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64 ABCdelVERANO CULTURA MIÉRCOLES, 20 DE AGOSTO DE 2014 abc. es estilo ABC Domingo, durante los ensayos de Il trovatore Los fantasmas de La cancelación de Plácido Domingo por enfermedad ha marcado un festival en el que se ha recordado a Herbert von Karajan EFE Salzburgo ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE SALZBURGO (AUSTRIA) Salzburgo se despertó el lunes con la noticia de la enfermedad de Plácido Domingo y la cancelación de sus inmediatas actuaciones. En un festival en el que la actualidad se construye desde la mitología, estas noticias son determinantes. Un hecho lo demuestra: aún es posible conseguir localidades para todas las óperas programadas en el Festival de Salzburgo, excepto para Il trovatore que, función tras función, congrega en la puerta de la Grosses Festpielhaus a un buen número de espectadores tratando de conseguir alguna entrada. Domingo era uno de los alicientes de este título, aunque se sepa (y las opiniones son unánimes a lo largo del mundo) que su Conde de Luna es otra escalada sin cumbre. Salzburgo lo ha corroborado y la reciente grabación en DVD de la producción de Berlín, con Barenboim a la cabeza, es ya una exitosa anécdota en el devenir del título. También es cierto que Il trovatore una de las más felices concentraciones de nobleza belcantista jamás lograda por Verdi, es una ópera que no pisaba Salzburgo desde 1963. Entonces lo hizo bajo la dirección musical de Herbert von Karajan, cuyo recuerdo engrandece a quien fue una leyenda en vida. A los veinticinco años de su muerte, Salzburgo lo recuerda con algún acto en la catedral y tres conciertos de la Filarmónica de Viena, dirigida por Riccardo Muti, estrictamente emocionantes desde el mismo momento en el que la orquesta asoma en el escenario bajo una ovación antológica. Lo demás es fácil de imaginar. En el gigantesco espacio salzburgués, en el que cualquier orquesta parece pequeña y atravesarlo tiene connotacio- nes temerarias, la entrada de Muti, con mente exquisito, narrativamente su andar pausado, recto y digno de una solvente y apasionadamente proporefigie pompeyana es un espectáculo pa- cionado. El tercer acto es formidable, rangonable a la bofetada de galanura además de una demostración de taque supone escuchar la Cuarta sinfo- lento y control del escenario. Particunía de Schubert, sublimes su tercero larmente cuando el tenor Francesco y cuarto movimientos. La Sexta de Melli se empeña en ponerlo difícil. Al Bruckner, particularmente a las once menos el lunes, con un Ah! si, de la mañana, suena de otra maben mio, coll essere sucio en nera, pero quien sepa apreciar el falsete antes de que la NETREBKO la música metódica y consis Pira se convirtiera en desEscuchar a tente debería defenderla sin Anna Netrebko es propósito de principio a fin. un placer, su voz mayores consideraciones. Error en la segunda repepenetra en la tición creyendo que ya tersala como un Difícil sustitución minaba, aplicación de todas cuchillo las trampas de manual y aguSin duda, en Salzburgo, la Fido final rematadamente incalarmónica de Viena con Muti, o con Daniele Gatti en Il trovatore es paz. Hubo aplausos. También los recibió Artur Rucinski una fórmula magistral. En el caso de la ópera porque son ellos los que evi- cantando a su manera Il ballen del tan un naufragio de proporciones ti- suo sorriso sin el agudo optativo y tánicas gracias al apoyo preciso, mili- renqueante en el compás. Sustituir a métricamente articulado, tímbrica- Domingo era un papelón y Gatti se lo agradeció llevándole entre algodones. Queda mucho mejor recuerdo de Marie- Nicole Lemieux porque su Azucena tiene el defecto de la juventud y eso se arregla con facilidad, y de Anna Netrebko porque es un placer escuchar una voz que penetra en la sala como un cuchillo, que logra en D amor sull ali rosee proporciones elegíacas y, en general, un aplomo poco frecuente. Luego, todos ellos caminan por el escenario como pueden, porque la escenografía de Alvis Hermanis es pura carpintería. La idea sitúa la acción en un museo en el que los personajes acaban por ser transmutación de los cuadros. A partir de ahí se entiende poco, y nada se añade. De los ingeniosos espacios iniciales que generan varios paneles en movimiento a un final comprimido en la corbata del escenario digno del mejor semi- stage Muerte agónica tras una vida escasa. ACUERDO CON EL CORO Y LA ORQUESTA La Met Opera de Nueva York, a un paso de salvar la temporada JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK La Metropolitan Opera vive este verano un drama angustioso que podría acabar en final feliz. El conflicto laboral entre la dirección de la institución y los principales sindicatos ha puesto a una de las principales óperas del mundo al borde del cierre patronal. Si no se renuevan los convenios laborales con los sindicatos (que expiraban el 31 de julio) la Met no tendrá más opción que cerrar sus puertas, lo que pone en grave peligro a la temporada 2014- 2015, que arranca el próximo 22 de septiembre. Después de meses de negociaciones, desencuentros, prórrogas, extensiones del plazo y la intervención de mediadores, dos de los tres principales sindicatos los que representan al coro y a los músicos de la orquesta llegaron el lunes a un acuerdo con el director general de la Met, Peter Gelb. Para conseguir el encuentro ha habido concesiones por ambas partes: los sindicatos aceptan rebajarse el sueldo por primera vez en varias décadas, mientras que la dirección reduce los recortes de salario que pretendía y recortará otros gastos. Todavía queda convencer al tercero de los grandes sindicatos, el que representa a los montadores y tramoyistas, y a otras organizaciones sindicales minoritarias. Al cierre de esta edición, las negociaciones continuaban para llegar a un acuerdo antes de que acabara el plazo, en la medianoche de ayer (seis de la mañana en España)