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10 ENFOQUE DOMINGO, 31 DE AGOSTO DE 2014 abc. es ABC semana La foto de la JESUS SPINOLA Otro incendio en los juzgados de los ERE Beneficios del fuego LUIS DEL VAL El fuego esta justamente asociado a la destrucción y el desastre, pero el fuego puede ser un medio que favorezca a terceros. Hay fábricas o locales comerciales que en un instante son destruidos por las llamas, pero no todo es desconsuelo y pérdida de puestos de trabajo. Muchas veces, bajo la pátina de pesadumbre, hay un empresario aliviado que, al cobrar la indemnización del seguro, puede ocultar una gestión económica que era un camino hacia la ruina. Ahora no, pero no hace demasiado tiempo, las voraces llamas abrasaban un terreno natural y, al poco, donde estaba prohibido construir comenzaba a llenarse de urbanizaciones. En el juzgado número 13 de Sevilla parece como si el fuego tuviera el empeño de manifestarse. Esta semana, casualmente, se incendió una impresora de la tercera planta y, a la vez, los archivos del sótano. Hace dos años, también por una de esas casualidades, arrojaron dos cócteles molotov, que seguramente irían de paseo y a otro destino. La gente va con botellines llenos de gasolina y no se da cuenta de dónde los arroja. Si en el juzgado numero 13 de Sevilla, donde trabaja la juez Alaya, se declarara un voraz incendio por causalidad, claro está es bastante probable que quedaran destruidos documentos relativos al mayor latrocinio organizado en la administración autonómica española. Probable. También es cierto que los archivos informáticos facilitan el traslado de documentación de un ordenador de Sevilla a otro que puede estar en Madrid o en Alcalá de Guadaira. Y que un pendrive, conteniendo miles de folios, puede estar en un bolsillo, en una caja fuerte o en un vulgar neceser. Ya decía Thomas de Quincey que, en muchas ocasiones, se comienza por el asesinato y se termina por no ir a misa los domingos. A ver si por casualidad, claro se comienza con la estafa a gran escala y se concluye jugando a las fallas valencianas en Sevilla. De momento, por pura estadística, es muy difícil que en dos años los bomberos hayan tenido que acudir al mismo edificio en un par de ocasiones, pero el edificio Prado de San Sebastián sevillano parece una excepción, uno de esos casos raros que revientan las leyes de la proporcionalidad, como el del jugador que la primera vez que pone una ficha en la ruleta acierta un pleno. De todas formas, para evitar que la casualidad se apodere de nuestro destino quizás haya que vigilar más en ese juzgado y presionar a los fumadores para que no se descuiden. Porque ya dice mi tía Pascualina que no hay dos, sin tres, y siempre hay gente maliciosa que podría pensar en oscuras maniobras si el edificio se incendiara... aunque fuera por casualidad. Las llamas de la sospecha Un vehículo de bomberos en los juzgados de Sevilla, que el pasado martes sufrieron sendos incendios en la tercera planta y en el sótano (arriba) donde se hallan los archivos