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14 OPINIÓN POSTALES DIARIO DE UN OPTIMISTA DOMINGO, 13 DE JULIO DE 2014 abc. es opinion ABC JOSÉ MARÍA CARRASCAL DESENCUENTROS Por muchas veces que hablen, mientras Mas siga pidiendo la consulta soberanista, Rajoy no va ni puede dársela EL ESTADO DEBAJO DE NUESTRA CAMA POR GUY SORMAN Es hora de que los Estados se conformen con ocuparse del orden colectivo y no de nuestras decisiones personales. ¿De qué sirve que haya un funcionario debajo de cada cama? quién pertenece nuestro cuerpo? La respuesta varía según las épocas y las sociedades. Las controversias a las que dan pie el matrimonio homosexual, el aborto y el número de hijos autorizados ponen de manifiesto que no somos totalmente dueños de nuestro cuerpo y que sigue siendo un objeto tanto social como personal. Sin remontarnos demasiado a un pasado lejano en el que han existido todos los supuestos, recordaremos que en China sigue estando prohibido que un matrimonio se quede con más de un hijo. La cuestión es autorizar dos, pero eso está lejos de conseguirse. ¿Qué justifica esta represión? El hijo supone un coste para la sociedad, por lo que sería lógico que la sociedad, representada por el Partido Comunista, se encargase de lo que en economía se denomina externalidades Es un cálculo equivocado porque los hijos se convertirán en productores y aportarán a la sociedad más de lo que han costado. En realidad, este pseudo- cálculo económico oculta la voluntad de controlar a los ciudadanos en lo más íntimo que tienen. Pasemos a las sociedades occidentales en las que el debate sobre el debate homosexual divide en estos momentos tanto a Estados Unidos como a Francia. El fundamento de esta controversia deja perplejo. En Francia, que fue cristiana y donde apenas el 5 de la población practica todavía su fe, la oposición al ma- S OLO falta pedirles que se besen. O, al menos, que hablen. Desde titulares, tertulias, editoriales, artículos les instan a ello, con gritos o susurros, amenazas o halagos. Y les han hecho caso. Rajoy y Mas han hablado por teléfono, prólogo de un encuentro personal. El último que tuvieron fue el 29 de agosto de 2013, en la Moncloa y en secreto. Hasta que el diario Ara diera cuenta del mismo triunfalmente en vísperas de la Diada y de la cadena humana desde la frontera francesa hasta el último pueblo de Tarragona, envueltas en la estrellada Poco después, Mas anunciaba el referéndum soberanista, del que Rajoy se enteró por la prensa. ¿Tiene algo de extraño que no se fíe un pelo de él? Lo malo es que Mas se ha montado en un tigre dispuesto a devorarle en cuanto intente descabalgar. Cada paso hacia el independentismo disminuye su capacidad de maniobra y aumenta la de su aliado y rival Junqueras, que gana terreno sin desgastarse, mientras a Rajoy le basta escudarse en la Constitución, lo que, además, es su deber. Y cada día que pasa, el presidente de la Generalitat se encuentra más solo y más lejos de su objetivo, tanto en una España harta de sus vaivenes como en una Comunidad Europea, que está para todo menos para el desgarre de las naciones que la constituyen. ¡Hay que salvar a Mas! es el grito angustiado que oigo entre los catalanes moderados que buscan desesperadamente ese diálogo entre los dos presidentes. ¡Hay que darle la oportunidad de liberarse del abrazo de oso de Junqueras! Advierten. Y ofrecen puentes de plata en forma del reconocimiento de la identidad cultural catalana o de un pacto fiscal Pero ¿y si Mas no quiere salvarse? Pues ha desechado tales salidas y sigue erre que erre con consultar a los catalanes lo que quieren. No le basta con que le elijan para gobernarles ni le convence que la Constitución que le ha puesto en el cargo diga que la soberanía es de todo el pueblo español. Él quiere otorgar ya la soberanía al pueblo catalán para que decida no sólo su futuro, sino también el futuro de España. Y eso, naturalmente, Rajoy no puede dárselo. Y no puede dárselo porque sería bastante más que exceder sus poderes. Sería también traicionarlos. Quiero decir con ello que por muchas veces que se vean y mucho que hablen, mientras Mas siga pidiendo la consulta soberanista, Rajoy no va ni puede dársela. Fue él quien se metió en este lío, fue él quien no previó las consecuencias, quien, una y otra vez, ha dado muestras de deslealtad, volatilidad, falta de palabra y escasa visión tanto personal como general. Da un poco de pena. Pero con este tipo de personas solo puede actuarse de una forma: dejar que la realidad les muestre la situación a la que les ha llevado su imprudencia. Que es lo que está haciendo Rajoy. Así que nadie espere mucho de estos encuentros. Desencuentros más bien. ¿A trimonio homosexual, sinceramente, no debería ser religiosa. Los matrimonios homosexuales no cuestan nada a la sociedad, por tanto, la oposición no es económica. ¿Consideran los heterosexuales casados que la banalización del matrimonio resta valor a su propio compromiso? Pero los divorcios son más numerosos entre los heterosexuales que entre los homosexuales. El debate es aún más paradójico en Estados Unidos, ya que los ciudadanos estadounidenses prefieren por lo general que el Estado se mantenga alejado de su vida, salvo en el caso del matrimonio en el que los detractores y los partidarios de la unión homosexual cuentan con el Gobierno para hacer que triunfe su causa. Es evidente que en el futuro, en Estados Unidos, así como en la mayoría de los países europeos, el matrimonio homosexual se legalizará porque, en el fondo, no se trata más que de un contrato entre adultos que consienten. ¿No se debería seguir adelante con esta lógica hasta el final? ¿Por qué debería el Estado celebrar los matrimonios? Durante mucho tiempo, en Occidente, el matrimonio fue un acuerdo civil entre familias, entre personas, como un contrato personal o un compromiso religioso. Los Estados modernos solo se inmiscuyen en el matrimonio en la medida en que, de facto y legalmente, han sustituido a las Iglesias: la sacralidad del matrimonio ha pasado de la Iglesia, o del ABC Y SUS LECTORES Picardo en Madrid Una de las noticias de la semana ha tenido como protagonista a Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar. No tanto por el personaje en sí, sino por el efecto que ha tenido en cierta parte de la clase política española, entregada a intentar alentar la incomodidad del Gobierno español a través del responsable de la colonia británica. Sobre ese paso por la capital versa la carta remitida por MIGUEL DURÁN DE LA RIVA: Les escribo para felicitarles por la magnífica cobertura de la visita del Sr. Picardo a Madrid, especialmente en la parte que les toca por hacer que el PSOE desista de su indecisión sobre el tema de la colonia, por otra parte nada nueva. Y también para destacar que quizás sea el único caso en que los colonizadores vienen a explicar a los colonizados el porqué de sus razones y, asimismo, a pedir explicaciones, amén de pasearse por diferentes medios de comunicación y organizar actos de todo tipo para dar a conocer los agravios que, según ellos, reciben de quienes están obligados a soportar su presencia desde hace más de tres siglos dice. Di Stéfano en Palafrugell La semana que acaba ha sido también la de la despedida de Alfredo Di Stéfano. Con motivo de su fallecimiento, todos los medios nos hemos dedicado intensamente al relato de la forja de una leyenda, y de sus efectos en el Real Madrid y en el fútbol mundial. Pero siempre queda algún aspecto que recordar, como advierte LLUISA SOLÉS POCHO: Estoy un poco decepcionada de que no indagasen más sobre la tan esperada y discutida venida a España de Don Alfredo. Estoy orgullosa de poder informarles, ya que nadie se ha dignado a investigar detalladamente sobre su carrera, de que el gran jugador de fútbol jugó su primer partido en España en un pueblecito de la Costa Brava. Al mejor jugador de todos los tiempos no se le cayeron las sortijas y estuvo muy orgulloso de poder haber dado ese gustazo a ese pequeño pueblo. El mejor jugador del mundo jugó su primer partido con el humilde equipo de Palafrugell en ese lejano día, 20 de julio de, creo que fue de 1953, Fiesta Mayor del pueblo, cuya patrona es Santa Margarita. No se sintió minimizado para nada, sino al contra-