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DOMINGO 24.8.2014 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.032 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. 14347 8 424499 000013 EL VERANO, TODOS LOS VERANOS Pontedeume NADA POR ESCRITO El amor entre un río y una ría La villa ofrece un verano a la carta que permite gozar de todos los sentidos. Con buena comida, largos paseos y tranquilidad EMILIA LANDALUCE SEMINEGRA En Las Vegas sobran luces y falta silencio. El visitante siente un atocinamiento similar al de Ulises en Circe ransito de los neones de Las Vegas a los morados páramos de Inglaterra. No sé explicarlo. Se trata de esa sensación que acompaña a los que siempre viajamos entre estados de ánimo: la nostalgia de los cinnamon rolls (unos bollos de canela que se pliegan en espiral) y esa angustia que produce caminar descalza por el aeropuerto. Es la natural ciclotimia aunque hayan comenzado a darnos la tabarra con la depresión postvacacional. En esta semana de disturbios raciales en Missouri, asistí en Las Vegas a la singular boda entre un español de raigambre y una despampanante dominicana. Pero dime la verdad, ¿es negra o seminegra? preguntó la inquisitiva progenitora española cuando el vástago de sus ojos le anunció sus intenciones maritales. Las presentaciones debieron sentar a la elegante dama como el piolet en la frente de Trotski. La muchacha había embutido sus carnes sandungueras en licra de leopardo. ¡Qué preturas! La matriarca no pensaba lo mismo. ¿Y dices que te llamas Nixona? apuntaba manoseando el blíster de lexatín como si fuera papel de burbujas. La boda fue algo simbólico. En Las Vegas sobran las luces y falta silencio pero, sobre el visitante, ejerce un atocinamiento similar al que debió sentir Ulises en la isla de Circe. Así, nadie puede evitar encadenarse a una máquina tragaperras ni tampoco asistir a algún espectáculo. Charo Baeza no actuaba así que nos decantamos por Britney Spears que pese a lo que escribamos, no está gorda pero tampoco ni canta ni baila. ¡No se la pierdan! como tituló el New York Times a propósito de Lola Flores. Nada que ver con ese seísmo carnal que produce Beyoncé. Liberté, Égalité, Beyoncé escribimos ahora en las calles de París) La seminegra vibra como una valquiria en Bayreuth y a mí no me dan ganas de invadir Polonia sino de cambiar 40 años de vida por sentirme 15 minutos en su ébano descafeinado. Pese a los disturbios de Ferguson, Nixona y Pedro serán más felices en Nueva York que en España. El resto nos perderemos en una espiral de canela. T Panorámica de Pontedeume y la ría de Ares ABC A tiro hecho OLGA RICO Dónde dormir C uando llegamos a Pontedeume, nos recibe un universo repleto de matices y contrastes. Puedo decir que por su historia; por sus montes; por el río Eume, inmerso en las maravillosas fragas y, por la ría de Ares, Pontedeume nos ofrece un veraneo a la carta. Hoy me he levantado temprano para disfrutar de un agradable paseo por sus calles estrechas, bajo los antiguos soportales. Subo hacia la iglesia y me viene el aroma de los dulces típicos: almendrados, melindres, bizcochadas. Bajo de nuevo y voy a la Plaza del Conde para visitar el señorial Torreón. En este edificio lleno de historia se encuentra ubicada la oficina de turismo. Desde su terraza, veo la desembocadura del río Eume y el emblemático puente de piedra que da nombre a la Villa. Me quedo pensativa y la historia del río y la ría se me antoja una historia de amor: El río Eume sería el amante, bravo, misterioso, señor del bosque atlántico mejor conservado de Europa: as Fragas do Eume, que lo acompañan ofreciéndole una vegetación autóctona y una fauna única. Este paraje es de una belleza indescriptible. La ría de Ares sería su amada, her- Hotel Eumesa (Avda. de La Coruña, s n. Tel. 981 43 09 25) Allegue (Calle Chafarís, 1. Tel. 981 43 00 35) y la Casa do Castelo de Andrade (Lugar do Castelo de Andrade, s n. Tel. 981 43 38 39) Dónde comer Restaurante La Ría (Ctra. de Perbes, s n. Tel. 981 43 33 10) Los Molinos (San Cibrao, s n. Tel. 981 43 09 16) y Río Coves (Esteiro, 9. Tel. 981 43 26 53) Dónde divertirse Es obligatorio visitar As Fragas do Eume. Y, en el casco antiguo, el Torreón de Los Andrade, la Iglesia de Santiago y los restos de la antigua muralla. mosa, femenina y a veces esquiva. Es dueña de múltiples y variadas playas. Unas son de arena mojada y rocas artísticamente esculpidas por ella misma. Otras de arenas doradas, como la de Ber, y la playa de nuestra vecina Cabanas, de aguas tranquilas, arenas blanquísimas y jalonada por un frondoso pinar que la hace única. Pero nuestra ría es apasionada y se siente atraída por el rumor del río que la corteja. Con la ayuda de las mareas vivas llamadas Lagarteiras, que actúan de alcahuetas, nuestra enamorada se enciende a la luz de la luna, propiciando que los más intrépidos bañistas que naden en las frescas aguas de la noche vean el singular fenómeno de arder las aguas Me giro hacia el pueblo y observo el monte de Breamo, en cuya falda reposa nuestra villa. Los días en que se celebra la romería de San Miguel, los eumeses subimos hasta la capilla del románico gallego que se encuentra situada en la cima. Al llegar nos recibe la música de las gaitas. Es una romería como las de antes, de bota de vino, tortilla y empanada. Y la tradición dice que los enamorados deben de dar siete vueltas a la capilla, en silencio, si se quieren casar. Yo doy fe de que es cierto. A la salida del Torreón miro hacia el cielo: hoy está despejado. Es un día excelente para visitar el castillo de Andrade y quedar extasiado con las espectaculares vistas. La majestuosidad de las rías hace buena la leyenda de que a Dios le gustó tanto nuestra costa que colocó su mano sobre ella y de entre sus dedos brotaron las cuatro rías que desde allí se aprecian. Veranear en Pontedeume nos permite gozar de todos nuestros sentidos; y nos complace si se busca tranquilidad, buena comida, largos paseos, hermosas playas o si se quiere practicar múltiples deportes, tanto acuáticos como de montaña, en medio de paisajes paradisíacos. MAÑANA, Peñafiel