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18 ESPAÑA SÁBADO, 16 DE AGOSTO DE 2014 abc. es españa ABC Rajoy aplaza la poda en Madrid Moncloa quiere apurar los plazos para elegir el ticket madrileño. Al estilo Cañete MAYTE ALCARAZ MADRID C uando Aznar me propuso ser candidata a la Comunidad me llamó un año antes. A día de hoy, a mí nadie me ha dicho nada Quien habla es Esperanza Aguirre. Así contestaba hace unos días cuando se le preguntaba en privado si será o no candidata a alcaldesa de Madrid. Ni sí, ni no. Aunque todo el que la escucha infiere que es que sí. De vacaciones en Asturias, a la presidenta del PP madrileño sigue sin sonarle el teléfono. Y no es que las comunicaciones entre Ribadumia (lugar de vacaciones de Rajoy) y Colunga (zona donde descansa Aguirre) estén bloqueadas. Es que Rajoy espera. Primero, porque está en su adn dilatar las decisiones que se lo digan si no a Arias Cañete después, porque las encuestas que hoy posee no garantizan que ninguno de los postulantes obtenga no ya la mayoría absoluta, sino ni siquiera el 40 necesario si Moncloa cambia la ley para que gobierne la lista más votada; y finalmente, porque aguarda a que antes anuncie sus apuestas el PSOE. Pase usted primero. Una sola silla Pedro Sánchez tiene convocadas sus primarias locales en septiembre. Pero, hasta entonces, su particular gallinero tampoco está especialmente calmo: Jaime Lissavetzky era el candidato casi seguro hasta hace unas semanas pero la salida de su amigo Pérez Rubalcaba de Ferraz ha debilitado su futuro y reactivado una candidatura que es un secreto a voces, la de Antonio Miguel Carmona. Pese a que el diputado y tertuliano asegura a ABC que no tiene nada decidido no oculta su predisposición a dar la batalla para recuperar la hegemonía que perdió su partido hace 23 años. A su lado, su amigo el líder madrileño Tomás Gómez, responsable del mayor descalabro de la historia socialista en la capital, cree ganada su plaza a la Comunidad para completar el ticket Pero el mal ajeno no es consuelo en el PP. Y en el de Madrid de Esperanza Aguirre, menos. Lo demuestra que esta todopoderosa estructura, con 90.000 afiliados, ha redoblado la presión para que Rajoy mueva ficha antes de noviembre. Sobre todo desde el batacazo que se dio en las europeas del 25 de mayo cuando el partido perdió en Madrid 18,7 puntos con respecto a 2009; y si se com- para con los comicios generales de 2011, se dejó más de un millón de apoyos. A ello se suma que el PP de Madrid tiene nada menos que a su presidenta y a su secretario general, Ignacio González, a la espera de destino. Porque mientras Aguirre, aunque no lo confiese públicamente, alberga esperanzas de volver a las instituciones siempre que las encuestas le garanticen ser la próxima alcaldesa su sucesor en la presidencia regional sí ha hecho saber en público que quiere someterse al veredicto de las urnas para revalidar su cargo. Pero Rajoy calla. Y es el único. Mientras tanto no hay salida pública de Ana Botella en la que no se le cuestione su futuro, con el morbo añadido de medir el efecto que tendrá su condición de esposa del expresidente Aznar. Los que la conocen sostienen que quiere seguir pero está a expensas de la decisión de Rajoy; delicada decisión por sus connotaciones familiares. La última vez que amagó con una respuesta sobre su horizonte fue ayer mismo: Ya veremos, depende de muchas cosas Unos días atrás, el pasado lunes, confesó que solo hay que tener miedo a tener miedo La frase que popularizó Roosevelt sirvió de aviso a navegantes: la regidora no teme los movimientos que buscan ocupar su silla, dando así por hecho que tales conjuras existen. Todo el mundo miró a Aguirre, con la que ya no le une la amistad de antaño. Pero también a la delegada del Gobierno. Cristina Cifuentes es la única dirigente que se mantiene siempre al margen, a pesar de que es baza segura en las quinielas. Sus últimas palabras rehusando hablar de candidaturas para no contribuir a que haya personas que se pongan nerviosas fueron pasto de especulaciones. Hay un miembro de la directiva nacional que describe gráficamente la melé madrileña: Cada vez sostiene hay más postulantes a ocupar una silla. Pero la silla sigue siendo una Cuando Rajoy elija el nombre para la Alcaldía, y solo entonces, optará por la figura que luchará por la Comunidad. La tradición demuestra que el efecto arrastre que tiene la candidatura municipal resta importancia a la opción autonómica. Por eso, el mismo dirigente asegura que Rajoy tiene casi segu- Encuesta en otoño El partido prepara un sondeo en septiembre donde testará también a cargos nacionales Preservar al elegido Pese a la melé madrileña, Rajoy es partidario de no quemar a los candidatos, sobre todo si ya gobiernan