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88 ABCdelVERANO CULTURA DOMINGO, 13 DE JULIO DE 2014 abc. es estilo ABC FESTIVAL GREC Eels deslumbra con sus tragedias cotidianas D. MORÁN BARCELONA A Mark Oliver Everett, el hombre que se esconde entre las tragedias domésticas de Eels y que fijó su terrible historia familiar en la autobiografía Cosas que los nietos deberían saber se le acusa últimamente de repetirse, de recrearse demasiado en sus miserias, pero anoche sus lamentos cobraron sentido a la sombra de ese magno escenario que es el Teatre Grec. Si en su anterior actuación en la ciudad Mr. E y sus secuaces llegaron luciendo impecables en chándal y con ganas de rocanrolear, ayer tocaba etiqueta e intimidad. Trajes grises, melodías crepusculares y, en fin, los ánimos por los suelos. Un territorio en el que el estadounidense, crecido en la adversidad y especialista en convertir en gozos las miserias, se maneja como nadie. Así que fueron cayendo Parallels Mansion Los Feliz My Timming Is Off e It s a Motherfucker y quedó claro que no sería una noche de electricidad y rock desbocado, sino de emociones a flor de piel, suaves letanías acunadas por el piano y pinceladas de xilófono, melódica y trompeta. Una maravilla para rubricar uno de los grandes conciertos que dará el Festival Grec esta temporada. Poco amigo de quedarse quieto en un mismo sitio demasiado tiempo, el músico estadounidense rehizo por enésima vez Fresh Feeling y My Beloved Monster aflojó el nudo de la garganta con una energética versión de Birds y, justo cuando el público andaba despistado tarareando el estribillo, asestó un nuevo golpe maestro con la trémula y espectral Gentlesman s Choice Si un perdedor como yo ha llegado hasta aquí, cualquier cosa es posible dijo antes de bordar Where I m Going y de saltar a las butacas para abrazarse al público. Un lujoso broche a una mágica noche que se elevó aún más alto con las emocionantes versiones de Can t Help Falling In Love de Elvis y Turn On Your Radio de Nilsson, despedia y cierre de una velada con la que Eels confirmaron, una vez más, que sus penas son nuestras alegrías. ABC Dee Dee Ramone El bajista de la banda falleció en 2002 por una sobredosis de heroína Tommy Ramone Batería del grupo, murió el viernes de un cáncer de vías biliares Joey Ramone El carismático vocalista falleció en 2001 por un cáncer linfático Johnny Ramone Un cáncer de próstata se llevó al guitarrista en 2004 Ramones El punk se queda huérfano Fallece el batería Tommy Ramone, el último miembro original de la banda neoyorquina DAVID MORÁN BARCELONA EFE Aún colea Marky, su sustituto a la batería y a quien no hace demasiado se pudo ver de gira por España manteniendo viva o por lo menos intentándolo la llama de su antiguo grupo, pero con la muerte de Tommy Ramone, batería original y fundador de los Ramones, se extingue definitivamente el espíritu de la banda que convirtió el punk en un juego de niños enfurruñados y en una veloz y ruidosa manera de escapar del aburrimiento. El final de esa era a la que la banda neoyorquina ya le cantó en End Of The Century su accidentado trabajo junto a Phil Spector, y que, tras unos años salpicados por las muertes de Joey, Dee Dee y Johnny, se consuma ahora con la desaparición de Tommy, quien, enfermo de cáncer, falleció el viernes en su casa de Queens a los 62 años. Se cierra así una historia, la de la fundación del punk estadounidense, en la que Tamás Erdélyi, un joven húngaro que emigró con su familia a Nueva York en los años cincuenta y acabó sentado frente a una batería casi por accidente, jugó un papel esencial. En realidad, y pese a que Tommy ya había coincidido con el fiero guitarrista Johnny Ramone Cummings en la banda Tangerine Puppets, los Ramones estaban destinados a ser un trío. Johnny a la guitarra, Dee Dee al bajo y el espigado Joey cantando y aporreando la batería. Tommy sería el manager suya es, por ejemplo, la primera hoja de promoción de la banda pero los problemas de Joey para tocar y cantar al mismo tiempo forzaron el cambio de cromos. ¿Y por qué Tommy? Fácil: nadie más quería sentarse a la batería, lejos de los focos del escenario. Si su llegada a la banda fue azarosa y casual, su estancia en la misma no podría haber sido más breve: llegó en 1974 y en 1978, después de haber grabado tres discos, se esfumó, ale- gando que era incapaz de seguir el agotador ritmo de las giras. Se fue Tommy, sí, pero su huella quedó grabada a fuego en Ramones (1976) Leave Home (1977) y Rocket To Russia (1978) los tres trabajos que definieron los rasgos de identidad de la banda y transformaron la influencias de los Stooges y los New York Dolls en un cóctel perfecto de velocidad, crudeza, inmediatez y sentido del humor. Grito de guerra Por si fuera poco, en la hoja de servicios de Tommy también destaca la autoría de I Wanna Be Your Boyfriend Havana Affair y, sobre todo, Blitzkrieg Bop canción emblema de la banda y grito de guerra que llevó al punk de los setenta a sacudirse al ritmo de ese Hey Ho Let s Go que aún hoy resuena con irresistible magnetismo. Tras abandonar los Ramones, Tommy se mantuvo vinculado a la banda como productor ocasional de algunos de sus álbumes también trabajó para The Replacements y Red Kross pero la historia ya estaba escrita y, pese a la decena de trabajos que publicó la banda hasta su disolución en 1996, rara vez consiguieron igualar el impacto de aquella trilogía inicial. Tres discos de altura que resumieron a la perfección lo que debía ser el punk y que se han quedado hoy completamente huérfanos. Canción emblema A Tommy Ramone hay que agradecerle Blitzkrieg Bop feroz himno de guerra de la banda