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78 ABCdelVERANO CULTURA JUEVES, 21 DE AGOSTO DE 2014 abc. es estilo ABC El conde de Lautréamont plagió a Le Figaro en sus Cantos de Maldoror terarias y poéticas. Se sabía, desde hace años, que Lautréamont había copiado sin citar frases o páginas de la Historia Natural de Buffon y numerosas máximas de los grandes moralistas franceses: La Rochefoucauld, Pascal, La Bruyère y Vauvenargues, entre otros. Hace años, Guy Laflèche, estudiando otras referencias y fuentes de insJUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS piración de Lautréamont, subrayó que, en verdad, el autor de los Cantos Uno de los padres fundadores de la poe- de Maldoror había utilizado los masía moderna, Isidore Lucien Ducasse teriales más diversos (tratados de bo (Montevideo, 1846 París, 1870) conde tánica y zoología, libros de moral, de Lautréamont, fue un plagiario. En obras de muy diversa naturaleza) para sus legendarios Cantos de Maldoror deformarlos, mutilarlos y citarlos en (1869) hay párrafos enteros copiados otro contexto El nuevo plagio descudel diario conservador Le Figaro en- bierto por Jean- Jacques Lefrère tiene tre otras numerosas incrustaciones una particularidad. Lautréamont se sirve de una fuente definitivamende párrafos tomados sin citar de ÉMILE te moderna, un relato periomanuales de zoología y ensaBLAVET dístico, utilizado como mayos filosóficos. El periodista que terial de trabajo con el fin Sabíamos que Lautréaescribió el artículo de construir un texto mont había incrustado plagiado murió de nuevo cuño. En la en sus Cantos textos de sin saber que otros autores, sin citarlos. historia del plagio y las había pasado En su día, esos plagios fuetécnicas literarias, los a la historia literaria ron comentados en nombre Cantos parecen ocupar un de la intertextualidad Jeanpuesto muy particular. Jacques Lefrère, gran especialista en el enigmático y misterioso poeta de ge- Plagio clásico nio, acaba de descubrir un plagio mu- El plagio clásico y convencional es cho más divertido: en el V de los Cantos el de un autor que copia literalmenhay unos párrafos copiados literalmen- te unas páginas o líneas de otro aute de una crónica de sucesos publicada tor, utilizándolas como propias en un en Le Figaro el 12 de septiembre de 1868. relato poético y novelesco. Es el caso, Lautréamont, continúa Jean- Jacques por ejemplo, de Camilo José Cela, que Lefrère, copió sin citar a Émile Blavet copió en Madera de boj frases es (1838 1924) un periodista famoso en su critas por otros, en algún artículo pudía, que murió sin saber que había pa- blicado en ABC, entre otros, sin citar sado a la historia literaria a través de un la fuente y en un contexto poético muy plagio consumado en uno de los gran- semejante. En su día, varios analistas des monumentos fundacionales de la presentaron las frases copiadas por Cela como frases estructurantes de poesía moderna. Madera de boj Cela aceptó encanGenialidad radical tado aquellas reflexiones críticas, sin Lefrère es autor de un ensayo de refe- citar nunca a los auténticos autores de rencia sobre Lautréamont y, en prime- las tales frases estructurantes El caso de Lautréamont es muy disra instancia, se limita a publicar muy púdicamente su descubrimiento, que tinto. En los Cantos, por ejemplo, hay no invalida de ninguna manera la ge- descripciones de manuales de historia nialidad radical de una obra mítica. Hijo natural que Lautréamont cambia ligede un diplomático francés que trabajó ramente, modifica, para darles un cauna temporada en Montevideo, Lautréa- rácter más truculento y fantástico. A mont es uno de los genios malditos de partir de un texto original, Lautréamont la poesía moderna. Su único libro, los crea otro texto no menos original, casi Cantos de Maldoror, fue santificado idéntico, literalmente, pero con otra por los surrealistas y continúa un mis- identidad poética. terioso aerolito gigantesco, errante en Los surrealistas descubrieron en los la bóveda celeste de la poesía universal. Cantos páginas sublimes por su carácEl plagio descubierto por Jean- Jacques ter visionario, sobrenatural, fantástico... Lefrère nos recuerda hasta qué punto en verdad, ahora lo sabemos, Lautréala genialidad seminal de la enigmática mont partía de la realidad, las descripobra de Lautréamont puede continuar ciones de los manuales de zoología conofreciéndonos gozosas revelaciones, in- vencional, para transformarlos en mavitándonos a repensar el puesto de los nuales de zoología fantástica, a la manera Cantos en la historia de las técnicas li- de un legendario libro de Borges, crea- Jean- Jacques Lefrère ha hallado en el célebre libro párrafos literales de una crónica de sucesos publicada en 1868 Isidore Lucien Ducasse, conde de Lautréamont ABC dor de seres totalmente imaginarios. Lautréamont creaba seres y realidades imaginarias a partir de seres y realidades bien reales e históricos. Surrealismo En ese marco, el último o penúltimo plagio descubierto en los Cantos aporta nuevos elementos que permiten comprender mejor las técnicas literarias utilizadas por su autor. Lautréamont copia un relato periodístico con bastante fidelidad. Dicho de otro modo: la realidad descrita por los periódicos, ayer como hoy, puede ser tan fantástica y surrealista como los relatos fantásticos y surrealistas puramente imaginarios. Álvaro Cunqueiro escribió páginas definitivas con técnicas bastante semejantes, escribiendo prosa poética con elementos puramente periodísticos publicados en El Faro de Vigo. Gran especialista en Lautréamont y Rimbaud, Jean- Jacques Lefrère se ha limitado a publicar su descubrimiento en los influyentes Cahiers Lautréamont, consagrados a la exégesis permanente del genio. El estudio crítico y filológico vendrá más tarde, cómo dudarlo. De entrada, sus revelaciones nos invitan a zambullirnos, de nuevo, en los Cantos de Maldoror, una de las obras fundacionales de toda la literatura contemporánea. Una gozada, vamos. Una copia legendaria En los Cantos de Maldoror hay máximas de grandes moralistas franceses como Le Rochefoucauld, Pascal, La Bruyère o Vauvenargues y también, sin citar, frases y páginas enteras de la Historia Natural de Buffon. Lautréamont aprovechaba descripciones de manuales de zoología y realidades históricas para transformar todo en fantasía