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4 EDITORIALES PRESIDENTA- EDITORA: VIERNES, 20 DE JUNIO DE 2014 abc. es opinion ABC MONARQUÍA: TRADICIÓN Y RENOVACIÓN CATALINA LUCA DE TENA Director Bieito Rubido Ramonde Director adjunto Manuel Marín Subdirectores José Ramón Alonso Manuel Erice Mayte Alcaraz Montserrat Lluis Adjuntos al Director Ramón Pérez- Maura Alfonso Armada Ana Isabel Sánchez ABC Cultural Fernando R. Lafuente Áreas Sergio Guijarro (Ediciones) Fernando Pérez (Información) Jaime González (Opinión) Adolfo Garrido (España) Alberto Sotillo (Internacional) Yolanda Gómez (Economía) Miguel Oliver (Madrid) Nuria Ramírez (Sociedad) Jesús G. Calero (Cultura y Espect. Fernando Rojo (Deportes) Sebastián Basco (Cierre) Isaac Blasco (Fin de Semana) Jesús Aycart (Diseño e Infografía) Matías Nieto König (Fotografía) Alexis Rodríguez (Suplementos) Laura Revuelta (ABC Cultural) María Jesús Pérez (Empresa) Isabel Gutiérrez (Gentestilo) Julián de Velasco (Infografía) Archivo Federico Ayala Delegaciones David Martínez (C. Valenciana) María Jesús Cañizares (Cataluña) Antonio González (C. -La Mancha) José Luis Martín (Castilla y León) Roberto Pérez (Aragón) Bernardo Sagastume (Canarias) Pablo Alcalá (Galicia) Directora General Los españoles vivimos ayer con entusiasmo el nacimiento de un nuevo reinado, que demuestra la doble función de la Monarquía, es decir, tanto la continuidad como la renovación E Ana Delgado Galán Gerente Javier Caballero Control de Gestión José Antonio Ansede Recursos Humanos Raquel Herrera Marketing José María de la Guía Comercial Juana Estévez Distribución Maite Corral ABC en Kioskoymás Pilar Sainz Negocio Abc. es Beatriz Lizarraga ÍNDICE La Tercera 3 Editoriales 4 Enfoque 5 Opinión 22 Cartas 24 Felipe VI Rey 26 España 95 Internacional 96 Economía 98 Sociedad 102 Toros 104 Cultura 105 Deportes 106 ABC Ocio 113 Agenda 118 Cartelera 120 El Tiempo 123 TV 124 a todos los españoles a la tarea de la recuperación, evocando el espíritu de concordia que su padre hizo hace cuatro décadas en el mismo lugar. El mismo fondo, pero con discurso renovaLa proclamación del nuevo Rey, momento culminante do, pues son hoy otros los retos a los que España ha de enfrende esta jornada histórica, se desarrolló con un respeto tarse. Y supo también el Rey llamar al impulso de los ciudadaescrupuloso a las formas y a los contenidos de la Cons- nos, que, en el primer discurso de su Reinado, cobraron un evititución. Don Felipe VI pronunció un discurso excelente, cuyo dente papel protagonista, pues sabe Don Felipe que son ellos mensaje central es la idea de una Monarquía renovada para los que ostentan la soberanía de la Nación. un tiempo nuevo En ese contexto, supo situar los problemas Los españoles vivimos ayer con entusiasmo el nacimiento reales del país, como es la crisis económica, y en particular el de un nuevo reinado, que demuestra la doble función de la Moempleo, así como apelar al futuro y sus retos, como la aventu- narquía, es decir, tanto la continuidad como la renovación. Onra separatista planteada desde el nacionalismo excluyente. Los dearon miles de banderas españolas, una multitud acompañó ejes del discurso del nuevo Monarca coinciden plenamente con el recorrido de Don Felipe y Doña Letizia desde las Cortes al los que siempre ha defendido ABC, que no solo se identifica con Palacio Real y millones de personas prestaron atención a los ellos, sino que incluso ha hecho bandera de una regeneración, medios que cubrieron la ceremonia. Al margen de lo institupropuesta desde estas mismas páginas, como llave para salir cional, la opinión pública percibió también las muestras de cade la crisis y recuperar el pulso. La lucha infatigable por la ejem- riño familiar expresadas de forma natural y espontánea a lo plaridad y contra la corrupción, un sistema de partidos más largo del día por las diferentes generaciones de la Familia Real. abierto, la agilización de la Justicia y la reforma del modelo auUna vez más, la Monarquía demostró ayer que está plenatonómico o del sistema educativo fueron algunas de las solu- mente enraizada en la historia, la cultura y la sociedad espaciones propuestas por ABC para una ñolas, como garantía de la unidad España mejor. y permanencia del Estado y de la Ayer el Rey planteó, por ejemplo, nación. ABC, cuyas señas de idenDon Felipe VI pronunció un el debate territorial a partir de una tidad son bien conocidas, se felidiscurso excelente, profunda convicción sobre la unicita por ello y, en nombre de mucuyo mensaje central dad inquebrantable de la nación eschos miles de lectores, transmite pañola, que se conjuga con toda naa los nuevos Reyes los mejores dees la idea de una Monarquía turalidad con las muy diversas forseos de éxito al servicio de todos renovada para un tiempo nuevo mas de ser español y, en definitiva, los españoles. L sentido de Estado es producto de una larga trayectoria histórica que refleja las señas de identidad de las instituciones. España es una gran nación y uno de los estados nacionales más antiguos de Europa y, por tanto, del mundo. De ahí el éxito institucional del proceso de abdicación de Don Juan Carlos y de la proclamación de Don Felipe VI como nuevo Rey. España es, en efecto, una democracia consolidada y madura, producto del buen sentido cívico de la inmensa mayoría de los españoles a lo largo de los últimos cuarenta años. Es notorio que los ciudadanos se volcaron en las calles con los nuevos Reyes y que ninguna minoría ruidosa ha sido capaz de deslucir unos actos que reflejan el orgullo legítimo de los ciudadanos por nuestra Monarquía parlamentaria. con el reconocimiento de la pluralidad. Si alguien esperaba o deseaba saltos en el vacío, la realidad sitúa en su lugar la función del Monarca como árbitro y moderador, así como su defensa inequívoca de los valores constitucionales. No hay que dar mayor trascendencia al deseo de buscar protagonismo por parte de los presidentes de comunidades gobernadas por los nacionalistas, incapaces de asumir plenamente su deber institucional y obligados por las circunstancias a hacer guiños a los radicales. Tampoco merece mayor comentario la ausencia injustificable de algunas minorías de izquierda, que desconocen las lecciones de la historia y no quieren asumir que la Monarquía parlamentaria es precisamente la que les permite ostentar la condición de diputados y senadores en la medida en que ha traído a España un régimen de libertades. Es llamativa la apelación del Rey a la ejemplaridad en los comportamientos y a la transparencia en el desarrollo de la vida pública. Supo también Felipe VI convocar La mirada de un Rey Bieito Rubido Director de ABC Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7 28027 Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Att. al cliente 902 334 555 F Precio ABC 1,40 euros Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.967 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid ELIPE VI posó ayer sus ojos sobre España con una mirada sincera. En su medido discurso, se atrevió a hacer un diagnóstico certero de su propio país, a la vez que evitó cualquier autocomplacencia. Fueron palabras comprometidas, cargadas de realismo, de humildad y de algo que viene impregnando todos los actos desde el pasado 2 de junio: la clara determinación de Felipe de Borbón por ser un Rey querido por los españoles. Muy revelador fue, en ese sentido, el cierre de su intervención: Yo me siento orgulloso de los españoles y nada me honraría más que, con mi trabajo y esfuerzo de cada día, los españoles pudieran sentirse orgullosos de su nuevo Rey Sinceridad y modestia. Don Felipe vivirá, y envejecerá, a la vista de todos. Su mirada se confundirá en muchas ocasiones con la de la mayoría de los españoles. Todos posarán sus ojos sobre él, y él deberá ganarse a pulso esa legitimidad que concede el buen ejercicio de su magistratura. Sobre el nuevo Rey se posó también ayer la mirada cómplice, atenta y comprometida de la Reina Letizia, quien sin duda debe ser, y será, ayuda en el nuevo tiempo. Un período donde las verdades y los valores democráticos han de seguir intactos. Felipe VI, aunque lo manifieste con otro tono y otra escenografía, mantiene todos los principios de la democracia que ayudó a construir su padre. Para que no haya dudas, en su primer discurso ha- bló de la España diversa, pero unida: somos diversos, sí, pero todos iguales y desde la solidaridad y el respeto a la ley. Es decir, no fallará a España frente al separatismo. Como no va a defraudarla en otros tantos retos que se le plantean. Ahora bien, no carguemos sobre las espaldas del nuevo Rey obligaciones que no le corresponden. No deja de resultar cuando menos paradójico el interés de determinados movimientos antimonárquicos interesados en que el Monarca sobrepase los límites en que la Constitución lo constriñe. Felipe VI es un hombre de nuestro tiempo que, sin duda, logrará ese objetivo que ayer contrajo con todos los ciudadanos: que los españoles nos sintamos orgullosos de él.