Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 31 DE AGOSTO DE 2014 abc. es españa ESPAÑA 29 seguridad y educación si Mas se rebela al TC Elecciones el 9 N o en primavera Artur Mas se debate entre convocar elecciones autonómicas el 9 de noviembre tras prohibirse la consulta o esperar a la primavera para intentar recuperar iniciativa política La alianza independentista, en riesgo Si CiU desiste de la consulta, el líder de ERC romperá la alianza independentista y dejará a Artur Mas en solitario; Junqueras no participará de una opción electoral común con Mas Proceso de sustitución de Artur Mas El presidente de la Generalitat sopesa también continuar la legislatura hasta 2016 en minoría, pero ello abriría un proceso en CiU para su sustitución como hizo el PNV con Ibarretxe El PSOE y el PSC quieren ponerse en el mapa Pedro Sánchez y los socialistas de Iceta se han ofrecido a Mas como apoyo puntual hasta 2016 para recuperar el protagonismo político perdido y evitar el riesgo de ser una fuerza residual en Cataluña MARIANO RAJOY PÉREZ DE LOS COBOS te desmarcada de CiU por la actitud poco fiable que atribuyen a Mas. Es una opción arriesgada para los convergentes porque asumen que Oriol Junqueras arrasaría y el suicidio político del ahora presidente catalán se habría consumado. La refundación de CiU, inmersa en una crisis de calado con Unió y con dirigentes de Convergencia díscolos con la deriva de Mas, sería inevitable. Y todo el electorado independentista habría quedado en manos de Esquerra. Solución sociovergente El reto de agotar la legislatura La tercera opción de Mas sería aquietarse con la prohibición de la consulta, no convocar elecciones e iniciar un ejercicio de supervivencia personal hasta agotar la legislatura en 2016. El PSC, en las horas más bajas de su historia, está deseoso de editar una socio- vergencia de emergencia para ayudar a CiU a salir del atolladero, recuperar todo el protagonismo perdido por su crisis de identidad en los últimos años, y trazar una nueva línea de crédito político para el futuro. Artur Mas ha escuchado atentamente al socialista Miquel Iceta, pero aún no ha avanzado sus intenciones. En este supuesto, el PP no participaría como socio de Mas en ningún caso, pero con seguridad facilitaría las cosas para aprobar los presupuestos de los dos próximos ejercicios y evitar el bloqueo institucional y económico de Cataluña. Esta táctica del PSC para volver a ponerse en el mapa y salir del ostracismo cuenta además con el respaldo del nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que aspira a rentabilizar como un primer triunfo en su estreno de líder de la oposición el ofrecimiento de una salida digna una versión renovada y federalista de la tercera vía para Mas en su deriva secesionista. Un final como Ibarretxe El precio de la fractura social No obstante, esta tesis se percibe aún con mucho escepticismo en el PP. Y de cualquier modo, esta tercera teoría abocaría a CiU a meditar casi desde los próximos meses un relevo para Artur Mas. Convergencia se vería inmersa en un proceso similar al que inició el PNV cuando Juan José Ibarretxe fracasó como lendakari en su proyecto de crear un nuevo estatus político para el País Vasco y fue sustituido por Íñigo Urkullu. Sea cual sea la decisión definitiva de Artur Mas, parece más alejada cada día la opción de una ruptura radical hacia una Cataluña independiente. La presión de sectores de CiU empieza a serle insoportable y crece el riesgo de una división interna con escisiones llamativas más allá de los avisos que lanza desde hace meses Josep Antoni Duran Lleida. También la fractura social ha encrespado los ánimos, y el pronóstico de una CiU aplastada por la corrupción de su padre Jordi Pujol, unida al empuje electoral de una ERC sin desgaste, se ha convertido en la peor amenaza hoy en día para Artur Mas. De hecho, en las últimas semanas en CiU hay más ojos pendientes de Mas que de Moncloa o del TC. Ahí asumen que, en esta fase definitiva de la apuesta secesionista, la batalla está perdida. Para Convergencia, el dilema que se abrirá este otoño es el de cómo gestionar los restos de una apuesta fallida.