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34 INTERNACIONAL DE LEJOS MARTES, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2014 abc. es internacional ABC Aliados contra los yihadistas ESPAÑA ESTADOS UNIDOS PEDRO RODRÍGUEZ A la espera España sigue al margen de la decisión de bombardear al EI, pero reconoce que ya coopera contra el reclutamiento de yihadistas y la propaganda extremista. Así lo ha señalado el ministro de Exteriores, José Manuel García- Margallo: La participación en operaciones de carácter militar está sujeta, primero, a que se nos pida dijo. En tal caso, después, sería necesario abrir la vía legal con la aprobación de las fuerzas políticas en el Parlamento necesaria para poder atacar. Liderazgo sin tropas EE. UU. trata de cerrar una alianza que le permita liderar los ataques contra el EI en Siria e Irak sin poner soldados sobre territorio iraquí. Esa alianza debería contar con la implicación de fuerzas militares árabes, pero la diplomacia de Washington tiene que hilar fino en medio del complicado damero político- religioso de Oriente Medio. En principio ha excluido a Irán, pero no puede obviar que este es un actor esencial. NO- GUERRA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO En su ofensiva contra el yihadismo, Obama carece del suficiente apoyo dentro y fuera de EE. UU. E n la escena global, parece existir una correlación directa entre verbosidad y desacuerdo. Cuanto más largo es un comunicado final, mayores suelen ser las diferencias enquistadas. En su comprometida ofensiva para destruir a los yihadistas encumbrados en Irak y Siria, el presidente Obama con unos índices acumulados de impopularidad que rivalizan con los de W. Bush se enfrenta a una preocupante y contagiosa falta de respaldo dentro y fuera de Estados Unidos. Un déficit que se evidencia en las propias explicaciones de la Casa Blanca. A la hora de presentar la estrategia de su ofensiva contra el Estado Islámico, la Administración Obama ha tenido que recurrir a toda clase de descripciones negativas. No se van utilizar exclusivamente ataques teledirigidos con drones como en Pakistán o Yemen. Se descarta el uso de fuerzas terrestres, a diferencia de Afganistán. No habrá un intensivo calendario de operaciones como los 78 días de bombardeos ordenados por la Administración Clinton en la guerra de Kosovo. Y a diferencia de la ofensiva contra Gadafi en Libia, Estados Unidos no se va a limitar a liderar desde atrás Para continuar con los bombardeos ya iniciados este verano, buscar e incentivar efectivos aliados en Irak y lo más difícil: una eventual intervención en Siria, el Pentágono prevé un esfuerzo militar sostenido durante al menos 36 meses. Un reto que no encaja muy bien con la retórica de Obama cuando el pasado miércoles habló del Estado Islámico como un pequeño grupo de asesinos Es verdad que son criminales con ambiciones genocidas, pero de pequeño grupo nada. La CIA estima ahora una fuerza de entre 20.000 y 31.000 yihadistas, sin problemas de dinero y cada vez mejor armados. Por falta de consenso, Obama tampoco ha hablado de guerra, palabras mayores que requieren la obligada aprobación del Congreso federal en cuestión de sesenta días. A modo de justificación, el presidente ha recalcado que como comandante en jefe tiene sobrada autoridad constitucional para ordenar lo que según él no pasará de ser una acción antiterrorista. Una coalición de treinta países se conjura para acabar con el EI Los aliados no concretan su aportación en la guerra contra los yihadistas JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS Lista de aliados EE. UU. ha logrado que treinta países, diez de ellos árabes, se unan a la alianza que lidera para hacer frente a los terrorirtas del Estado Islámico que han instaurado el califato en zonas de Siria e Irak. Estos son los principales coaligados: Alemania, Francia, Gran Bretaña, España, Italia, Dinamarca, Polonia, Australia, Canadá, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Kuwait, Catar, Bahréin, Jordania, Líbano, Omán, Egipto, Turquía e Irak. Algunos atacarán directamente y otros, como Turquía, colaborarán en la misión de manera más indirecta. derable, que terminará influyendo en las cuentas de Washington, París y Londres, con graves problemas presupuestarios. El resto de los aliados europeos y musulmanes prefieren no participar muy activamente en ninguna operación militar directa, dejando en suspenso su aportación concreta en la campaña. La Conferencia Internacional por la Paz y la Seguridad en Irak ha puesto los cimientos de una coalición internacional de geometría variable en la que cada cual aporta lo que quiere y puede para combatir a los yihadistas de Estado Islámico y asegurar a Bagdad su solidaridad militar, política y humanitaria, comprometiéndose a defender el territorio iraquí por todos los medios y con la asistencia militar necesaria La nueva guerra contra el terrorismo es menos ideológica que la declarada por el presidente Bush en 2003, menos directa en el terreno militar y mucho más abierta en el ámbito de la colaboración diplomática y humanitaria. Los aliados occidentales y musulmanes intentan aprender de las intervenciones que se han sucedido en Irak y han cerrado filas contra la nueva amenaza yihadista instalada en Siria e Irak. Bajo el liderazgo de Washington, treinta países entre ellos diez musulmanes se han conjurado para combatir a los extremistas de Estado Islámico y a preservar la integridad de Irak. Han puesto de relieve un largo rosario de solidaridades, pero en la mayoría de los casos todavía muy difusas. Y es que los miembros de la alianza contra el Estado Islámico todavía siguen sin concretar cuál sería su aportación militar en una campaña contra los yihadistas. EE. UU. Francia y el Reino Unido Participación española Por su parte, el ministro de Exteriores, José Manuel García- Margallo, señaló que España forma parte de la coalición internacional para frenar al Estado Islámico (EI) pero que todavía no está encima de la mesa la eventualidad de que se sume a los bombardeos en Irak. La participación en operaciones de carácter militar está sujeta, primero, a que se nos pida; segundo, a que esté amparada por una resolución internacional; en tercer lugar, a que tenga el consenso de las fuerzas políticas, y desde un punto de vista legal, es obvio que requeriría el apoyo del Gobierno y una discusión en el Parlamento afirmó. Alemania, Italia y otros países europeos adoptan también una actitud muy difusa, aunque clamen uno y otro su más firme compromiso con la alianza antiyihadista. Entre los países musulmanes, Arabia Saudí ocupa un puesto muy particular, al anunciar una contribución de 500 millones de dólares destinados a ayuda humanitaria, a través del Alto Comisariado de la ONU para los refugiados, con una posible participación militar todavía imprecisa. Aunque fuentes oficiales del Departamento de Estado afirman que Arabia Saudí podría contribuir militarmente con aviones de combate. El resto de los aliados de la coalición se limita a cubrir el expediente con diplomacia y muchas buenas pa- Reticencias Ningún país parece dispuesto a aceptar la muerte de sus soldados en otra campaña en Irak van a lanzar una campaña aérea con objetivos tácticos todavía imprecisos. El arma aérea francesa ha comenzado por realizar las primeras operaciones de reconocimiento, con el objetivo aparente de determinar los blancos potenciales en una zona geográfica muy vasta, desde el sur de Siria a Bagdad. Obama anunció una campaña aérea larga, que pudiera durar varios años, con un costo económico consi-