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14 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA MIÉRCOLES, 1 DE OCTUBRE DE 2014 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO NUEVAS IDEAS Sánchez ofrece un proyecto novedoso para renovar la Constitución A tregua, la lealtad y el cierre de filas de los dos grandes partidos en defensa de la nación han durado lo que un azucarillo en un cortado. Después de haber apoyado el lunes al Gobierno contra el referéndum separatista, Sánchez, el joven líder del PSOE de 42 años, se despertó ayer de nuevo envuelto en los tics partidistas, confundiéndose de enemigo que es Mas y no Rajoy y volviendo a aportar sus novedosas ideas para reformar la Constitución como el bálsamo que todo lo cura. Un debate conocido: Estoy convencido de que es necesario algún tipo de perfeccionamiento de nuestro Estado de las Autonomías. Se trata de lograr que cada autonomía permita la autoidentificación de las realidades históricas, sociales y culturales que son Cataluña, Galicia, País Vasco o Andalucía, evitando la tentación del autoaislamiento y los vientos negativos del separatismo. Se intenta que, a cada nivel de gobierno y administración, cada uno pueda disponer de lo suyo, en un sistema de autogobierno democrático y responsable También se aboga por la reforma del Senado y por la participación de las comunidades en Europa: Hemos hecho propuestas reiteradas pidiendo la reforma del Senado, para hacer de él lo que pide la Constitución, una verdadera Cámara de representación territorial; el cumplimiento del artículo 131 de la Carta Magna, que establece un todavía inexistente Consejo a través del cual las autonomías pueden participar en la formación de la política económica general; así como el establecimiento de órganos adecuados a nivel europeo para que las regiones puedan intervenir en las grandes cuestiones comunitarias que les afecten Se reclama una vez más definir mejor las competencias: Una integración administrativa más perfecta es inevitable; y por supuesto que para ello habrá que realizar un estudio profundo de lo que es propio de cada nivel (municipal, provincial, autonómico, central, europeo) No parece que ello sea una propuesta descabellada ni, mucho menos, peligrosa. El Estado español será mucho más fuerte concentrándose en sus propias funciones que permitiendo pugnas menores entre funcionarios a la hora de apagar un incendio o de administrar un puerto Por último, se desmiente la acusación de que se trata de una propuesta discriminatoria en favor de las llamadas comunidades históricas: La verdad es la contraria. Ahora de lo que se trata es de dar nuevos pasos hacia adelante, que parece lógico que se inicien con las autonomías que ya disfruten de mayor experiencia, pudiendo luego extenderse a todas las demás (Posdata de cierto interés: todos los entrecomillados anteriores son de un artículo de Manuel Fraga Iribarne de mayo de 1992. Aquí tienen la gran novedad que aportan los actuales paladines de la tercera vía. Eso sí, existe una diferencia radical: el viejo Fraga hacía sus propuestas como patriota español declarado; mientras que el apolíneo Sánchez lanza su federalismo, más bien teletubbie e improvisado, solo para poder hacer oposición incluso a costa de las bisagras de España, que chirrían con los tirones separatistas. Pero Pedro, ay, prefiere enredar que ayudar a cerrar la puerta) L LLUVIA ÁCIDA DAVID GISTAU DE LEY Y ALMA En España sólo se trató de fabricar orgullo con la coartada infantil, del deporte, aunque fuera rebajando el concepto español E N mi tiempo de escolar adolescente, tuve la suerte de encontrarme con un magnífico profesor de Literatura, Pablo Roda, un agitador de nuestra indolencia con acné que nos exigía pensar y sentir curiosidad como un sargento ordena hacer flexiones. A mí me convirtió en un monstruito, concretamente, en la máxima autoridad mundial menor de quince años en La Regenta De improviso, me metía en otras aulas para pedirme, un poco como en el prodigio de la cabra subida al taburete, que hiciera mi show sobre Clarín. Aún no entiendo cómo nunca fui apedreado en el patio después de disertar sobre bovarismo asturiano, clérigos traficantes de información y conversiones católicas en el lecho de muerte. En aquella clase se libraron las discusiones más excéntricas. Viene a cuento recordar una. Durante el Mundial 86, un alumno que era hijo de un periodista del PCE, y que se consideraba él mismo un aprendiz de comunista, levantó la mano e hizo una consulta: necesitaba saber si ir con España en el campeonato de México sería considerado una reminiscencia facha que enturbiaría la pureza de su proyecto de hombre internacionalista. Antes de mofarse del chico, recuerden que éramos adolescentes. Y seguro que además le dimos en el patio, yo con un tomo de La Regenta La anécdota me sirve para recordar una cosa: que la primera generación de la democracia fue educada en un ambiente que no disoció España y franquismo, sino que incluso trató ambos conceptos como equivalentes y potenció la sensación de culpa por el delito casual de nacer español. Mientras, por el mero hecho de ser una reacción contra esa fusión culpable, cualquier nacionalismo era benigno y progresista por definición, aun cuando incurriera en excesos patrióticos que ya eran imposibles de ver en la resignación española. Casi cuarenta años después de la muerte de Franco, ese complejo perdura. España no ha sido liberada completamente de su fatídica asociación de ideas. Tal vez porque nadie en la Transición y menos la izquierda, que descubrió, a lo Vázquez Montalbán, que la simpatía nacionalista era una piedra pómez para sacarse España de la piel como Camba pedía en las saunas turcas que le rascaran el catolicismo inventó para España un relato postfranquista, un sentido de pertenencia para el porvenir ajeno a las águilas fascistas e incluso a la apropiación fascista de la historia, muy a la manera de Mussolini con Roma, que terminó haciendo creer a la pobre Carmen Calvo que los centuriones de Augusto, por cómo saludaban, eran camisas negras con milenios de anticipación. En España sólo se trató de fabricar orgullo con la coartada inocua, infantil, del deporte, aunque fuera rebajando el concepto español, igual que se rebaja el vino demasiado fuerte con agua, con eufemismos como La Roja y La Eñe Años después de semejante fracaso pedagógico, nos encontramos con que España no dispone de una emoción con la que hacer contrapeso a la del independentismo, que firma sus papeles con los ojos anegados de lágrimas. Y mira que sería fácil oponer, a la legitimidad mágica de los territorios y los patriotismos, el encuentro europeo de los ciudadanos libres. Contra ETA, a España la movilizó la poderosa razón moral de los asesinatos, contra los cuales la sociedad civil española hizo su último gran esfuerzo no nihilista. El que no hará ahora por la Constitución, ni por la ley, ni por un relato inexistente que la Transición, atenta sólo a expiaciones, olvidó encargar, y que tampoco ha surgido de forma espontánea sobre las cenizas castizas de las águilas.