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ABC SÁBADO, 9 DE AGOSTO DE 2014 abc. es sociedad SOCIEDAD 35 José María Viadero, director de la ONG Juan Ciudad Los del servicio de limpieza son los que más asustados están Los limpiadores y los auxiliares del Carlos III manejan el material contaminado ALEJANDRO CARRA MADRID nían experiencia les han enseñado cómo ponerse y quitarse los trajes y se van acostumbrando. Una vez que se le han puesto todas las medidas invasivas a Pajares, ellos y los auxiliares son ahora los que tienen que manejar cada día todo el material contaminado Más estrictos que la OMS Las medidas sanitarias de seguridad tomadas con Pajares son las máximas, incuso por encima de las que marca la OMS, que no indica en sus protocolos que las habitaciones deban tener esclusas de presión negativa puesto que este virus no se contagia por el aire. Pero en el Carlos III no solo se ha aislado a Pajares en una habitación con estas características sino que además quienes le manejan físicamente llevan un traje de protección individual de nivel 4, con equipo de respiración autónomo. Aunque con la práctica ya no tardan más de media hora en ponérselo y quitárselo, pesa mucho y el calor se hace agobiante. No es nada fácil trabajar con él. Los que no se acercan a menos de metro y medio de Pajares tienen más suerte y no lo llevan; con el mono amarillo, los guantes, el calzado y las gafas y la mascarilla es suficiente. Pero este traje tambien hay que ponérselo y quitárselo según un protocolo muy detallado Desde que ingresó en el hospital madrileño, Pajares no ha tenido ninguna hemorragia ni complicación, y con los sistemas de telemetría y videocámaras instaladas no es necesario entrar tantas veces en la habitación. Pero siempre hay que lavarle, cambiarle y retirar todo el material de desecho. Y ahí está el ébola EFE Evacuación de Liberia Respetamos la decisión del Gobierno de no sacar del país a las hermanas infectadas Chantal y Paciencia Juliana, sin fiebre y Miguel estable El padre está bien, está todo controlado y hay esperanzas. Miguel y Juliana están siendo bien atendidos, aunque por deseo suyo no se hará público su estado de salud explicó ayer José María Viadero, director de Juan Ciudad. Sin embargo, casi simultáneamente el Hospital La Paz- Carlos III hacía público un parte de la hermana Juliana (que dio negativo a la prueba del ébola practicada el jueves) en el que se aseguraba que contaba con buen estado general, no tenía fiebre ni síntomas. El hospital aclaró que se mantendrán las medidas de control y seguridad hasta tener el resultado de otras pruebas. Viadero aseguró que el provincial de Juliana decidirá si va a volver a África. En cuanto al sacerdote, se encontraba estable y sin hemorragias, según las últimas informaciones. El padre Miguel permanece ingresado desde el jueves rial) para las que la Orden también pidió la repatriación y a lo que el Ejecutivo no accedió, el director de Juan Ciudad señaló que no iban a entrar en debates éticos y que el Gobierno podría no haber repatriado a nadie Tenemos que respetar la decisión del Gobierno, hicieron lo que tenían que hacer La población nos necesita En cualquier caso, la Orden quiere enviar personal sanitario como dispositivo de choque para ayudar a los que se quedaron allí y también se está montando un equipo estable para que permanezca en Liberia. Esta mañana hablé con William, el enfermero que cuidó de Miguel y al que considero un héroe. Me dijo que la hermana Chantal estaba más decaída señaló. Viadero negó que estuvieran abandonados. Están bien atendidos, aunque no como nosotros quisiéramos, aunque se sienten solos y lejos El director de Juan Ciudad, que en muchas ocasiones tuvo que hacer pausas por no poder contener la emoción recordó que no hay ningún hospital abierto en Liberia. Una de las preocupaciones de Miguel cuando se enteró de que cerraba el hospital, era qué iba a ser de esta gente. La población nos necesita concluyó. Atender a un enfermo de Ébola es algo a lo que pocos médicos y personal sanitario están acostumbrados. Pero en 36 horas, España pasó a convertirse en pionera en Europa en el tratamiento clínico de un paciente afectado por este virus hemorrágico. Y como ante toda situación nueva que entrañe riesgo, los nervios son inevitables. Miguel Pajares, el misionero español infectado por Ébola, repatriado desde Liberia junto a la hermana Juliana Bonoha, lleva ingresado desde el pasado jueves en el hospital Carlos III de Madrid, atendido por 2 médicos, 4 enfermeros y 4 auxiliares que a lo largo del turno se van relevando cada dos horas para atender a Pajares. Y no todos los miembros del equipo lo llevan con la misma calma. Fuentes próximas al personal que atiende a Pajares cuenta a ABC que Los de la limpieza son los que están más asustados y los que peor lo están pasando, y nadie habla de ellos Al fin y al cabo, sigue explicando esta persona, en el resto del equipo los hay que han tenido contacto con otro tipo de pacientes con enfermedades infecciosas, algunas incluso más peligrosas que el ébola. Pero para la gente del servicio de limpieza todo esto es totalmente nuevo. Están asustados pero cumpliendo. Los que ya te- En el Carlos III de Madrid están ingresados los dos religiosos EFE