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20 PRIMER PLANO DOMINGO, 31 DE AGOSTO DE 2014 abc. es ABC los que se le anunciaba la fecha exacta del ataque. Aún minutos antes de que la maquinaria militar germana pusiera en marcha la invasión, un tren cruzaba la frontera con suministros de guerra soviéticos para Alemania. El mayor desembarco El día D. El desembarco de Normandía es sin duda otra de las acciones claves de la guerra. La mayor operación de desembarco llevada a cabo en la historia que, aunque no logró los objetivos inicialmente previstos, resultó un éxito incuestionable. Lo que se puede cuestionar, sin embargo, es en qué medida decidió la contienda. Porque a Berlín se llegó desde el este. Mientras en las playas de Normandía desembarcaban varios cientos de miles de hombres, el Ejército Rojo movilizaba cerca de seis millones de soldados en una serie de ofensivas que abarcaban desde el Báltico al Mar Negro, que culminaron con la Operación Bagration, haciendo que Rumanía, Finlandia y Bulgaria cambiaran de bando y obligando a las tropas germanas a evacuar Serbia, Grecia y Albania, así como a intervenir en Hungría y Eslovaquia para que esos países no se desligaran también de Alemania. La Operación Overlord, nombre en clave del desembarco, ni tan siquiera forzó a la Wehrmacht a desplazar una sola división desde el Frente del Este al Oeste. Sin embargo, en otro aspecto, la llegada de las fuerzas anglo- americanas a la Europa Occidental resultó a la larga decisiva, porque sin su presencia, los carros soviéticos no se hubieran detenido en Berlín en la primavera de 1945 y toda Europa hubiera quedado sometida a los dictados de Moscú. La bomba. Japón estaba derrotado. Y lo sabía. A través de intermediarios pretendía negociar la paz. Su única exigencia era que se respetase al Emperador. Pero los aliados no se avinieron a ninguna condición. A pesar de todo ello, el fin de la guerra parecía inminente y las divisiones en el gabinete de Tokio presagiaban un rápido desenlace. La URSS, única potencia que no estaba en guerra con Japón, pero que se preparaba para hacerlo en cuanto hubiera trasladado el grueso de sus fuerzas a Asia, era la más reticente, porque no quería dejar escapar el botín que ansiaba: Vladivostok, Sajalín y las Kuriles, que le permitirían un acceso directo al Pacífico. En esas circunstancias, el presidente Truman, que al contrario de Roosevelt mantenía una mala impresión de Stalin y pocas simpatías por los soviéticos, ordenó lanzar la bomba atómica. Con ello aceleraría la ya inevitable decisión japonesa, pero, sobre todo, mandaba el mensaje a Moscú de que los Estados Unidos no sólo tenían la bomba, sino que no dudaban en usarla. Clara advertencia para el mundo que se iniciaba en la posguerra. Nacía la Era Atómica y ya se vislumbraba la Guerra Fría. 4 DE FEBRERO DE 1945 Conferencia de Yalta En el palacio de los zares, en Crimea, se decidió la división del mundo. Un Roosevelt enfermo y fascinado por Stalin (Oncle Jo) cedió a todas las exigencias del dictador soviético, ante la alarma de Churchill, que estaba convencido de que el enemigo había dejado de ser la Alemania nazi, ya vencida, y lo sería la URSS, que saldría de la guerra como nueva potencia 6 DE AGOSTO DE 1945 Hiroshima Japón ya estaba en trámites de rendirse antes de que el Enola Gay dejara caer sobre Hiroshima la primera bomba atómica utilizada militarmente. Es posible que ello acelerase la rendición de Japón en unos días. Pero Truman no era Roosevelt y quería mandar un mensaje claro a su próximo antagonista, a la URSS: Estados Unidos tenía la bomba y no dudaba en usarla Las mejores imágenes del conflicto del archivo de ABC