURCA) Estaba sentado aquí con mi amigo, y de repente una bala atravesó la pared, justo entre nosotros dos A Alí aún no se le ha pasado el susto mientras señala el orificio del proyectil en la pared de su casa, en la aldea de Alanyurt. La fachada sur de la vivienda da a la frontera siria, y no hay ningún obstáculo que se interponga entre esta y el tiroteo que tiene lugar a escasa distancia de allí. Los combates están a ochocientos metros, aunque ahora se han calmado nos cuenta un oficial del Ejército. Por favor, les ruego que abandonen el pueblo, este lugar no es seguro pide a los vecinos, que, sin embargo, no parecen tener intención de marcharse. Y eso que pocas horas antes un mortero ha destruido una de las casas, hiriendo a tres personas. El día anterior, otro obús destrozó una furgoneta no muy lejos de allí. A una decena de kilómetros, los equipos de prensa se han congregado en Mürsitpinar, el paso fronterizo aledaño a Kobane, la ciudad kurda que los yihadistas del Estado Islámico asedian estos días en Siria. Las milicias kurdas YPG luchan con fiereza para defenderla, pero los yihadistas, que cuentan con un armamento muy superior, avanzan varios kilómetros cada día. De repente, un estampido sordo hace que todas las miradas se vuelvan hacia la colina a nuestras espaldas, de donde brota una columna de humo. El origen de la explosión en territorio turco no parece claro. Pero cuando minutos después se produce otra detonación similar a un centenar de metros, ya no queda duda: los yihadistas han disparado dos obuses en territorio turco. Probablemente, los combatientes del Estado Islámico estaban calibrando su artillería, porque poco después empieza el bombardeo regular de Kobane, en intervalos de quince o veinte minutos. En un momento dado, los tanques acantonados en Mürsitpinar inician el despliegue a lo largo de la valla fronteriza, preparados para responder con sus cañones si se les da la orden, y cazas de la aviación turca se sitúan sobre la ciudad de Sanliurfa, la capital regional. Ante este imparable avance yihadista, el Parlamento turco se dispone a votar mañana una moción que autorizará al Ejército a realizar opera- ciones militares transfronterizas en territorio sirio en caso necesario. Las Fuerzas Armadas turcas poseen ya dos mandatos parlamentarios para intervenir tanto en Irak como en Siria, concebidos para responder a las acciones de la guerrilla kurda del PKK (cuyas bases se encuentran en las montañas iraquíes) y a una hipotética agresión por parte del régimen de Bashar al Assad. Pero ambos están a punto de expirar, y el caos en el norte de Siria supone una situación diferente a las anteriores. A las puertas de Kobane Además, a Turquía le preocupa que las milicias YPG, vinculadas al PKK, salgan reforzadas de esta lucha, por lo que la operación podría tener también como objetivo neutralizar a los combatientes kurdos. Si hablan abiertamente contra el Estado Islámico como una organización terrorista, ¿por qué no hacen lo mismo contra el PKK? le soltó hace dos días el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a la comunidad internacional. Por ello, las autoridades turcas consideran estos días la posibilidad de crear una zona colchón al otro lado de la frontera en la que alojar a los refugiados de la región de Kobane, cuyo número supera ya los 160.000. Ayer, los yihadistas se encontraban a apenas tres kilómetros de Kobane, por lo que la ciudad podría caer en cualquier momento. Si eso ocurre, al menos 200.000 refugiados más podrían cruzar la frontera de golpe, forzando aún más la mano de Turquía. A favor de los yihadistas Los terroristas del Estado Islámico están mejor armados que las tropas que les hacen frente