Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
82 ABCdelVERANO GENTE A ESTA ALTURA DOMINGO, 13 DE JULIO DE 2014 abc. es estilo ABC MARTA BARROSO La madre coraje de Cristiano Ronaldo cuenta su dura vida Dolores Aveiro pone a la venta sus memorias, en las que recuerda la crudeza del hospicio en el que creció y el alcoholismo de su marido BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL EN LISBOA SOLA EN LA CIUDAD Creo que conocí la felicidad, o casi. Porque les echaba de menos ada vez que recuerdo el verano de 2011 me dejo llevar por la melancolía y sonrío. El verano perfecto. Las vacaciones más puras. Los días, de descanso. Absoluto. La libertad. Libre, sí, libre como el sol cuando amanece, libre como el mar, libre como el ave que escapó de su prisión y pudo al fin volar. Hice mía la canción del gran Nino Bravo y al despertar, cada mañana, entonaba como podía y cantaba. Libre. Sola. Qué sensación tan gratificante. Abría la ventana y le decía al mundo que sabía, por fin, lo que era libertad. Ay Nino. Qué chute de energía. Palabra a palabra, al cantar tu melodía me transformaba y dejaba que el día fluyera a su antojo sin preocupaciones de ningún tipo. Creo que conocí el concepto de felicidad. O casi. Porque echarles, les echaba algo de menos, pero las sensaciones que tenía no eran precisamente de tristeza. Él y los niños entonces más adolescentes todavía habían puesto rumbo al Sur y yo me quedaba en mi ciudad. Motivos profesionales. No le den más vueltas. Que me hicieron rozar el cielo en esos días de soledad. El término convivencia se desvaneció y apareció la armonía. Mientras, Él luchaba con las fierecillas y se concienciaba por primera vez del valor de una mujer, su mujer, en plenas vacaciones. Por llamarlas de alguna manera. Desde entonces nunca me ha vuelto a dejar sola. Lo cual es un error. Porque estoy convencida de que, si los matrimonios se dieran de vez en cuando unos días de descanso, la paz se haría más presente. Yo me cojo este puente, tú el otro, yo julio y tú agosto. En plan súper bien, de verdad. Para conocer el sonido del silencio, las vivencias de un vagabundo con casa, la sensación de no estorbar incluso de no ser estorbado y de hacer lo que quieres cuando quieres sin dar explicaciones a nadie. Fue tan hermoso que cuando lo recuerdo lloro. Como hoy. Perdida en mi habitación, a oscuras, y jugando compulsivamente a Candy Crush. La culpa es de mi director. Que cuando se me ocurrió decirle que a lo mejor repetía ese verano de 2011, me dijo: Perfecto. Así este mes de agosto tienes tiempo para escribir Él y Él los dos hombres que dirigen mi vida, aliados para no dejarme en paz. ¿Sola en la ciudad? No sé que es mejor. C La sempiterna sonrisa de Dolores Aveiro, madre de Cristiano Ronaldo (29) es la cara de la moneda. La cruz, el sufrimiento acumulado a lo largo de los años. Son conocidos los apuros económicos de la familia del futbolista portugués hasta que, gracias a su genialidad con el balón, se transformó en un rey Midas: todo lo que toca se convierte en oro. También eran públicos los problemas con el alcohol del padre de Cristiano, José Dinis Aveiro (jardinero municipal de Funchal, Madeira) así como otros episodios que marcaron el carácter del delantero y el de su familia. Ahora, por primera vez, Dolores Aveiro abre su corazón y su memoria para hablar de una vida plagada de dificultades y angustia, desde que vino al mundo. Madre coraje es el libro biográfico que relata los hechos y que acaba de salir al mercado en Portugal. El encargado de escribirlo ha sido Paulo Sousa Costa, quien define a la madre de Ronaldo como una mujer guerrera, de carácter fuerte, a quien el sufrimiento nunca le apagó la esperanza. Su autor pretende homenajear a una madre extraordinaria, que pasó por mucho para dar educación y comida a los hijos La aguerrida matriarca, que perdió a su propia madre cuando era una cría, vivió en un orfanato y venció un cáncer de pecho, creó una familia en la que nunca faltó amor. Es una mujer como hay pocas en el mundo añade Sousa Costa. REUTERS Estreno editorial Portada de las memorias de Dolores Aveiro, quien, sobre estas líneas, posa con su hijo, Cristiano Ronaldo; su nieto, el pequeño Cristiano Jr. y la modelo rusa Irina Shayk, pareja del futbolista desde hace años Una infancia difícil El libro de memorias, presentado la pasada semana, retrata a una de esas personas a quien la poca suerte, o mejor dicho, la tragedia, llamó a la puerta y entró sin pedir permiso según escribe el autor. Y es que con cinco años se quedó huérfana de madre, y desde ese día experimentó una existencia desgraciada: desde el abandono en un orfanato, hasta la agresión de su madrastra y mucha falta de comida a la mesa El volumen resalta su carácter luchador y el hecho de que nunca se dejó vencer por la mala suerte. Sí, es verdad que le fueron arrancando bruscamente los sueños, pero jamás perdió la determinación de luchar se puede leer en las memorias, editadas por Materia Prima. Su mejor arma para plantar cara a las dificultades que se ha encontrado en su camino es el amor, su valor más preciado. En Madre coraje también se detalla la particular batalla de Dolores contra el cáncer de pecho. Tras confirmarse que el bulto encontrado era un tumor maligno, el miedo heló al clan Aveiro, que trató de rodear de cuidados a su matriarca. Por un momento vivieron la posibilidad de quedarse sin madre, sin luz y sin referencia Angustiada, como las mujeres que pasan por el mismo trance, Dolores se juró a sí misma que no desistiría y que lucharía como la guerrera que siempre había sido. No podía haber llega- do su hora, aquella historia no podía acabar así A lo largo del texto se pueden conocer con detalle múltiples y desconocidos capítulos de su vida. Habla sin rodeos de diferentes asuntos, incluso de la polémica en torno a la madre de Cristiano Jr. Cuenta, además, cómo recibió la noticia de que Ronaldo iba a ser padre: Voy a tener un hijo y quiero que seas la que me ayude a educarlo y a darle amor, como siempre has hecho conmigo y con mis hermanos. Nunca se sabrá quién es la madre del bebé le anunció su hijo. Fue la propia Dolores quien recogió a su nieto a una clínica de Florida (Estados Unidos) mientras el delantero portugués disputaba el Mundial de Sudáfrica en 2010. Como era de esperar, el libro también tiene sus críticos, sobre todo aquellos lectores que piensan que, si ya el mercado está lleno de biografías de jugadores, ahora hay que sumar las de sus madres. Su autor, de quien partió la idea de escribir este libro, espera inspirar a muchas otras progenitoras a luchar contra cualquier dificultad que se les presente la vida. Una madre con esta fibra sólo podía crear al mejor jugador del fútbol del mundo afirma en su introducción. Dolores lo ha conseguido.