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78 GENTESTILO SÁBADO, 20 DE SEPTIEMBRE DE 2014 abc. es estilo ABC Beatrice de Borbón La gente bien ve Sálvame pero lo hace con la puerta cerrada Desde que la exmujer del duque de Sevilla se retiró de la vida social, el mundo ha cambiado. La jet set ya no existe. Hay gente que pretende imitarla pero no forma parte de ella dice a ABC. Ella sigue siendo lo más MARTÍN BIANCHI MADRID Algunos estudios científicos aseveran que las ranas presienten con suficiente anticipación las catástrofes naturales y que, gracias a ese sexto sentido, pueden esquivar los peligros. Beatrice de Borbón (67 años) condesa Von Hardenberg, princesa Zu Fürstenberg y ex duquesa de Sevilla, es experta en este anfibio. Su gusto salta a la vista: luce pendientes, cadenas, pulseras, camiseta, llavero y hasta un bolso con la estampa de este animal. Me siento identificada con las ranas. Son seres inteligentísimos e intuitivos explica la aristócrata con un ligero acento alemán que nos recuerda que es sobrina de Alfonso de Hohenlohe, prima de Gloria von Thurn und Taxis y pariente de medio Almanaque de Gotha. La condesa Von Hardenberg lleva una década escondida. Quizá haya presentido, con instinto de batracio, la amenaza que conlleva ser un personaje mediático en la España del siglo XXI, donde las celebridades de baja estofa y los culebrones rocieros están a la orden del día. Ha sido mi decisión alejarme de la prensa. Hay momentos en que es bueno mostrarse y otros en que es mejor interiorizar reconoce la mujer que durante los años 70 y 80 acaparó portadas y páginas de Point de Vue Paris Match ¡Hola! y Semana Sin embargo, los peritos de la moda siempre la recordarán por haber fundado y dirigido Vogue España en la década de 1980, al amparo del mítico editor francés Robert Caille; y por haber amadrinado a una generación de diseñadores españoles Jesús del Pozo, Francis Montesinos, Pepe Rubio que hoy son leyenda. La exmujer de Francisco de Borbón, V duque de Sevilla, hace una excepción con ABC y sale de su retiro voluntario para repasar su vida y trayectoria como editora, duquesa hippy icono fashion de la Transición y musa de la edad dorada de la movida marbellí. El encuentro es en Ganz, un encantador bistrot en el Barrio de las Letras que condensa el espíritu bohemio y despreocupado de nuestra ilustre entrevistada. -Durante años la han llamado la duquesa hippy ¿Le gusta ese título? -Soy hippy y me encanta. Solo me sigo El precio de un nombre Me costó mi divorcio del duque de Sevilla. Me di cuenta de que mucha gente se había acercado a mí solo por el apellido a mí misma, pero respeto a los demás. -Además de hippy, muy trabajadora... -Siempre he trabajado, incluso cuando estaba casada. Hice de todo: moda, revistas, incluso edité un disco justo cuando me estaba divorciando. Me sirvió para hacer catarsis. -Las mujeres de su clase no solían trabajar. ¿Qué opinaban sus amigas? -Me imitaron, todas empezaron a trabajar. Hoy en día poseer un título no significa que tengas dinero. ¿Dónde nació esta aristócrata libre de toda atadura? -Mi infancia fue mágica. Nací y me crié junto a mis dos hermanos en el Castillo de Donaueschingen, en la Selva Negra. En los jardines de mi hogar nace el Danubio. La mía fue una niñez natural, hasta el punto de que iba al colegio público del pueblo. -Pero su padre era un conde prusiano, supongo que muy estricto. -Muy prusiano. Pero mi madre era bohemia. La mezcla fue buena. Y mi abuela, Minzie, aportaba la dosis de magia. Ella fue mi modelo a seguir. Vivía entre hadas y ángeles, en un mundo de fantasía que me ha servido mucho en momentos difíciles. ¿De qué manera? -Pues, en los momentos duros es bueno evadirse un poco. ¿Siente nostalgia de su niñez? -No. La vida tiene sus ciclos. -Hablando de etapas, usted fue musa de la edad dorada de Marbella. ¿Le sigue gustando la ciudad? -Ahora hay gente rarísima, pero conserva su magia. Es diferente, pero todos somos diferentes. Hay personas que se quedan estancadas en una época, pero el mundo evoluciona y uno con él. ¿Dónde ha quedado la jet set? La duquesa hippy Beatrice de Borbón se labró este título en los años 70 y 80 a golpe de estilismos extravagantes y atrevidos