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54 ABCdelVERANO GENTE SÁBADO, 16 DE AGOSTO DE 2014 abc. es estilo ABC Segundo plano Danielle Mitterrand siempre estuvo a la sombra de su marido y no le gustaba el papel decorativo de Primera Dama. Decidió implicarse más en los problemas de las personas más desfavorecidas. A la derecha, Nicolas Sarkozy besa a Cécilia Attias, su segunda esposa, en 2007 ABC EFE Un papel invisible La esposa de Jacques Chirac, Bernadette (sobre estas líneas) sentía que no era nadie al lado de su marido y lo que ella hacía no tenía importancia alguna Vuelve y cancelo la El libro Primeras Damas desvela los sufrimientos de las esposas y novias de los presidentes de Francia PATRICIA ARIÑO MADRID boda con testó. Esta historia llenó entonces páginas de las revistas del corazón francesas y su vida privada, como ha pasado recientemente con la del actual presidente François Hollande (60) casi parecía convertirse en una cuestión de estado. Ahora forman parte de Premières dames que analiza el papel y la experiencia de ocho primeras damas francesas, de Yvonne de Gaulle a Valérie Trierweiler. El libro relata cómo la vida de cada una de ellas en el palacio del Elíseo puede llegar a ser una pesadilla. Rodeadas de lujo, se convierten en prisioneras de un rol que no termina de formalizarse. La Constitución francesa lo ignora y también el organigrama del Elíseo. Y al final, sus idas y venidas, o las de sus maridos que también dan para algún capítulo que otro las acaban convirtiendo en objeto de todas las miradas, forzándolas incluso ansiar escapar de todo aquello. Dijo una vez Bernadette, la mujer de Jacques Chirac, que el i vuelves, lo cancelo todo Esa frase, enviada por Nicolas Sarkozy (59 años) en un mensaje al móvil a su exmujer Cécilia (56 años) podría haberse convertido para algunos en una idea romántica de reconquista cuando parece que todo está perdido. Pero se trató más bien de un intento desesperado por parte del ex presidente francés de traer de vuelta a quien fue su segunda esposa. Era febrero de 2008 y faltaban apenas unos días para la boda de Nicolas Sarkozy con Carla Bruni (46) Pero Sarko echaba de menos a Cécilia. Los problemas de la pareja, muy sonados a lo largo de su matrimonio, explotaron durante la campaña presidencial de 2007 y el inicio del mandato de Sarkozy. Ella, que afirmaba que ser primera S dama, se la sudaba (sic. ejercía mucha influencia en la política de su marido y participaba en las reuniones. Fue criticada por colocar a su amiga Rachida Dati (48) en el puesto de ministra de Justicia. Así lo recoge el libro Premières dames del periodista Robert Schneider, que examina el papel de Cécilia como primera dama y el final de su matrimonio con el expresidente. Tras la victoria, Sarkozy ese año pasó las vacaciones en el yate de su amigo Vincent Bolloré, en Malta. Hecho que fue muy comentado y criticado, porque tenía previstos otros planes en un hotel de lujo en Hameau des Baux, en la Provenza. Pero él, el jefe de Estado al que llamaban bling bling al que le gustaba codearse con personalidades de lo más selectas, pensó que no había mejor manera que recuperar a su mujer pasando unos días en un barco por el Mediterráneo. Creía que así Cécilia no se escaparía según recoge el libro. Sin embargo la decisión de ella era clara, las revistas del corazón alimentaban los rumores de separación y la confirmación y el divorcio llegaría tiempo después: Cécilia mantenía una relación con el publicista Richard Attias, organizador del congreso de la Unión para el Movimiento Popular (UMP) el cual Sarkozy presidía. Cuando parecía que todo estaba olvidado y Sarkozy era feliz con Carla Bruni, tal vez le pudieron los nervios y antes de dar el paso definitivo con la cantante quiso intentarlo por última vez. Pero Cécilia nunca le con- Romance mediático Bruni se ha convertido en el mejor apoyo de Sarkozy ante su difícil situación judicial