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SÁBADO 9.8.2014 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.017 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. 14326 8 424499 000013 EL VERANO, TODOS LOS VERANOS Estepona VISTO Y NO VISTO Cuando la playa es lo de menos El feísmo del boom turístico, a cuyos balcones da la sensación de que van a asomarse los Alcántara, aumenta el placer de ascender por el casco antiguo IGNACIO RUIZ- QUINTANO HOLOCAUSTOS Sócrates y Jesús de Nazaret son la tradición oral. Como la concejala segoviana, que no parece muy leída S Panorámica del casco antiguo de Estepona ABC A tiro hecho BEATRIZ MANJÓN Dónde dormir Health House Las Dunas, primer complejo de salud y lujo de Naturhouse, que ofrece spa, yoga y pilates. Absténgase si sueña encontrarse con Lindsay Lohan. E n Estepona pasaba los agostos una amiga del colegio a quien prometí no olvidar cuando marché a vivir a Galicia. El intercambio de postales veraniegas duró más que la amistad, porque las costumbres pesan más que los afectos, y fue así como llegué un buen día a Estepona, con la sensación de volver en lugar de llegar, aunque dice Pessoa que el lugar al que se vuelve es siempre otro. Las postales son como la foto de Facebook, muestran lo mejor o lo que se cree mejor pero las ciudades, como las personas, se conocen con lo malo. Entremedias de cándidas palomas añade más belleza un negro cuervo de cuanto pueda hacerlo un blanco cisne aseguraba un personaje del Decamerón. El feísmo del boom turístico, a cuyos balcones da la sensación de que van a asomarse los Alcántara, aumenta el placer de ascender por el casco antiguo, donde las macetas se visten de un mismo color por cada calle y hasta se ponen flamencas. Puede uno acallar el runrún de la rutina en la quietud de la plaza de San Francisco, solo interrumpida por las palomas que acompañan la memoria del padre Manuel, párroco durante cincuenta años en la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios; o visitar la Torre del Reloj, sitiada por for- Dónde comer Puede tomarse una rebaná o un arroz en La Rada, frente a la playa que frecuenta José Tomás. Para cenar, el Robbies, podrá comerse a Antonio Banderas, pero en bistec. Dónde golfear El Atalaya Golf Country Club posee uno de los campos de prácticas más completos. Para otro tipo de swing, la discoteca Plató 68. mas nuevas, como esas historias de amor que se resisten al olvido, o callejear hasta la plaza de las Flores, donde acaso hay más arbustos, a cuya entrada unos versos de Rilke nos recuerdan que somos siempre espectadores en todas partes Es uno de los puntos de la ruta de la poesía, por la que hallarán a Machado, Szymborska, Víctor Hugo o Manuel Alcántara. A la literatura tampoco escapa la antigua casa de las Tejerinas, aquellas señoras centenarias, feas y adorables por su simpatía que solían invitar a merendar a Torrente Ballester. Mira la plaza ACB señala un señor a su parienta, refiriéndose a la plaza ABC ¿Acaso no es el periodismo acertar el tiro? En la barriada Isabel Simón, el mural más grande de España se reparte en varias fachadas, en una de las cuales faena un pescador que bien pudiera ser un Bruce Willis anciano. Que yo sepa, el actor es de los pocos famosos que no tienen calle: Carmen Sevilla, Raphael, Rocío Jurado, Paul Naschy... ¡Hasta hay calle Montañez! A Estepona han ido a morir Alvin Lee y Gary Moore quién sabe si será el verdadero cruce de caminos y resucitó en un abrazo Melodie, la de Kimera, no la del gorila, cuyo secuestro es uno de mis primeros recuerdos del miedo. En el puerto, armonía blanquiazul, todo es bullicio, como cuando en la playa de la Costalita se bañó la hija de Obama. Frente al casco urbano se extiende La Rada, donde se suceden incontables chiringuitos, en los que tiene una siempre la sensación de haber estado, pues en todos hay un guiri haciéndose foto con caña, que no es la del río Padrón, en el que unos pican y otros no, como los pimientos. De los culitos mojaos que no es indiscreción sino gentilicio, escribió Ted Walker en 1987: Miran hacia el cielo, hacia las colinas, de donde viene su salvación en aviones desde Luton y Gatwick Es en, cualquier caso, una salvación recíproca. MAÑANA, Luarca ubía yo, cabeceante como un asno gerundense equus africanus asinus que diría Arsuaga) mi cuesta de los elefantes, que es la del playón de Lastres, en la Asturias de los dinosaurios, y bajaba, sorteando a los vehículos, una madre andaluza con su niño de unos cinco años que al paso de un Jaguar (sí, un Jaguar verde, no un Seat León tuneado en amarillo) se quedó nota, como Narciso en la fuente, o como un toro encastado en el peto, pero su madre lo rescató de un tirón: ¡Ninio, por Dio! Mira que si te piya ese coshe ya no hay más ninio, ya no hay más Jacobo. Se acabó. ¡Ar sielo que se va! ¿Con el abuelo? quiso saber el niño. ¿Por qué estas mujeres maravillosas, capaces de contestar en un santiamén cualquier interrogación ontológica, no mandan en nuestra vida pública? En nuestra vida pública mandan mujeres como Ana Mato, que aún no ha salido a explicar que el ébola es un bichito tan pequeño que si se cae de la mesa se mata. O como Maruja Torres, que tuitea que en África mueren muchas más personas al día de sida y de malaria, y que eso es lo que deberíamos estar solucionando. Pero el ébola tiene glamour es su remate de verónica. O como esa concejala segoviana de Turismo y Patrimonio Histórico que suspendió un ciclo de cine israelí... por el holocausto de Gaza Que no se diga que nuestra postura en contra del holocausto de Gaza no es clara. Si hay que suspender ahora cuatro sesiones de cine de cuatro creadores judíos... pues se suspende. Hombre, holocausto por holocausto, y puestos a ser punkis, si hay que dejarla a ella sin cochinillo de Casa Cándido por el holocausto del Gal pues se la deja, por muchos trabajos publicados sobre etnología y cerámica (sic) y por muy amplia experiencia en narración oral (sic) que tenga. Oralidad. Tertulianidad. La sensibilidad occidental viene de Atenas y Jerusalén: Sócrates y Jesús de Nazaret pertenecen a la tradición oral. Como la concejala segoviana, que no parece muy leída.