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ABC LUNES, 23 DE JUNIO DE 2014 abc. es deportes ABCdelDEPORTE 59 EL BAR DE MOU POR IGNACIO RUIZ QUINTANO Ahí no hay ahí uimos al Brasil (que en fútbol debe de venir de brasa como la España socialdemócrata del Soy español, ¿a qué quieres que te gane? y ya ven. El primer día, Holanda nos dio la paliza del Mundial, título que casi nos arrebata Suiza, pateada por la Francia de Varane, el suplente del mejor central del mundo en el Madrid, y Benzema, el moro de la morería al que los piperos del Bernabéu se niegan a comprarle una alfombra porque mejores son las de Béjar Holanda nos cambió la cencerrada del Soy español, etc. por el tabarrón de la Roja sí puede El segundo día, Chile, la verdadera Roja, desenmascaró con un 2- 0 a la falsa Roja, tras de la cual se escondía la Españeta que ha encontrado a su chivo expiatorio... en Mourinho, que hace dos temporadas mandó al mejor portero del mundo al banquillo. De nuevo perdedora, la Roja volvió a llamarse, por arte de birlibirloque, España. Y al tercer día, que es hoy, España querrá resucitar como en los libros- chascarrillos de Vizcaíno Casas, pidiéndose el papel de la Sue Charlton con Michael Dundee en este Cocodrilo Dundee de Curitiba. Tendré que preguntar a Maldini para que me diga que aborígenes ahí (sic) allí que sean unos cracks. Todavía no he visto ningún partido suyo, pero dudo mucho que a España le ponga demasiadas complicaciones tuiteó, a propósito de Australia, Carreño, el speaker de la Roja, al salir hacia Brasil. El tuit de Carreño nos introduce en la desconstrucción del periodismo deportivo, donde Derrida gozaría como cochón en charca. La desconstrucción que hizo rico a Derrida es una metateoría que pretende una crítica (teórica) de todas las teorías del significado y de los modelos de comprensión existentes. ¿Qué pensaría Derrida viendo un partido de la ex F Roja por la Cuatro o Telecinco? Yo conocía el periodismo de camiseta, pero ahora conozco el de dorsal escribe Hughes, que ha sido una de las tres bendiciones (con Ghana y Costa Rica) de mi Mundial Me queda ver a un periodista entrando en Las Ventas vestido de torero. Para ver a un periodista entrando en Las Ventas vestido de torero no tiene Hughes más que ir en San Isidro a Las Ventas, de donde yo salí este año huyendo, harto de toreros que hacen de periodistas y de periodistas que hacen de toreros, ¿o cómo se explica, si no, que los aficionados sacaran a hombros a Victorino por su feroz corrida de toros de lidia, mientras los periodistas, igual que si fueran ellos los que tuvieran que torearlos, votaban a los pobres juampedros de Parladé para el premio a la Mejor Corrida de la Feria? Por cierto, que en Las Ventas yo he visto cortarse la coleta, luego de sendos ridículos, a Mariano Jiménez y a Julio Aparicio, cosa que en Brasil sólo han hecho Xabi y Xavi. Se hablaba de Casillas, pero tampoco tiene pelo, el hombre, para andar desprendiéndose de la coleta ante un Cocodrilo Dundee Qué aborígenes ahí (sic) allí... Steiner tiene dicho que la desconstrucción de rridiana de nuestro periodismo deportivo puede definirse como una elaboración de la boutade de Gertrude Stein: There is no there there Es decir, ahí no hay ahí Vamos, que no hay nada. AFP Distancia e inteligencia El peor enemigo de la causa del igualitarismo es el mal reparto de la belleza y la inteligencia. De Xabi Alonso, nuestro Pichichi en Brasil, no se puede decir que sea bello (a mí me recuerda al Shaggy Rogers de Scooby Doo pero acostumbra a obrar con inteligencia, que no hay nada que distancie más. En un equipo de fútbol la inteligencia constituye un escándalo semejante al de la salud en un hospital. Alonso ha dicho que en Brasil al Combinado Autonómico le han fallado las fuerzas física y moral, y el periodismo deportivo le ha hecho el reproche definitivo en un clan: ¡Distancia, distancia! ¡Xabi se distancia! Precisamente en el país de Roberto Carlos (el cantante, no el futbolista) Cuántas veces yo pensé volver y decirte de mi amor nada cambió pero mi silencio fue mayor y en la distancia muero día a día sin saberlo tú...