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ABC SÁBADO, 9 DE AGOSTO DE 2014 abc. es ENFOQUE 5 Despacho en Marivent Rajoy, en modo automático JESÚS LILLO Aunque todavía hay quienes se empeñan en comparar a Mariano Rajoy con un plasma, acristalado y plano, hay que reconocer que existen en el mercado televisores inteligentes los llaman que dan bastante más juego que el presidente del Gobierno en una comparecencia. Como para casi todo, es cosa de leerse el manual de instrucciones. Rajoy pone el automático para rellenar un cuestionario que, como una prueba procedente de una convocatoria anterior, se sabe al dedillo. Ayer, examen de cultura general, tipo test, y pregunta larga sobre la consulta de Artur Mas: sí, no, no, sí, una que me dejo en blanco, no, sí, sí, otra en blanco, no y adiós muy buenas. A Mariano Rajoy le buscan las vueltas y los canales, pero vuelve a responder lo mismo porque una y otra vez le preguntan lo mismo. Cambian el tono y el acento, de la rutina de Madrid al aire naíf de Mallorca, ayer ventolera, pero el resultado no varía. A Rajoy le aprietan la tecla de siempre y activa una respuesta mecánica. En Palma, el presidente del Gobierno estaba tan aburrido y aplanado que pasó por encima del plasma de los reporteros y, del tirón, se dirigió a Artur Mas. Ley y diálogo señaló Rajoy, que suprimió un elemento de la santa trinidad del trile ley, diálogo y democracia con que el presidente catalán pretende abordar su empresa separatista. Desde que la democracia real fue redefinida y transformada por los indignados en una pieza elástica, adaptable a cualquier colectivo social, político, económico o geográfico y sobre todo excluyente, como una faja que reduce por un lado lo que expulsa por otro, su utilización resulta sospechosa, sobre todo en procesos tan abiertos o tan cerrados como una revuelta callejera o parlamentaria, más de etiqueta. En modo automático, programa en frío, Rajoy dice lo de casi siempre, pero habla a distancia. El presidente del Gobierno no se queda en el plasma de las preguntas congeladas y, de lejos, le recuerda a Artur Mas que esa democracia recortada y contrahecha que se trae entre manos solo existe en su sala de prensa. ESPAÑA Don Felipe y Mariano Rajoy, ayer, antes de despachar en el Palacio de Marivent JAIME REINA