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INTERNACIONAL Desafío a tres siglos de Reino Unido 30 MARTES, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2014 abc. es internacional ABC Cameron aplica un baño de realismo a Escocia: Un divorcio será doloroso En su último discurso allí les ruega que se queden y enumera los riesgos de romper el Reino Unido LUIS VENTOSO CORRESPONSAL EN LONDRES B año de realismo para los escoceses. Con afecto, pero con las verdades encima de la mesa. En su segunda visita a Escocia en cinco días, y la última antes de la votación, David Cameron conjugó en Aberdeen el palo y la zanahoria. Con la voz tomada por momentos por la emoción, imploró a los escoceses con el corazón, la cabeza y el alma que se queden. Pero no les ahorró el retrato minucioso de todas las mermas que les ocasionaría la ruptura. Si hay un divorcio será doloroso advirtió, poniendo coto a la Arcadia feliz que pintan los separatistas, que incluso pretenden seguir compartiendo la moneda con el país que habrían desgarrado. Cameron, de 47 años, primer ministro del Reino Unido desde 2010, ha medido con cuentagotas sus apariciones en Escocia desde que en octubre de 2012 firmó en Edimburgo, muy precipitadamente, el acta de convocatoria del referéndum. Sabe que juega en tierra hostil. De los 59 parlamentarios escoceses que se sientan en los escaños de Westminster solo uno es conservador. Alex Salmond, el paladín separatista, que ha escorado al nacionalismo hacia la socialdemocracia, ha convertido a Cameron en el símbolo de los recortes sociales. Juega constantemente con la amenaza hiperbólica de que Londres va a liquidar más pronto que tarde el Sistema Nacional de Salud. Un cliché de trazo grueso, pero que allí le funciona. El premier encaja en el perfil de inglés altivo que vende su oponente: hijo de Eton y Oxford, vástago de una linajuda familia de financieros y hasta con unas gotitas de sangre real (aunque sea a merced de una antepasada que se amancebó en lo más alto de la corte) Cada vez que el primer ministro viaja a Escocia, se anuncia solo dos horas antes en qué lugar en concreto estará, por motivos de seguridad y por la agresiva presión callejera del separatismo. Ayer Cameron se presentó en el Centro de Muestras y Convenciones de Aberdeen. La segunda aparición escocesa en solo cinco días frente un largo Cameron ayer en Aberdeen haciendo campaña contra la independencia de Escocia AFP período de ausencia y perfil bajo. Casi todas las encuestas siguen dado mayoría a los unionistas. Pero hay medio millón de indecisos. La demoscopia tiene la consistencia de una pompa de jabón. Puede pasar cualquier cosa. Hay, eso sí, consuelos par el unionismo: las casas de apuestas se inclinan porque gana el no y una encuesta entre prebostes de la City concluía ayer que para el Gotham financiero existe un 81 de posibilidades de que Escocia se quede. Cameron se juega el Reino Unido y se juega el número 10 de Downing Street, pues muchos tories ya advierten que debería dejarlo al día siguien- te si se pierde el referéndum. Con emoción en la voz, pero sin llegar al atisbo de lágrimas de hace cinco días, hizo un esfuerzo por despegar su persona y sus políticas de la consulta: Por favor, no confundáis lo temporal con lo permanente. Si no os gusto, no estaré aquí para siempre. Si no os gusta este Go- bierno, no durará siempre. Pero si dejáis el Reino Unido será para siempre Dividir a la gente Traje oscuro, corbata lila, y muy serio tras un atril con el lema Sigamos juntos intentó romper el lugar común que sostiene que la campaña del sí ha resultado más optimista, frente al catastrofismo de Mejor Unidos: Lo que proponen va a dividir a la gente, cerrar las puertas, hacer extranjeros a tu familia y a tus amigos. Eso no es nada optimista ni positivo El primer ministro no ahorró la batería de todo lo que perderían los es- Discurso realista No más pasaporte británico, no más libra, no más pensiones del Reino Unido aseguró Cameron