Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 OPINIÓN HORIZONTE PUEBLA MARTES, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2014 abc. es opinion ABC RAMÓN PÉREZ- MAURA ESTAMOS PERDIENDO LA GUERRA Un grupo terrorista puede ser llamado Estado ¿Será para que no parezca que libramos una guerra al terrorismo? A DVERTIR las cosas vale para poco si no se insiste una y mil veces. Por eso conviene recordar una vez más que estamos librando una guerra que nos ha sido declarada por un grupo que se dice musulmán auténtico y que quiere acabar con nuestra civilización. Y si alguien duda de ello, solo tiene que leerse sus soflamas. ¿Hay alguna razón para dudar de lo que pretenden? Y quien se quiera engañar diciendo que no será para tanto, que piense la sensación que debe producir un cuchillo deslizándose por tu gargüero. Durante años nos hemos comportado con complejo de inferioridad ante su cultura. Hemos permitido la construcción de grandes y pequeñas mezquitas en Occidente, hasta en la misma Roma, mientras en el entorno de los Santos Lugares del Islam estaba rigurosamente prohibido erigir iglesias y practicar cultos cristianos salvo en las embajadas- que son, técnicamente, territorio extranjero. De ese extremismo ha surgido el yihadismo actual frente al que ya hemos rendido la batalla léxica. Un grupo terrorista se autodenomina Estado Islámico y nosotros compramos la mercancía. ¿Estado? ¿Un grupo terrorista puede ser llamado Estado Claro: para no parecer que estamos librando una guerra contra el terrorismo, como sostenía Bush y como va a hacer ahora Obama. Suena distinto si hablamos de un Estado Aunque no exista tal, ni esté reconocido por nadie, ni tenga unas fronteras definidas, ni un gobierno, ni una moneda, ni nada. El desastre de la Presidencia de Obama ha llevado al punto de anunciar una coalición bélica de medio pelo contra esta amenaza a todos nosotros. Una coalición anunciada hace poco más de una semana por el secretario de Defensa, Chuck Hagel, y en la que los alemanes ya empiezan a poner matices. Pero lo relevante es que los turcos ya nos han traicionado. Porque en la OTAN tenemos un país con Gobierno islamista que Obama- y algunos otros- se empeñan en presentar como aliado. Y nada más anunciar Hagel que forman parte de esa coalición Ankara aclara que ni va a tomar parte, ni va a permitir a Estados Unidos usar la base aérea de Incirlik. Esos son nuestros aliados Y España, a las puertas de la coalición a la espera de ver qué iniciativas propone. Fabuloso. Estamos exportando yihadistas a Oriente Medio. Islamistas con pasaporte español que pueden volver a casa cualquier día y comenzar la lucha en Melilla, Barcelona o Madrid. Y necesitamos que alguien nos diga qué iniciativas va a tomar. ¿Tal vez necesitamos ver cómo degüellan a algún extremeño para decidir que hay que tomar alguna iniciativa? Nos ha declarado la guerra un grupo terrorista heredero de otro grupo asesino que mencionó expresamente a Al Andalus y no queremos darnos por enterados. Así se pierde la guerra. Seguro. COSAS MÍAS EDURNE URIARTE DEVORADOS POR SUS POPULISTAS El PSOE de Rubalcaba ha alimentado el populismo de la extrema izquierda en todo tipo de campañas contra el Gobierno HORA es la encuesta de GAD 3 para este periódico sobre el Ayuntamiento de Madrid. Podemos no solo superaría a IU sino que arrebataría el segundo puesto al mismísimo PSOE. Lamentable auge de la extrema izquierda que tiene a su primer responsable en el propio Partido Socialista. No Pedro Sánchez, que se ha desmarcado con claridad del extremismo y del populismo y ha apostado por el socialismo moderado. Pero sí el PSOE de Zapatero y de Rubalcaba que hereda Pedro Sánchez. Zapatero definió líneas fundamentales de sus dos legislaturas en los días previos a su triunfo electoral con dos elementos propios de la extrema izquierda y no del socialismo moderado. La movilización contra el Gobierno tras un atentado islamista porque sus decisiones habrían provocado el atentado y el acoso a las sedes del Partido Popular la víspera misma de la noche electoral. Algunos han difundido estos días imágenes que situarían a uno de los líderes de Podemos, Monedero, en ese acoso a las sedes del PP. Y la extrema izquierda estaba ciertamente allí, pero también una parte del socialismo convenientemente movilizada por el propio Rubalcaba. Después, el discurso y la política internacional del Gobierno de Zapatero estuvieron en muchos asuntos más cerca de las simpatías A de Podemos, el chavismo, Cuba, el movimiento bolivariano, Palestina, el antiamericanismo, etcétera, que del centro izquierda. Pero más recientemente, en la oposición al Gobierno del PP, el PSOE de Rubalcaba ha alimentado con entusiasmo el populismo de la extrema izquierda en todo tipo de campañas contra el Gobierno. Probablemente, las dos más representativas de esa estrategia son las que ha hecho en Educación y en Vivienda. Y en ambas ha apoyado las ideas de la extrema izquierda, se ha movilizado junto a ella y hasta ha justificado algunas de sus manifestaciones violentas. Siempre con la ambigüedad calculada propia de Rubalcaba que, de la misma forma que movilizaba el acoso a las sedes del PP tras el 11- M mientras pretendía tener un discurso institucional, en los últimos tres años se ha presentado como un supuesto hombre de Estado mientras Elena Valenciano y compañía alentaban las movilizaciones de los extremistas. Cuando un Partido Socialista justifica el discurso y la estrategia de Ada Colau sobre los capitalistas explotadores y los banqueros criminales y disculpa e incluso apoya su violencia contra los políticos del PP, le puede ocurrir lo que ahora le aterra, un partido como Podemos legitimado por ellos mismos. O cuando comparte movilización en la enseñanza con todos los grupos que después han confluido en Podemos. Con el populismo sobre el gasto interminable del Estado o sobre los derechos de los estudiantes a suspender y a obtener becas con notas bajas porque los ricos pueden suspender lo que quieran o sacar cincos raspados y seguir en la Universidad Pedro Sánchez tiene el problema dentro porque los anteriores, los que siguieron esa estrategia con Rubalcaba, aún insisten en ella, sea Izquierda Socialista o todos los que desearían poder pactar con Podemos, comenzando por los socialistas andaluces. Sánchez sabe que esa alianza del PP con Podemos que ha denunciado es una tontería para movilizar a los suyos en una dirección que aún no sabe si seguirán. El PP no va a aliarse con los extremistas de Podemos en institución alguna. El PSOE, muy probablemente, a pesar de su secretario general.