Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 SOCIEDAD DOMINGO, 24 DE AGOSTO DE 2014 abc. es sociedad ABC Obesidad Los gérmenes que nos engordan Ni genes ni exceso de calorías. Puede que el culpable de su sobrepeso sea una infección por virus, hongos o bacterias N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID l nuevo término que más acuñan los estudiosos de la obesidad se llama infectobesidad Es la última teoría para explicar por qué la balanza mundial se va inclinando peligrosamente a favor de las personas con sobrepeso. Y, sobre todo, por qué algunos afortunados son capaces de mantener la línea, sin reparar en las calorías que ingieren y sin perder tiempo en el gimnasio. Hasta ahora la paradoja se ha intentado justificar con la genética. Si alguien podía comer sin tasa, sin miedo a engordar era por sus privilegiados genes. Pero esta explicación no parece tampoco suficiente. Los genes no lo aclaran todo. Se han identificado pocos relacionados con la obesidad y nos estamos dando cuenta de que la genética, en realidad, puede explicar poco asegura José Manuel Fernández- Real, investigador del Hospital Josep Trueta de Gerona y miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo) Investigadores como FernándezReal apuestan por la relación entre infección y sobrepeso. Cómo virus tan comunes como los que causan el catarro, hongos aparentemente inofensivos, bacterias y otros patógenos pueden modular nuestra flora intestinal y originar un aumento de peso. Esta teoría que está apuntalada por pequeños estudios está recorriendo sus primeros pasos, pero abre un campo apasionante para desarrollar tratamientos alternativos contra la obesidad y los problemas derivados de ella, desde la diabetes a las enfermedades cardiovasculares. Quizá en el futuro a las recomendaciones habituales de ejercicio y dieta se añadan otras más sofisticadas, como la utilización de alimentos probióticos, trasplantes de microorganismos beneficiosos para nuestra flora intestinal o antibióticos específicos para luchar contra los kilos de más. Es probable que la infectobesidad nos vuelva a dar otra respuesta parcial al problema, pero se añadiría a esa relación compleja entre genes, dieta y gérmenes señala Fernández Real. Esta nueva teoría ya tiene identificados una lista de microorganismos sospechosos. Entre ellos está la Helicobacter pylori Esta bacteria es responsable de la gran mayoría de úlceras y gastritis. Se calcula que más de E la mitad de la población mundial podría estar infectada, aunque solo el 20 presenta síntomas. Desde que se demostró su relación con los problemas digestivos los pacientes con úlcera ya no pasan por el quirófano, sino que se les trata con antibióticos para erradicar la infección. Así acaban las molestias gástricas, aunque ahora se está viendo que surgen otros problemas. Los pacientes tratados contra la infección suelen desarrollar un aumento de peso significativo en comparación con los que no se tratan. Más carga viral, más grasa Esta bacteria ofrece también un servicio positivo al organismo. De alguna manera, es como una especie de Dr. Jekill y Mr. Hyde. Aunque puede provocar ardores y lesionar la mucosa gástrica, también juega un papel sobre dos de las hormonas que controlan el apetito: la grelina, que nos hace sentir hambre y la leptina, que produce el efecto contrario. De manera que al erradicarla con antibióticos, aumenta la producción de grelina y las ganas de comer. Otra posible explicación es que dentro de la familia de las helicobacter haya algunas cepas de bacterias buenas y malas como sucede con el colesterol, que no discrimina el antibiótico. ¿Y si el catarro, además de dolor de cabeza, fiebre y mucosidad favoreciera la acumulación de grasa? Puede parecer descabellado, pero uno de los virus más habitual de las infecciones respiratorias también podría jugar un papel importante. Se llama adenovirus AD- 36 y además de todos los problemas catarrales favorece la acumulación de grasa en nuestro organismo. Científicos de la Universidad Estatal de San Diego, en Estados Unidos, añaden a la lista de sospechosos otro virus más llamado crAss- fago que estaría presente en la flora in- ILUSTRACIONES: ITZÍAR SAN VICENTE