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20 PRIMER PLANO Suicidio demográfico español Propuestas para el futuro DOMINGO, 13 DE JULIO DE 2014 abc. es ABC TERESA CASTRO Prof. de Investigación del Departamento de Población del CSIC Invertir más en la educación de 0 a 3 años El principal obstáculo actualmente es la falta de empleo y de estabilidad laboral. El escaso apoyo público a la emancipación de los jóvenes, al cuidado de menores y a la conciliación de la vida laboral y familiar de madres y padres también dificulta que se tenga el número de hijos deseado. LOS EXPERTOS OPINAN ¿Qué se hace mal en España para tener estas bajas cifras de natalidad? ¿Qué se debería hacer para mejorarlas? Es necesario abordar con políticas eficaces la falta de empleo, la precariedad laboral, las desigualdades de género en las responsabilidades familiares y las dificultades de conciliar trabajo y familia. Solo si los costes y el cuidado de los hijos se redistribuyen de una forma más equitativa entre familias y sociedad, y también entre ambos progenitores, es posible que la fecundidad remonte. La inversión en educación infantil para los menores de 3 años también debería ser de máxima prioridad. ANTONIO IZQUIERDO Catedrático de Demografía de la Universidad de La Coruña MARÍA JESÚS LAGO Profesora de Geografía Humana de la Universidad CEU- San Pablo GOSTA ESPING ANDERSEN Experto en demografía de la familia (Univ. Pompeu Fabra) ALEJANDRO LARRUMBE Director de la Fundación Renacimiento Demográfico Dar oportunidad de empleo a los jóvenes La baja fecundidad responde a una motivación interior y a una barrera externa. El proyecto de alcanzar una mayor autonomía personal mediante la educación y la incorporación al mercado de trabajo con el consiguiente retraso en formar pareja y en la maternidad comporta que la fecundidad se retrase y se acorte el período fértil. El obstáculo exterior remite a la precaria situación laboral de las mujeres. Y a la difícil conciliación de la vida familiar y laboral. Desde el mercado de trabajo, ofrecer empleos a los jóvenes que sea compatible con adelantar la edad de la maternidad. Y desde las políticas públicas, acortar el período de exclusividad formativa (tanto en FP como en la Universidad) combinando estudios y experiencia laboral. Y aumentar la oferta de guarderías y servicios preescolares que facilite: formación, autonomía y maternidad. Desgravación fiscal Horarios como en en función de los hijos el norte de Europa Nueve de cada diez niños son hijos únicos, y no por deseo de los progenitores, sino por las circunstancias económicas que atraviesan las familias: precariedad e inestabilidad laboral, escasez de ayudas públicas, falta de apoyo, de viviendas públicas, etc. Sin una clara política de apoyo a las familias por parte del Gobierno, esta caída puede ir a peor. Es necesaria una actuación transversal que implique a varios ministerios y a sus consejerías para poner en marcha una mayor desgravación fiscal en función del número de hijos; la creación de una Consejería de Promoción y Apoyo a la Familia que coordine las ayudas sociales (primas por nacimiento o adopción, complementos económicos para los hijos menores de 20- 25 años que no ejerzan actividad, etc) También es necesaria una mayor oferta de plazas en guarderías públicas y becas. La baja natalidad se debe a un conjunto de factores: dificultad por parte de los jóvenes para encontrar trabajo (e ingresos) estables, lo que retrasa fuertemente la edad para emanciparse. La falta de guarderías (y a precio accesible) es otro factor importante. A ello se suma el riesgo de perder su trabajo cuando una mujer está embarazada. Los horarios y condiciones de empleo (rigidez, falta de contratos a tiempo parcial, etc. contribuyen a hacer difícil conciliar maternidad y profesión. El gran reto es permitir a las mujeres adelantar la edad para tener su primer hijo. Luego, mejorar las condiciones de trabajo: más seguridad en el empleo, mejor acceso a trabajos de tiempo parcial; fijar una jornada laboral como en el norte de Europa (de 9 a 17 horas) También sería necesario prolongar la baja de maternidad y extender la cobertura de guarderías. Reducir los impuestos a las familias Sobre todo, ignorar masivamente el peligro que implican para nuestra sociedad. En las últimas décadas, casi todo lo legislado y los valores impulsados por nuestros políticos han sido en contra de la natalidad. Y para la gente común, tener hijos no es prioritario en la vida, como antaño, sino algo a aplazar a menudo, hasta ser demasiado mayores o directamente a evitar. Un plan nacional de revitalización demográfica. Concienciar a los españoles de que la baja natalidad nos lleva a un desastre, y que es bueno tener (más) hijos. Crear un clima social pro- maternidad. Aliviar a los padres el coste de serlo y reconocer su aportación a la sociedad con reducciones sustanciosas de impuestos y mejoras en otras prestaciones públicas. Sensibilizar a la gente sobre tener más jóvenes el primer hijo, y facilitarlo.