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50 CULTURA MARTES, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2014 abc. es cultura ABC Yasmina Reza Sarkozy es un personaje de novela; Hollande no, aunque le pasen cosas de novela La dramaturga, actriz y novelista francesa desmenuza las relaciones de pareja en Felices los felices DAVID MORÁN BARCELONA S us frases, ya sean las que escribe a golpe de estilete o las que moldea durante sus apariciones públicas, son como gigantescos titulares, frases de neón, faros como de llamar a Batman, pero a Yasmina Reza (París, 1959) no le gusta pontificar. No digamos ya ver una de esas jugosas frases convertida en titular y volviéndose en su contra como un bumerán goteando tinta. Los escritores no sabemos nada. No tenemos por qué saber más que los otros ase- gura en un intento por quitar hierro a lo que acaba de ocurrir. Y lo que acaba de ocurrir es que bolis y cuadernos han comenzado a humear ante la que, muy probablemente, sea la sentencia que mejor resume Felices los felices (Anagrama) novela con la que la dramaturga francesa desmenuza y hace trizas las relaciones de pareja y sus alrededores. No creo que tenga una visión pesimista, sino lúcida. Creo que la pareja es una estructura que pesa demasiado para el amor. A veces el adulterio es necesario para el bienestar de la pareja, del matrimonio añade poco antes de horrorizarse ante la posibilidad de ver sus palabras blanco sobre negro y contravenir lo que para ella es la esencia de la escritura. Esto es: la duda. Y es que a Reza, queda claro, no le gustan los autores con ideas preconcebidas. Ah, ni las fotos. Tampoco le gustan las fotografías. De ahí que durante la rueda de prensa que la ha traído a Barcelona esté terminantemente prohibido desenfundar cualquier tipo de cámara. ¿La razón? A saber. Hace quince años que no ha estado en ninguna televisión de Francia se excusa su editor en castellano (y ahora también en catalán) Jorge Herralde. Así que asegura Yasmina Reza que los escritores no saben nada, pero lo cierto es que la autora de la archipremiada Arte se maneja con especial soltura por el pliegue que conecta la tragedia y la Hollande ha visto su vida íntima aireada, cuando prometió separarla de lo público mejor que Sarkozy (en la imagen con Carla Bruni) comedia humana, ya sea pasando revista al pesimismo en En el trineo de Schopenhauer o contemplando desde el rincón de mirar los desmanes de la vida conyugal en Felices los EFE felices ganadora del premio Le Monde 2013. Siempre me preguntan cuál es mi tema y siempre respondo lo mismo: no hay. La vida, la muerte, el amor... Lo que aporto es más bien el punto de vista, que me permite observar las cosas desde diferentes prismas explica una autora que empezó a dar forma a Felices los felices el día que cayó en la cuenta de que siempre había hablado de las parejas, pero nunca de cara Amor y adulterio Creo que la pareja es una estructura que pesa demasiado para el amor. A veces el adulterio es necesario para el bienestar de la pareja, del matrimonio Crear es dudar Los escritores no sabemos nada. No tenemos por qué saber más que los otros Política y corazón Hollande basó su campaña en decir que sería diferente, que lo público y lo privado estarían completamente separados, pero ahora es aún peor Tragicomedia humana Ese mirar con mayor detenimiento la llevó a enredar y enredarse en las vidas de dieciocho personajes tragicómicos y neuróticos- incluso en las grandes tragedias hay momentos divertidos asegura- una plantilla de felices infelices capitaneada por un matrimonio cuyo hijo sufre una enfermiza obsesión por Céline Dion, un jugador de bridge profesional, amantes de ida y vuelta, políticos empequeñecidos por su propia ambición y, en fin, vidas cruzadas que, más que cruzar-