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40 DEPORTES Atletismo Campeonato de Europa SÁBADO, 16 DE AGOSTO DE 2014 abc. es deportes ABC Indira Terrero, un bronce por milímetros La española, tercera en los 400 metros, tuvo que esperar a la photo finish para celebrarlo E. V. ESCUDERO Antes de viajar a España, en aquel verano de 2010, Indira Terrero (La Habana, 1985) ya había tomado la decisión. Viajaría hasta San Fernando para disputar con Cuba un campeonato Iberoamericano y cuando terminara, se quedaría a vivir en España. Así lo había acordado con algunos conocidos de la isla que habían recorrido un camino similar tiempo antes y así lo cumplió tras haber conseguido una medalla de bronce el campeonato. Aquella fue su última presea como atleta cubana. Esa noche, junto a otros tres atletas, se trasladó a Castellón y comenzó una nueva vida, pensando más en sobrevivir que en el atletismo. Cuando Indira se instaló en España en junio de 2010 no imaginaba que cuatro años después iba a estar en el podio de un Campeonato de Europa, luciendo la bandera de España y con una medalla de bronce al cuello. Metal similar al que lució en San Fernando una lejana ya tarde de verano hace cuatro años. El camino en todo ese tiempo no ha sido fácil. De sus inicios en Castellón, Indira pasó a Valencia, donde siguió con los entrenamientos que había comenzado en el Playas de Castellón, club que le abrió de nuevo las puertas del atletismo. Muchos entrenamientos después, Terrero ha recogido la cosecha. Una medalla muy trabajada y más en una temporada complicada por las lesiones. No tengo palabras. Estoy muy feliz. No me lo creo después del año que he tenido de dolores en las rodillas señaló la atleta poco después de haber cruzado la línea de meta de los 400 metros en tercer lugar. Indira Terrero, feliz tras haber conseguido la medalla de bronce en los 400 metros lisos la otra española en la final del 400, terminó octava, lejos de las medallas y decepcionada. Tenía que haber arriesgado más para verme ahí, luchando con las primeras reconocía entre sollozos. REUTERS Cáceres, a la final En el resto de la jornada hubo luces y sombras en la participación española. Eusebio Cáceres, aspirante al oro en la final de longitud del domingo, se metió en la final sin aparentes problemas con un salto de 8,05 metros. Méliz y Okutu no tuvieron tanta fortuna y se quedaron fuera de la final. Ruth Beitia también cumplió por la mañana en las preliminares del salto de altura y luchará por la medalla mañana. Por su parte, David Bustos se salvó del desastre del 1.500 y, a pesar de caer en su serie, fue repescado para disputar la final. Olmedo y Mechaal no podrán disputarla. Un desplante y pitos para Ángel Mullera El público la tomó con el español en la entrega de medallas del 3.000 obstáculos. Su bronce, propiciado por la eliminación No sentía las piernas Al principio pensaba que había sido cuarta reconocía Terrero. Una sensación que también reflejaba la imagen de televisión, pero que la photo finish se encargó de descifrar a favor de la española. Lo único que me decía en la recta final era que tenía que llegar. No me puedo debilitar, tengo que seguir hasta la meta y me tiro. No sentía las piernas señalaba, feliz, la atleta, tercera finalmente tras la italiana Grenot (51.10) y la ucraniana Zemlyak (51.36) El tiempo de Indira (51.38) coincidió con el de la británica Ohuruogu, campeona del mundo que ayer se quedó sin podio. Es increíble subir al podio ganando a mi ídolo afirmaba la española ayer, tras conseguir el objetivo que se había marcado cuando tomó la decisión de abandonar su país. Una medalla de bronce- -la cuarta de la delegación española en Zúrich- -que la confirma como una de las atletas con más futuro del atletismo español. Bokesa, del francés Mekhissi, no sentó bien en algún sector de la grada que pitó al español en el podio. Kowal, compatriota del eliminado, dejó luego a Mullera fuera de la foto, un desplante por el que luego pidió perdón al español. Tenis Masters 1.000 de Cincinnati Ferrer impone sus galones ante Robredo y pasa a semifinales E. DE RIVAS David Ferrer se mantiene fiel a su estilo. También ante Robredo, al que conoce de sobra, para hacerse un hueco en las semifinales del Masters 1.000 de Cincinnati. Con garra, con pelea y con un poquito de suerte en el momento clave. El de Jávea no hizo su mejor partido, pero por coraje luchará contra el francés Benneteau por un puesto en la final. Venció a Robredo, que venía crecido después de eliminar a Djokovic con un gran tenis en octavos de final. En la primera manga le demostró quién mandaba, quién era el favorito y se impuso por 6- 3. Un espejismo. Robredo se quitó los nervios con el marcador en contra. Soltó el brazo y se olvidó de los 16 errores no forzados del primer set. Habían cambiado de lado y era Ferrer el que comenzaba a fallar. El alicantino había perdido el tino y mandaba fuera cada bola que se jugaba, algo que aprovechó Ro- bredo. Se limitó a pasarlas, esperando el fallo de Ferrer. La táctica funcionó y se hizo con un 6- 4, aunque al final no sirvió de mucho. Le tembló el brazo y desperdició tres bolas de break que acabó pagando. La suerte se alió en su contra y la cinta le regaló a Ferrer las semifinales, con un punto decisivo que ponía al alicantino con 5- 3 y servicio. Un golpe mortal. Nadal, indeciso Continúan las dudas sobre la participación de Rafa Nadal en el US Open. El mallorquín ha pospuesto su decisión hasta la próxima semana y dependerá de cómo esté su muñeca.