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14 OPINIÓN POSTALES LUNES, 23 DE JUNIO DE 2014 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS Suenan las alarmas JOSÉ MARÍA CARRASCAL Los barones piden a Rajoy mayor perfil político Los barones del PP le han pedido a Mariano Rajoy elevar el perfil político del Gobierno, y que se involucre más en los asuntos del partido. En una reunión secreta celebrada en Toledo el pasado 6 de junio, fueron varias las voces que demandaron al jefe del Ejecutivo mayor pedagogía y conexión con los ciudadanos para tratar de salvar el poder, conscientes de que el resultado de las últimas elecciones europeas ha significado un serio toque de atención. Entre los líderes autonómicos cunde la alarma, porque a menos de un año de los comicios las encuestas dibujan un escenario complejo, agravado por el hecho de que muchos de ellos no saben aún si repetirán como candidatos. La reunión sirvió para que el jefe del Ejecutivo comprobara en persona el malestar de los barones del PP, que fueron claros en el mensaje: su fuerza territorial tiene los pies de barro. La desconexión del partido con el Gobierno fue otra de las críticas coincidentes, de manera que Mariano Rajoy se comprometió a hacer de puente entre Moncloa y Génova. El reproche por la falta de comunicación de los distintos ministerios con los órganos de dirección del Partido Popular es recurrente, pero en Toledo fue especialmente crítico. CAMBIO DE ESTILO Padre e hijo tienen algo en común: a ambos les han inculcado desde la cuna que su cometido es servir a España H AN bastado las imágenes neutras del primer despacho de la nación para darnos cuenta de los cambios que su nuevo ocupante ha introducido en él. No me refiero a las fotos, cuadros, libros y trofeos que aparecen, aunque naturalmente cuentan. Pero cuenta mucho más la nueva atmósfera que allí empieza a reinar nunca mejor usada la palabra en consonancia con el que en adelante trabajará en él. Don Juan Carlos era, y por fortuna sigue siendo, un hombre vital, expansivo, que te arrollaba con su campechanía, jovialidad, inmediatez, gracias a las cuales había ganado amigos en todo el mundo. Era también un hombre intuitivo, que se fiaba más de su instinto forjado en largos años de silencio, disciplina y observar a los demás que en los libros o en lo que los otros pudieran contarle. Instinto que le falló muy pocas veces aunque, todo hay que decirlo, cuando ocurrió, el batacazo fue antológico. Pero él supo arreglarlo de inmediato, con uno de esos arranques de todo corazón, tan típicos de él que te desarman. Y esa era la atmósfera que reinaba en su despacho, donde recibía igual al presidente del Gobierno que a la madre de una víctima del terrorismo, a un premio Nobel que a un atleta, a un banquero que a un periodista. Hablándose de todo con una franqueza que dejaba asombrado al interlocutor. Quiero decir que aquél, más que un despacho, parecía la sala de estar de cualquier piso, donde todo el mundo se sentía a gusto. Don Felipe, por temperamento, es distinto. Ordenado, tranquilo, meticuloso, discreto, serio aunque afable, le gusta más escuchar que hablar, lo que le hace ganarse a sus interlocutores en un país de charlatanes como el nuestro, mientras la leve sonrisa en sus labios hace olvidar su formidable estructura corporal. Tanto su forma de saludar como de moverse transmiten unos hábitos de trabajo metódicos, atentos a los detalles, sin dejar nada a la improvisación ni al albur. Sus colaboradores no serán solo el reducido equipo con el que viene trabajando desde hace años, sino todos los españoles, desde los presidentes del Gobierno a los ciudadanos anónimos con quienes se vaya encontrando. A propósito, ¡qué buen comienzo de su reinado conceder la primera audiencia a las víctimas del terrorismo! ¡Y ponerlas de acuerdo! Pero pese a las notables diferencias en temperamentos y hábitos, padre e hijo tienen algo en común, lo más importante: a ambos les han inculcado desde la cuna que su cometido es servir a España. Que ese era su destino, su razón de venir a este mundo Todo lo demás, por importante que sea, por perentorio que se presente, es secundario. Pueden equivocarse en esto o aquello, pueden tener incluso otras aficiones, afectos, gustos, tendencias. Pero España está por encima y por debajo de todas ellas. Quiero decir que el decorado e incluso la atmósfera en el primer despacho de la nación pueden haber cambiado, pero el espíritu sigue siendo el mismo. Que es de lo que se trata. Mariano Rajoy ÓSCAR DEL POZO CARTAS AL DIRECTOR El retrato de Carlos III en el despacho real El Rey Felipe VI ha colocado en su despacho un retrato del gran Rey Carlos III. No en vano Carlos III fue un gran regenerador y reformista, querido por todos los españoles y apreciado en todas las grandes cortes europeas de la época. El cual, tras adquirir experiencia como Rey de Nápoles, supo trasladar a España los valores regeneracionistas. Reformista, no olvidemos lo que hizo en favor de las artes, la Marina y el Ejército, dotando al mismo de unas reales ordenanzas que aún estan vigentes. A él le debemos también la creación de la actual bandera roja y gualda, que algunos nostálgicos de regímenes perniciosos para España se empeñan en atacar. Tambien realizó reformas de a pie de calle que ayudaron a mejorar la calidad de vida de los españoles. El Rey Felipe VI, evidentemente, no ha tenido la experiencia de reinar anteriormente, pero ha tenido la gran suerte de estar a la sombra de ese otro gran Rey para España que ha sido Don Juan Carlos I, y cde ontar en la actualidad con él como el más leal consejero, el cual, sin duda, ha sido un Monarca de los más queridos por los españoles, y la historia lo juzgará como un gran estadista. Por ello creo que el haber puesto el retrato de Carlos III, presidiendo el despacho oficial, Este país vuelve a ser España Sí, digo bien, ya que así se gritó y se vitoreó con fuerza unánimemente en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, Cámara legítima y representativa del pueblo soberano español: ¡Viva el Rey! ¡Viva España! Dejando atrás la tan indiferente como ridícula expresión de ¡Viva este país! Sin duda esto supone un cambio de renovada y madura responsabilidad democrática e histórica con España. Sí, es una nueva España para un nuevo tiempo. Una nueva generación se hace presente, y con ella y para todos contamos con un nuevo Rey, Don Felipe de Borbón y Grecia, muy preparado, valiente, generoso y democrático. Desde su sentido discurso (que hay que leer y subrayar) nuestro joven Rey se dirige tanto a los legítimos responsables políticos como a todos los ciudadanos españoles con firmeza, confianza y amor a España. Y manifiesta su entrega, día a día, abanderando el empeño en conseguir el empleo para las jóvenes generaciones de manera prioritaria. Que mantendrá la unidad de España, reafirmando su fe en ella, pues la Corona es su símbolo. No olvidando que su singularidad y diversidad, curiosamente, fortalece su cohesión en la empresa nacional hacia un interés común de futuro, con proyección europea, mediterránea y mundial. Y destaca y hace presente a todos que quiere ser digno de ellos desde la ejemplaridad, la coherencia y la transparencia, que impulsen una nación renovada y regenerada en valores llamada España. Desde esta tribuna, pequeña pero muy leída, que emerge del pueblo espontáneamente y que brinda este más que centenario ABC, reciba Su Majestad nuestra lealtad. ¡Dios guarde a España y a su Rey Felipe VI! MANUEL ARMENTEROS MARTOS CÓRDOBA lejos de ser una anécdota, es una auténtica declaración de intenciones de FelipeVI, el cual, estoy seguro, será un gran Rey, querido y respaldado por la gran mayoría de un pueblo como el español, que sabe agradecer la entrega de una vida a su servicio. La Corona es garante de estabilidad, paz, progreso por encima de intereses partidistas. SERGIO HERNANZ ROMERA MADRID El Rey más joven de Europa Viva el Rey más joven de Europa